La posibilidad de establecer una presencia permanente del ser humano en la Luna dejó de ser un proyecto lejano y comienza a tomar forma dentro de los planes de la Nasa. Así lo dio a conocer Carlos García-Galán Castillo, director del programa Base Lunar de la agencia espacial estadounidense, quien aseguró que el satélite será el paso previo indispensable para hacer realidad las futuras misiones tripuladas a Marte.Durante un encuentro académico realizado en la Universidad Complutense de Madrid, el ingeniero explicó que la exploración lunar marcará una nueva etapa en la carrera espacial, ya que permitirá poner a prueba tecnologías, sistemas de soporte vital y procedimientos que posteriormente serán utilizados en viajes de larga duración hacia el planeta rojo.Aunque el proyecto avanza, García-Galán reconoció que el regreso de astronautas a la Luna debió concretarse hace varios años. "Tendríamos que haber ido antes", afirmó al referirse al retraso en los planes de exploración, aunque destacó que el escenario actual es mucho más favorable gracias al creciente trabajo conjunto entre entidades gubernamentales y compañías privadas dedicadas al sector aeroespacial.El responsable del programa detalló que la iniciativa contempla un desarrollo progresivo. En una primera fase, prevista hasta 2028, se realizarán pruebas para validar la seguridad y el funcionamiento de los sistemas que serán utilizados en la superficie lunar. Después, entre 2029 y 2032, se construirá la infraestructura que servirá de soporte para las operaciones, mientras que la etapa final consistirá en la instalación de módulos habitables en el polo sur de la Luna, una zona considerada estratégica por el interés científico y los recursos que podría albergar.El anuncio se produjo durante la última jornada del curso de verano denominado Un país aeroespacial. El nuevo impulso tras el éxito del proyecto estratégico aeroespacial español, espacio en el que expertos de diferentes instituciones analizaron los desafíos de la exploración espacial en las próximas décadas.En el evento también intervino Carlos García Sacristán, jefe de Relaciones Internacionales y Cooperación de la Agencia Espacial Española, quien subrayó que proyectos de esta magnitud requieren una estrecha colaboración entre gobiernos, agencias internacionales y el sector privado. Además, señaló que la participación de empresas tecnológicas será determinante para acelerar el desarrollo de nuevas capacidades en la industria aeroespacial.Otro de los temas que generó mayor discusión fue el costo que implicaría enviar una misión tripulada a Marte. Según se expuso durante el encuentro, una expedición de ese tipo podría requerir una inversión de entre 50.000 y 300.000 millones de euros.Frente a las dudas sobre si un presupuesto de esa magnitud estaría justificado únicamente por sus resultados científicos, varios de los expertos coincidieron en que los beneficios van mucho más allá. Argumentaron que este tipo de iniciativas impulsan innovaciones tecnológicas, fortalecen la cooperación internacional y sirven de inspiración para nuevas generaciones de científicos e ingenieros.Como ejemplo, García-Galán recordó la enorme expectativa que despertó la misión Artemis II, la cual, pese a no estar diseñada para realizar grandes descubrimientos científicos, logró captar durante varias horas la atención de millones de personas en todo el mundo. En su opinión, ese interés demuestra que la exploración espacial continúa siendo una poderosa herramienta para incentivar vocaciones y mantener vivo el deseo de ampliar las fronteras del conocimiento.El ingeniero concluyó que avanzar hacia una presencia humana permanente en la Luna representa un paso necesario para preparar el camino hacia Marte y sostuvo que continuar explorando el espacio responde a un compromiso que trasciende la ciencia y forma parte de la evolución de la humanidad.
