César Valencia, presidente y fundador del Club Deportivo Fútbol Paz de Cali, habló en Mañanas Blu sobre la formación de Julián Quiñones, el futbolista colombiano naturalizado mexicano que hizo el primer gol del Mundial 2026.
Quiñones nació en Magüí Payán, Nariño, pero nacionalizado mexicano. Detrás de este éxito hay una historia de superación que comenzó hace poco más de una década en una humilde escuela de formación en Cali.
Un talento detectado entre el conflicto y el barro
César Valencia, presidente y fundador de Fútbol Paz, recuerda que Quiñones llegó a la institución en enero de 2014, con apenas 16 años y medio, traído directamente desde su natal Magüí por un primo.
Proveniente de una zona marcada por el conflicto armado donde los jóvenes a menudo juegan "hasta a pie limpio", el talento de Julián fue evidente desde el primer minuto. En su primera veeduría, bajo la mirada atenta del técnico Jaime de la Pava, el joven delantero anotó cuatro goles de gran factura, exhibiendo una potencia y una capacidad de definición que lo hacían ver "diferente" al resto de los aspirantes.
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"Nos llamó mucho la atención, no solamente los goles, sino la factura de los goles, o sea, la esencia de la definición del chico, la potencia que tenía", dijo Valencia en Mañanas Blu.
Cifras de leyenda: 17 goles en un solo partido
La progresión de Quiñones en Colombia fue meteórica. Durante su primer año en el torneo nacional sub-17, el equipo de Fútbol Paz se coronó campeón, superando a las canteras de los clubes más grandes del país. En esa campaña, Julián registró estadísticas casi irreales: marcó 57 goles en aproximadamente 38 partidos y, en una sola jornada, llegó a anotar 17 tantos en un mismo encuentro.
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A pesar de que equipos como el Deportivo Cali y el América de Cali se interesaron por sus servicios, el destino de Quiñones estaba en el exterior. En 2015, tras un convenio con Tigres de México y la visita personal de los directivos mexicanos a Cali, el jugador decidió emprender el viaje que cambiaría su vida.
"Preguntaron por él, preguntó el Deportivo Cali, preguntó América, pero tú sabes cómo es Dios. Dios le tiene un camino a las personas y nos orientó a que tenía que irse para Tigres de México. La mayor parte de los jugadores que hay en Colombia que tienen este tipo de experiencias obviamente prefieren al exterior", contó.
La elección de México y la gratitud deportiva
El salto a la selección mexicana no fue una casualidad, sino una decisión basada en la gratitud. Aunque el técnico de la Selección Colombia, Néstor Lorenzo, intentó convocarlo, Quiñones optó por representar al país que le dio su carrera profesional.
"Él, como agradecimiento a esa labor que hicieron con él allá en México, obviamente tomó la decisión de jugar en la Selección México", explicó Valencia.
Escuche la entrevista:
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