La razón por la que los hinchas se agreden por clubes de fútbol, según psicólogo
El país vuelve a impactarse con el asesinato de un joven aficionado del Bucaramanga por parte de seguidores del Cúcuta que lo agredieron en el clásico del oriente.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
La violencia entre hinchas de fútbol no es un fenómeno aislado ni exclusivo de una ciudad, sino una problemática que atraviesa a Colombia y al mundo. Así lo explicó el psicólogo clínico Wilmer Mendoza en entrevista con Blog Deportivo, al analizar los recientes hechos de agresión ocurridos tras el clásico entre Cúcuta Deportivo y Atlético Bucaramanga, que terminaron con el asesinato de Camilo Andrés Rojas.
Según Mendoza, uno de los factores centrales en el comportamiento agresivo de estos supuestos "hinchas" es el déficit en el control emocional de muchos jóvenes que integran las barras. Explicó que el cerebro humano se mueve entre lo cognitivo y lo emocional, y que en estos casos existe una baja tolerancia a la frustración frente a la derrota, el empate o incluso la victoria. A esto se suma la ausencia de herramientas de inteligencia emocional y, en muchos casos, la inexistencia de un proyecto de vida claro que permita canalizar las emociones sin recurrir a la agresión.
El psicólogo fue enfático en señalar a la familia como la primera célula donde se gesta este problema. De acuerdo con su análisis, las familias disfuncionales tienden a producir comportamientos disfuncionales, y los vacíos afectivos que no se llenan en el hogar terminan buscándose en la calle, en la pandilla o en la barra brava. Allí, muchos jóvenes encuentran una identidad sustituta que refuerza conductas violentas y normaliza el consumo de alcohol y sustancias psicoactivas.
Mendoza también advirtió sobre fenómenos contemporáneos como el “síndrome de la inmediatez” y la mala administración del tiempo libre, que agravan la situación. “Una mente vacía es un cajón para la perversión”, afirmó, al explicar cómo el ocio sin orientación y la falta de hábitos formativos favorecen las adicciones y los estallidos de violencia.
Finalmente, el psicólogo propuso soluciones concretas desde la psicología aplicada al fútbol profesional colombiano. Entre ellas, sugirió convenios entre clubes, barras legalmente constituidas y universidades para implementar diplomados en inteligencia emocional, habilidades blandas y manejo de la conducta humana.
"Por ejemplo, rápidamente un convenio interadministrativo entre universidad privada y pública con las barras legalmente constituidas, donde los chicos ejerzan un proceso diplomado de tres, cuatro meses donde se les certifique a través de un carné; joven que vivió la experiencia entra al estadio, joven que no ha vivido la experiencia no entra al estadio", concluyó.