Médicos niegan versión del ICE sobre inmigrante al que le destrozaron el cráneo
Agentes de ICE aseguraron que el inmigrante intentó huir mientras estaba esposado y que, de forma deliberada, corrió y se lanzó de cabeza contra una pared.
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El caso de Alberto Castañeda Mondragón se ha convertido en una controversia relevante en medio del endurecimiento de la política migratoria en Estados Unidos. El inmigrante mexicano de 31 años, originario de Veracruz, terminó hospitalizado con serias lesiones cerebrales tras ser detenido por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Minnesota.
Además, las declaraciones entregadas por los oficiales contrastan con los hallazgos médicos, lo que ha abierto un debate que involucra derechos humanos y posibles excesos en el uso de la fuerza.
Según documentos judiciales citados por The Associated Press, los agentes de ICE aseguraron que Castañeda Mondragón intentó huir mientras estaba esposado y que, de forma deliberada, corrió y se lanzó de cabeza contra una pared de ladrillo. Esa versión fue señalada por el abogado del Gobierno como la base para justificar lo ocurrido y oponerse a su liberación.
El arresto se produjo el 8 de enero, cerca de un centro comercial en St. Paul, en el marco de la Operación Metro Surge, una ofensiva migratoria impulsada por la administración de Donald Trump. Horas después, el mexicano fue trasladado a un centro de procesamiento y luego a un hospital, tras evidenciarse claros signos de trauma.
Al llegar al centro médico del Condado de Hennepin, el diagnóstico fue alarmante, ya que el paciente presentaba:
Enfermeras de cuidados intensivos aseguraron que ese tipo de lesiones no se explican únicamente por un impacto voluntario contra una pared. Una patóloga forense indicó que las fracturas, distribuidas en ambos lados del cráneo, sugieren un mecanismo distinto al descrito por los agentes.
El caso destapó un conflicto mayor entre el personal de salud y los agentes migratorios. Según registros judiciales y testimonios, ICE insistió en mantener al paciente encadenado a la cama, pese a su estado de desorientación. El hospital recordó que los detenidos bajo custodia federal son, ante todo, pacientes, y que los grilletes solo deben usarse cuando exista una justificación médica.
Finalmente, un juez federal ordenó su liberación el 25 de enero, tras más de dos semanas hospitalizado. Hoy, Castañeda Mondragón enfrenta una recuperación prolongada, con pérdida de memoria y sin poder trabajar, mientras su familia y amigos buscan cómo asumir los costos médicos.