La polémica por la tarjeta roja al jugador estadounidense Folarin Balogun encendió las alarmas sobre la equidad en el Mundial 2026, luego de que el exárbitro internacional Javier Estrada denunciara favoritismos institucionales. Según el analista, el trato que reciben los equipos dentro de la competición organizada por la FIFA carece de uniformidad y meritocracia.
Durante una entrevista en Mañanas Blu 10:30, Estrada cuestionó las dinámicas de poder y los intereses económicos que rodean al torneo norteamericano. El excolegiado afirmó de manera categórica que las condiciones no son equitativas para todos los participantes: “No se está tratando a las selecciones de la misma forma. No se le trata igual a Estados Unidos que a Curazao, que a Haití”.
Para el experto, muchos de los árbitros de élite no alcanzan estas instancias por mérito propio, sino por dinámicas de "clientelismo y amiguismo". Esta situación provoca que diversas delegaciones queden eliminadas debido a errores arbitrales y disparidad en el trato técnico y disciplinario.
¿Qué impacto tiene la intervención de Donald Trump en la FIFA?
El debate escaló tras conocerse que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llamó directamente al mandatario de la FIFA, Gianni Infantino, para solicitar la revisión de la expulsión de Balogun. Estrada calificó este hecho como un "intervencionismo total" de carácter estrictamente político, argumentando que la falta fue un "juego brusco grave" detectado por el VAR que, bajo las normas de la IFAB, exige un partido automático de sanción.
Ante esta situación, la UEFA, liderada por Aleksander Čeferin, emitió un pronunciamiento contundente contra la FIFA para exigir transparencia. El exárbitro advirtió que un eventual beneficio a la selección estadounidense frente a su próximo rival, Bélgica, resultaría "inaudito, triste y lamentable" para la credibilidad global del deporte.
Publicidad