Este jueves el gobierno ecuatoriano anunció el aumento de la 'tasa de seguridad' a productos colombianos desde el primero de marzo lo que implica que los aranceles pasarán del 30% al 50%.
El anuncio se da en medio de una tensión comercial y diplomática que se ha extendido por semanas. Todo inició con el anuncio a finales de enero de una tasa de seguridad de Ecuador a Colombia del 30% para la importación de sus productos en protesta por la falta de seguridad de sus fronteras. En respuesta Colombia decretó desde el 20 de febrero aranceles recíprocos del 30% a unos 73 productos ecuatorianos.
Blu Radio habló sobre esta conyuntura con el presidente de Camecol (Cámara Ecuatoriano Colombiana de Industria y Comercio) sobre esta coyuntura.
¿Cómo interpretar el anuncio?
Es algo que obviamente nosotros no estábamos esperando desde el punto de vista, no del arancel, porque el arancel ya está vigente desde el primero de febrero. Lo que no estábamos esperando y lastimosamente sucedió es que se vea incrementado del 30 al 50%. Es decir, la afectación en la que estamos viviendo ahora por este arancel no hace más que profundizar el hueco o el abismo o el detalle o el espacio entre Ecuador y Colombia.
Sin embargo, no puedo dejar de mencionar que existen muchos sectores que yo no puedo mandar ahorita el detalle en proporción a su afectación, que obviamente ya estaban evaluando la continuidad de su operación o la continuidad de esta importación de productos desde Colombia, tomando en cuenta que al subir un arancel del 30% prácticamente ya se encontraban fuera de mercado y por ende sus líneas de operación cerradas. Ahora al incrementar esos aranceles a 50% lo único que se ha hecho es ratificar lo sucedido.
Algunos probablemente ya ni siquiera les afecte más porque afectados del todo ya estaban.
¿Es este el fin de la relación comercial entre Ecuador y Colombia?
Una relación comercial entre Ecuador y Colombia es natural y va a seguir persistiendo. Lo que básicamente estamos esperando ahora es que a medida que esto sigue apretándose, llamémosle así el término, esperemos que lo siguiente que suceda ahora es que realmente el Ecuador se siente a conversar con Colombia, con Ecuador.
Principalmente que se pueda llegar a un planteamiento en el cual sobre la base de los requerimientos de Ecuador, requerimientos de seguridad que son inminentes, el gobierno colombiano también pueda plantear sobre la mesa en blanco y negro cuáles son las alternativas y los cumplimientos en relación a los requerimientos de Ecuador. Yo estoy convencido de que son válidos.
Que Colombia se siente y se comprometa realmente a cumplirlos, pero no a decir los voy a cumplir nada más, sino que con un calendario, con un schedule, con una agenda, realmente se pueda definir qué es y en qué fecha y con qué recursos van a cumplir los temas requeridos por el Ecuador.
¿Quién pierde más aquí, Ecuador o Colombia?
No lo veamos así, mi querida amiga, no es un tema de quien pierde más. Aquí yo le corto un pie, usted me corta una mano. Aquí el daño que se está generando entre las dos economías, entre los dos mercados.
Lo que sé es que los defectos multiplicadores que son geométricos más que aritméticos son el hecho de que a lo mejor yo compro los 1.000 millones solamente y ustedes me compran 2.000. Estos 1.000 millones lo que sustancialmente ocasionan es nuevas fuentes de trabajo, productos, porque nosotros de Ecuador compramos del 60% de las compras que hacemos a Colombia es materia prima. Esta materia prima nos sirve para generar producto determinado, el mismo que tiene un nivel X de trabajos, tiene un nivel X de pago de impuestos, un nivel diferenciador en el movimiento de la economía. O sea, los dos mercados perdemos.
Si quiere verle por montos de transaccionalidad, podría pensarse equivocamente, solamente por proporcionalidad, que el que más vende más pierde, porque va a dejar de vender en teoría, y el que menos compra menos pierde. Pero la verdad, nosotros no lo estamos viendo así. Yo he tenido conversaciones también con nuestro contraparte en Colombia y obviamente se encuentran afectados. Yo podría utilizar hasta el término, atribuyéndomelo a mí, hasta un tanto molestos, sorprendidos, como usted quiera llamarles, pues la afectación es real y eso es lo más grave de todo.