En medio del proceso de solicitud de extradición que se adelanta en Reino Unido contra Zulma Guzmán, señalada por su presunta responsabilidad en casos de envenenamiento con talio, el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) confirmó que evalúa su eventual reclusión en un pabellón especial de la cárcel El Buen Pastor, en Bogotá.
El director del Inpec, coronel Daniel Gutiérrez, explicó que la decisión se encuentra en análisis y responde tanto a condiciones de seguridad como a requerimientos planteados por la defensa y autoridades internacionales. “El país tiene una serie de dificultades en términos de hacinamiento, de infraestructura, pero se cumple con las condiciones necesarias que ha hecho la petición en la defensa y demás. Hemos venido trabajando articuladamente con la Fiscalía de la Nación, con el CTI, con la Policía, con la defensa, con entidades internacionales que hablan acerca de las condiciones de prisión. Entonces, seguramente puede ser El Buen Pastor en un pabellón especial, que también tenemos pabellones especiales para exfuncionarios públicos, pero también donde permite generar un tipo de seguridad que no le vaya a causar algún riesgo en contra de su vida o integridad”, afirmó.
El funcionario insistió en que la prioridad institucional será garantizar la vida y la integridad de la persona privada de la libertad. “Bueno, acá siempre va a primar la vida, la vida de los funcionarios y de la persona que tiene privada la libertad y esa es la garantía y la obligación constitucional del Inpec”, señaló, al tiempo que indicó que se están evaluando aspectos relacionados con la salud mental de Guzmán.
En ese sentido, el coronel Gutiérrez detalló que existen programas específicos dentro del sistema penitenciario para atender este tipo de situaciones. “Tenemos una serie de planes ocupacionales para las diferentes personas de la libertad y más allá de eso, para los delitos que se han cometido a partir de la redención de la pena, que está representada en estudios, trabajos de enseñanza, pero esos problemas tienen que ver en varios aspectos, en lo mental, en lo psicológico y, como decía, en lo ocupacional. Entonces, para eso hay una clasificación en fase, para eso hay un examen de diagnóstico de ingreso de la persona privada de la libertad donde se le revisa desde lo físico hasta lo mental y a partir de ahí se le asignan a un programa de resocialización o de redención de la pena”, explicó.
La evaluación sobre las condiciones de reclusión se da en paralelo al avance de la investigación penal que lidera la Fiscalía General de la Nación, que analiza si el caso de Zulma Guzmán podría configurarse como un patrón de conducta asociado a una posible asesina serial, tras evidenciarse varios presuntos intentos de envenenamiento con talio.
Dentro de las nuevas víctimas identificadas en el proceso aparece Elvira Restrepo, cuñada de Guzmán, quien en enero de 2025 habría recibido en su vivienda un domicilio con chocolates presuntamente contaminados.
Adicionalmente, las autoridades han identificado una segunda posible víctima, conocida preliminarmente como Catalina, a partir de registros de empresas de domicilios que evidenciarían una tercera entrega de alimentos presuntamente contaminados, lo que amplía el alcance de la investigación.