Una menor de edad permaneció durante cerca de diez años sometida a torturas, abusos sexuales y encierros por parte de su propia madre y su padrastro en el departamento del Tolima, según reveló un informe de la Fiscalía. El caso salió a la luz luego de que la joven lograra escapar de la vivienda y denunciar los hechos ante las autoridades.
Durante una audiencia judicial, la Fiscalía detalló que el ciclo de violencia habría comenzado en 2016, cuando la víctima tenía apenas ocho años y convivía con la pareja en una vivienda del barrio Ricaurte, Ibagué. De acuerdo con el ente acusador, el padrastro abusó sexualmente de la menor de manera reiterada, mientras la madre no solo conocía lo que ocurría, sino que habría participado en múltiples agresiones físicas y psicológicas.
El fiscal del caso aseguró ante la juez que la adolescente fue privada de su libertad en repetidas ocasiones. Según la investigación, la madre la mantenía atada con cuerdas, cadenas y candados para impedir que escapara. Además, relató que la joven era dejada desnuda, inmovilizada y aislada durante varios días, sin acceso adecuado a alimentos, agua ni descanso. La Fiscalía también denunció que sufrió golpizas constantes y quemaduras.
La obligaron a interrumpir embarazo
Uno de los aspectos más estremecedores del caso tiene que ver con los embarazos producto de los abusos sexuales. Según la acusación, la menor quedó embarazada en dos oportunidades y los abortos habrían sido inducidos por su propia madre dentro de la vivienda, sin atención médica y bajo presión psicológica. Para las autoridades, estos hechos pusieron en grave riesgo la vida y la salud de la víctima.
La investigación también reveló que la adolescente fue retirada del colegio para evitar que pudiera denunciar lo que estaba viviendo ante profesores o personal académico. De acuerdo con el relato presentado en audiencia, una de las pocas veces que salió de la vivienda fue para asistir a un centro de planificación familiar, donde le implantaron un método anticonceptivo para evitar nuevos embarazos.
Durante la diligencia judicial, la juez cuestionó duramente el comportamiento de la madre al considerar que nunca activó mecanismos de protección para su hija y, por el contrario, toleró y participó en dinámicas de violencia incompatibles con el bienestar de la menor.
En el curso de la investigación se conoció que la mujer habría permitido que su compañero sentimental ejerciera un ciclo de violencia sistemática y prolongada contra su hija, afectando su integridad, libertad y formación sexual. Por estos hechos, un fiscal de la Unidad de Delitos…
— Fiscalía Colombia (@FiscaliaCol) May 12, 2026
La pareja fue enviada a la cárcel de manera preventiva mientras avanza el juicio.
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