Fiscalía revela plan, engaño digital y agresión previa en muerte de Juan Felipe Rincón
Los imputados habrían instrumentalizado a la menor (S.V.B.R) , quien fue inducida al consumo de sustancias y utilizada para conducir a la víctima al barrio Quiroga en un plan de supuesta venganza por hechos que la Fiscalía asegura no hay pruebas.
La Fiscalía General de la Nación imputó cargos contra Andrés Camilo Sotelo Torres, Katherine Sotelo Torres, Yeimy Tatiana Vega y Solangie Trujillo, por su presunta responsabilidad en la tortura previa a la muerte de Juan Felipe Rincón, hijo del director de la Policía Nacional, el general William Rincón.
Los delitos imputados, según el grado de participación, incluyen tortura, soborno en actuación penal, uso de menores en la comisión de delitos y ocultamiento de material probatorio.
De acuerdo con la tesis del ente acusador, el caso habría iniciado con un engaño digital a través de redes sociales. “El 13 de noviembre del año 2024, a través de la red social TikTok, se realizó un primer contacto”, explicó la Fiscalía, señalando que posteriormente se creó un perfil falso en Instagram que “se utilizó para contactar activamente a la víctima a través del chat”. Según la investigación, la comunicación se intensificó bajo el pretexto de presentarle a una menor de edad identificada como (S.V.B.R).
El fiscal detalló que “la menor S.V.B.R insistió en entablar una conversación con la víctima, manifestándole su deseo de conocerlo personalmente”, lo que hacía parte de una estrategia para llevarlo hasta un inmueble en el barrio Quiroga, en la localidad de Rafael Uribe Uribe. Allí, según las autoridades, operaba un punto de venta y consumo de estupefacientes que “funcionaba como una olla, presuntamente liderada por Andrés Camilo Sotelo Torres”.
Juan Felipe Rincón tenía 21 años cuando fue asesinado en el sur de Bogotá.
Foto: Facebook de Juan Felipe Rincón.
El móvil del plan, según la Fiscalía, se originó en un señalamiento sin verificación. “Katherine Andrea Sotelo Torres señaló ante los demás copartícipes que la víctima, en este caso el joven Juan Felipe Rincón, habría sostenido conversaciones y videollamadas de contenido sexual o sexualizado con su hija menor de edad, M.J.S., de 10 años, a través de Instagram. Según su relato, estos hechos habrían ocurrido mientras ella se encontraba en el segundo piso de la vivienda, presuntamente bajo los efectos de estupefacientes”.
El plan acordado consistía en que, una vez la víctima ingresara al inmueble, “sería sometida a una golpiza o castigo físico en represalia por la conducta que se le indilgaba”, indicó el ente acusador, que además precisó que ninguno de los involucrados tenía pruebas sobre las acusaciones hechas contra el joven.
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Por este motivo, se instrumentaliza a la menor (S.V.B.R), quien fue inducida al consumo de sustancias y utilizada para conducir a la víctima al lugar acordado, luego de reunirse en un centro comercial. Ante la condición de vulnerabilidad de la menor, la víctima accedió a llevarla a su casa esa noche. “En una videollamada posterior, Katherine Andrea Sotelo Torres se hizo pasar por la hermana mayor de SVBR para engañar a la víctima”, logrando que accediera a trasladarse al barrio Quiroga bajo el supuesto de compartir un desayuno.
El día de los hechos, el 24 de noviembre, el joven se movilizó con la menor, inicialmente en motocicleta. Sin embargo, el recorrido tuvo un cambio imprevisto al encontrarse con su escolta. A pesar de esto, la Fiscalía señaló que “pese a la advertencia, Andrea Sotelo Torres impartió instrucciones para que se continuara con el plan”, incluso ordenando redirigir el encuentro a un coliseo o parque cercano.
En ese lugar se produjo la agresión. Según el relato del fiscal, “Andrea Sotelo Torres lo agredió físicamente, propinándole los primeros golpes”, tras lo cual los demás implicados se unieron. “Se exaltó así una golpiza colectiva e inmisericorde contra la víctima, utilizando puños, patadas y objetos contundentes”, añadió, indicando que incluso se intentó incitar a la comunidad a participar en un linchamiento.
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Las autoridades establecieron que antes del disparo fatal, el joven ya había sufrido múltiples lesiones. “La víctima había sufrido múltiples lesiones contundentes y abrasivas en cabeza, espalda y extremidades”, producto de la agresión colectiva.
Durante el enfrentamiento, el escolta intervino para proteger a la víctima, pero la situación escaló hasta el uso de un arma de fuego. “Lamentablemente, el joven Juan Felipe Rincón Morales falleció en el lugar a causa de un trauma severo por proyectil de arma de fuego que comprometió estructuras vitales torácicas”, señaló la Fiscalía.
Finalmente, otro elemento clave en la investigación fue el manejo del celular de la víctima. El ente acusador reveló que el dispositivo fue ocultado en Ciudad Bolívar y que “utilizaron papel aluminio para evitar que la señal del dispositivo móvil fuese rastreada”, lo que evidenciaría intentos de ocultamiento de pruebas.
Con estos elementos, la Fiscalía sostiene que se trató de un hecho premeditado, con participación coordinada de varias personas y el uso de engaños para atraer a la víctima, en un caso que continúa en desarrollo judicial sobre la línea de la responsabilidad del homicidio y el origen de la bala que acabó con la vida de la víctima.