Una de las maravillas subterráneas del planeta está en Colombia y lidera el turismo sostenible
Este destino subterráneo en Cundinamarca es una maravilla del mundo y ejemplo de turismo sostenible, cultura viva y conexión con la naturaleza en Colombia.
Cada año cientos de feligreses visitan una de las catedrales más hermosas del país, ubicada en la mina de sal de Zipaquirá.
Cundinamarca cuenta con una amplia oferta de atractivos turísticos que esconden verdaderos tesoros naturales, históricos y arquitectónicos. Uno de los más representativos está a poco más de una hora de Bogotá y se ha convertido en uno de los lugares más visitados del departamento.
Se trata de la Catedral de Sal de Zipaquirá, un monumento subterráneo que hoy es reconocido a nivel internacional como una de las maravillas bajo tierra del planeta y como ejemplo del turismo sostenible en Colombia.
Ubicada en el interior de una antigua mina de sal, esta obra sorprende no solo por su majestuosidad, sino por la experiencia que ofrece al visitante: un recorrido que conecta espiritualidad, naturaleza, arte y memoria histórica en un solo espacio. Cada año, miles de turistas nacionales y extranjeros llegan hasta Zipaquirá para vivir una experiencia que va más allá del turismo tradicional.
Un santuario único en el mundo
La Catedral de Sal no es una iglesia convencional. Está excavada a más de 180 metros bajo tierra, en un entorno donde la sal, los minerales y la roca cuentan la historia de generaciones de mineros y del vínculo entre el ser humano y la tierra. Sus imponentes naves, cruces talladas y juegos de luz convierten el recorrido en una experiencia inmersiva que invita a la contemplación y la reflexión.
Este atractivo ha sido destacado por medios internacionales como una de las maravillas subterráneas del planeta, lo que ha fortalecido su posicionamiento como uno de los destinos culturales más importantes de Colombia.
Turismo sostenible y con propósito
En línea con las nuevas tendencias del turismo global, la Catedral de Sal ha apostado por un modelo que prioriza la conservación del entorno subterráneo y el uso responsable de los recursos naturales. La operación turística se desarrolla bajo principios de sostenibilidad, buscando proteger el ecosistema minero y promover un turismo consciente, respetuoso con el patrimonio geológico y cultural.
Catedral de Sal de Zipaquirá.
Foto: Catedral de Sal de Zipaquirá
Gracias a esta visión, el monumento se ha convertido en un referente latinoamericano en turismo patrimonial sostenible, demostrando que es posible equilibrar la protección ambiental con el desarrollo económico y social.
Más allá de su valor arquitectónico y espiritual, la Catedral se ha transformado en un escenario cultural dinámico. En sus galerías se realizan conciertos, exposiciones y experiencias artísticas que dialogan con la fuerza simbólica de la sal y la roca, resignificando el espacio y conectándolo con nuevas audiencias.
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Este enfoque ha permitido que el patrimonio no sea un elemento estático, sino un lugar vivo donde la historia se experimenta desde la profundidad de la tierra y el arte se convierte en una herramienta de transformación cultural.
¿Cómo llegar a la Catedral de Sal desde Bogotá?
Para llegar a la Catedral de Sal de Zipaquirá desde Bogotá, tome la Autopista Norte (Ruta 55) y siga en dirección a Chía. Continúe por la vía Cajicá - Zipaquirá. Al llegar a Zipaquirá, sigue las señales hacia la Catedral de Sal. Tiempo estimado: 45 minutos - 1 hora (dependiendo del tráfico).
Razones para visitar la Catedral de Sal
Entre los principales atractivos que convierten a este lugar en un imperdible del turismo en Colombia se destacan:
Recorridos subterráneos únicos en el mundo, a más de 180 metros de profundidad.
Arquitectura monumental tallada en sal y roca natural.
Experiencias culturales como conciertos, exposiciones y eventos especiales.
Enfoque en turismo sostenible y conservación ambiental.
Cercanía a Bogotá, ideal para planes de un día o escapadas de fin de semana.
El crecimiento de la Catedral de Sal como destino turístico ha impulsado el desarrollo de Zipaquirá, fortaleciendo su economía local, generando empleo y posicionando al municipio dentro de los grandes circuitos del turismo cultural y natural en Colombia. Hoy, la ciudad no solo es reconocida por su patrimonio histórico, sino por liderar una propuesta de turismo responsable y de alto valor cultural.