En entrevista en Sala de Prensa el decano de la facultad de Economía de la Universidad Externado de Colombia, Juan Pablo Herrera, expresó fuertes reparos frente a las recientes decisiones económicas del Gobierno nacional, especialmente la declaratoria de emergencia económica, el aumento del salario mínimo, los cambios tributarios sobre licores y tabaco, y la política de endeudamiento.
Herrera recordó que el artículo 215 de la Constitución solo permite declarar una emergencia económica cuando existen hechos “extraordinarios, imprevisibles y sobrevinientes”, condiciones que, según él, no se cumplen en este caso. “Difícilmente se puede catalogar como un hecho sorpresivo que el Congreso no haya aprobado los recursos del presupuesto, porque el Gobierno sabía desde el primer momento que eso podía suceder”, afirmó. Incluso usó una metáfora doméstica: “Es como hacer el presupuesto de la casa con un crédito que el banco aún no ha aprobado”.
El economista también cuestionó que el déficit fiscal sea presentado como un hecho inesperado. Recordó que fue el propio Gobierno el que activó la cláusula de escape de la regla fiscal. “Desde junio ya se sabía que esto iba a generar una presión de déficit cercana al 6,8 % del PIB”, subrayó.
Sobre el impuesto al consumo de licores y cigarrillos, Herrera alertó por el impacto directo en las finanzas regionales. “Menos rentas departamentales afectan directamente la salud y la educación”, señaló, pero además advirtió sobre el efecto en los hogares: “El consumo de estos bienes es inelástico; la gente seguirá comprándolos y eso reducirá su capacidad de pago para otros productos esenciales”.
En cuanto al aumento del salario mínimo del 23,7 %, el decano expresó preocupación por el análisis presentado por el presidente. “No se puede concluir que no habrá inflación mirando precios de Corabastos solo durante 15 días”, afirmó. Además, destacó que el impacto real se verá cuando las empresas enfrenten el alza en sus estructuras de costos: “Estamos hablando de incrementar el salario casi en una cuarta parte, lo que afecta transversalmente las cadenas productivas y de servicios”.
Otro punto crítico fue la emisión de bonos del Tesoro. Herrera explicó que se trata de deuda y no de un logro automático: “Uno puede colocar bonos porque ofrece tasas muy altas, pero eso no significa necesariamente confianza; es como cuando el banco presta, pero cobra más interés porque percibe mayor riesgo”. Según él, Colombia “se sigue endeudando sin resolver el problema de fondo”.
Sobre la caída del dólar, señaló que obedece, entre otros factores, al ingreso de divisas por deuda, remesas y posibles flujos ilícitos, lo que podría estar generando una tasa “artificialmente baja”.
Finalmente, cuestionó que el Gobierno atribuya la situación actual únicamente a la administración anterior. “Llama la atención que, faltando seis meses para terminar el mandato, se sigan tomando decisiones improvisadas y mirando solo por el espejo retrovisor”, dijo. Y concluyó: “La Superintendencia de Industria y Comercio no está para controlar precios; su función es proteger la libre competencia. En una economía de mercado, lo que necesitamos es dinamizar la oferta y la demanda”.