La reciente captura de dos militares y un civil, entre ellos una mujer señalada de haberse hecho pasar por capitán de la Policía, abrió un nuevo capítulo de controversia en la Fuerza Pública. Aunque las autoridades sostienen que los cuatro fueron capturados por un presunto plan de infiltración en unidades estratégicas y áreas cercanas a la Casa de Nariño, salió a la luz una nueva versión cuyo trasfondo estaría vinculado a las operaciones en curso contra el ‘Tren de Aragua’.
Según el abogado defensor del mayor Pedro Nel Jiménez, Fernando Vargas, la mujer acusada de hacerse pasar como capitán, no sería una impostora, sino una colaboradora de inteligencia cuya información habría permitido la captura de un importante número de integrantes del grupo criminal de origen venezolano, labor de la cual estuvo al frente el mayor. De hecho, destaca que varios de los uniformados que hoy la señalan, la conocían previamente como informante, por lo que sus ingresos a instalaciones militares se habrían dado precisamente en el marco de esa labor.
El abogado advirtió que, probablemente, las capturas de la colaboradora, el mayor y el sargento, terminarían frenando las operaciones que venían desarrollándose contra la red criminal trasnacional. Los hechos por los cuales fueron capturadas estas personas habrían ocurrido dentro de instalaciones militares, teniendo en cuenta que la mujer habría tenido acceso a espacios de alta sensibilidad como la Dirección de Protección de la Policía y el Batallón Guardia Presidencial.
Trayectorias en entredicho
Entre los capturados figura el mayor del Ejército Pedro Nel Jiménez, comandante del Batallón de Fuerzas Especiales N.º 5, quien durante dos años lideró esa unidad sin que en su hoja de vida se registraran quejas ni investigaciones. De acuerdo con el abogado Vargas, el mayor estaba en lista para ascender en el escalafón militar, pero la situación judicial no solo truncaría su carrera, sino que lo obligaría a salir del país junto a su esposa y tres hijos por las amenazas del ‘Tren de Aragua’.
Junto a él fue capturado un sargento con 14 años de servicio en la institución, quien también formó parte mismo batallón, y quien también hizo parte del tercer anillo de seguridad presidencial, muy lejano al presidente Gustavo Petro, por lo que no existió riesgo para la seguridad del mandatario, tal y como confirmó el ministro de Defensa, Pedro Sánchez.
Los cargos que enfrentan los cuatro capturados incluyen revelación de secreto, concierto para delinquir, fraude procesal y prevaricato por omisión. La versión oficial indica que se trataba de un plan de infiltración; sin embargo, esta nueva versión estaría desdibujando la supuesta labor de inteligencia contra el Tren de Aragua.
Los implicados fueron citados a audiencia a las 8:00 de la mañana, en la que se definirá si deben continuar el proceso en libertad o bajo medida de aseguramiento.