El regreso a la Luna tuvo que frenarse nuevamente. La NASA reveló que retirará de la plataforma de despegue el cohete SLS y la nave Orión de la misión Artemis II tras encontrar un problema técnico en pleno proceso de lanzamiento.
La misión, que estaba prevista para ejecutarse en marzo, tendrá que esperar un poco más. El inconveniente está relacionado con el flujo de helio hacia la etapa superior del cohete, un componente vital para el correcto funcionamiento del sistema. Ante ese hallazgo, los ingenieros decidieron no arriesgar y devolver todo al hangar para revisar a fondo.
Problema técnico en el cohete SLS obligó a frenar todo
El protagonista del aplazamiento es el Space Launch System (SLS), el cohete más potente desarrollado por la agencia para este nuevo viaje a la Luna. Junto a él viaja la cápsula Orion, diseñada para transportar astronautas en misiones de espacio profundo.
La decisión dependió de:
- Retirar el cohete de la plataforma de lanzamiento.
- Trasladarlo nuevamente al Edificio de Ensamblaje de Vehículos (VAB), en el Centro Espacial Kennedy.
- Analizar la causa exacta del fallo en el sistema de helio.
El trayecto de regreso, de 6,4 kilómetros, tomaría varias horas, pero esa no fue la única situación, pues los directivos decidieron adelantar la maniobra ante la llegada de fuertes vientos en la Costa Espacial.
El movimiento busca preservar una posible ventana de lanzamiento en abril, siempre y cuando los resultados técnicos y las reparaciones lo permitan.
Artemis II y el regreso del ser humano a la Luna tras más de 50 años
La misión Artemis II representa el regreso de astronautas a la órbita lunar después de más de medio siglo, desde el cierre del programa Apolo en 1972.
El vuelo de prueba tripulado tendrá una duración aproximada de diez días y contará con cuatro astronautas:
- Reid Wiseman (comandante).
- Victor Glover (piloto).
- Christina Koch (especialista de misión).
- Jeremy Hansen (especialista de misión, Agencia Espacial Canadiense).
La tripulación ya salió de cuarentena y permanece en Houston, a la espera de nuevas instrucciones.
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En este tipo de desafíos, como en cualquier competencia de alto nivel, la estrategia manda. Mejor ajustar una pieza en el hangar que arriesgar la misión en la pista. El objetivo sigue intacto: volver a la Luna. La fecha, por ahora, depende de que la ingeniería gane este pulso técnico.