En un nuevo capítulo del conflicto que mantienen desde 2018 Colombia y la Unión Europea por el precio al que la papa frita congelada del bloque entra al país, la OMC emitió un fallo que le da parcialmente la razón a Colombia, pero le ordena revisar los derechos antidumping.
"Acogiendo las observaciones del Grupo Especial, Colombia procederá a adelantar una revisión del proceso para verificar ese cumplimiento y, de ser necesario, adelantar las acciones a que haya lugar", señaló el Ministerio de Comercio en un comunicado.
Concretamente, la OMC consideró que los derechos antidumping fueron mal calculados, lo que incumple el tratado antidumping porque "ha anulado o menoscabado ventajas resultantes para la Unión Europea de dicho Acuerdo".
Colombia cobra aranceles adicionales a las papas fritas congeladas provenientes de la Unión Europea porque considera que están llegando al mercado por debajo de los precios que indicaría una competencia leal, lo que estaría afectando gravemente a la industria nacional. Actualmente, el país aplica gravámenes que van del 2,42 % al 44,52 %, según la empresa fabricante.
Según el MinComercio, la Unión Europea verificó que la investigación sobre la importación de papa frita congelada hacia el país fue "transparente y verificable", cumpliendo los estándares de la OMC.