La NASA prevé enviar a la Luna, entre septiembre y noviembre, un alunizador no tripulado de Blue Origin para comenzar a asentar los cimientos de la futura base lunar, y le seguirán dos misiones similares programadas antes de que finalice 2026, informó este martes la agencia espacial.La nave elegida para la primera misión es el módulo de aterrizaje Blue Origin Mark One Endurance, diseñado por la empresa espacial de Jeff Bezos, fundador de Amazon, según explicó en una rueda de prensa en Washington el administrador de la NASA, Jared Isaacman.Denominada ‘Moon Base One’, será la primera misión de un aterrizador lunar financiada de forma privada en la historia y se dirigirá a la cresta del cráter Shackleton, en el polo sur de la Luna.“Además de transportar dos cargas científicas de la NASA, el objetivo de la misión es demostrar capacidades críticas que reduzcan el riesgo para las misiones del Sistema de Aterrizaje Humano”, explicó Isaacman.El segundo lanzamiento, programado para finales de 2026, enviará al satélite terrestre un aterrizador diseñado por la empresa estadounidense Astrobotic Technology, y transportará más de 500 kilogramos de carga, incluido un róver, a la superficie lunar.Mientras tanto, el tercer aterrizador estará a cargo de Intuitive Machines e investigará los orígenes de las anomalías magnéticas de la Luna.Los tres lanzamientos no tripulados se enmarcan en la fase inicial de la construcción de la base lunar, que prevé el traslado de más de 4 toneladas de material de carga a la Luna, repartidas en 25 lanzamientos y 21 alunizajes hasta 2029.La NASA anunció el pasado marzo un ambicioso plan para construir una base en el polo sur de la Luna en los próximos años, una zona con regiones en sombra permanente que permiten la presencia de hielo, lo que facilitará la estancia permanente de astronautas en su superficie.“Visualizamos la base lunar como una extensión de cientos de millas cuadradas, dotada de diversos recursos que, en conjunto, contribuyen al objetivo de establecer una presencia lunar permanente”, dijo el científico español Carlos García Galán, responsable del programa Moon Base.La segunda etapa de su construcción abarca entre 2029 y 2032 y prevé 27 lanzamientos y 24 alunizajes, además del traslado de 60 toneladas de material, que permitan establecer la infraestructura inicial de la base, con misiones tripuladas semestrales.La tercera será la definitiva, con 29 despegues y 28 alunizajes con capacidad para transportar 150 toneladas, y la presencia continua de humanos en la Luna.“Vamos a tener constelaciones de satélites que permitirán la comunicación, la navegación, el apuntamiento y la observación. Vamos a tener róvers y vehículos lunares, y también vamos a tener drones”, agregó el científico español.El clima extremo será uno de los principales desafíos que afrontarán los habitantes de la base, ya que el satélite puede alcanzar temperaturas de hasta 120 grados centígrados durante el día —que se prolonga por dos semanas terrestres— y descender por debajo de los -120 grados centígrados durante la noche, de igual duración.La generación de electricidad es otra de las complicaciones, aunque García Galán precisó que prevén emplear energía solar y nuclear para ello.“Prevemos una capacidad de generación de energía de entre 2 y 15 kilovatios, pudiendo alcanzar hasta los 20 kilovatios en el caso de utilizar un sistema nuclear, junto con una capacidad de almacenamiento de cientos de kilovatios/hora”, explicó.
En el mundo, la astronomía siempre ha sido un misterio que envuelve a millones de personas; prueba de ello es la reciente misión Artemis II, la cual ha dejado cautivada a la humanidad por las imágenes que los astronautas captaron a bordo de la nave Orión, así como la captura de la Luna y Planeta Tierra por medio de un iPhone 17 Pro Max, lo que ha generado la duda sobre cuál es el mejor celular para fotografiar la Luna.En el mercado colombiano existen varios dispositivos de gama alta, mismos que presumen tener una gran cámara, y es que estos tienen una excelente capacidad y tasa de megapíxeles a la hora de tomar una foto o de grabar; sin embargo, aunque todos también tienen un gran zoom, a la hora de tomar fotos con poca luz o a una distancia considerable el tema puede variar. Ante ello, estos son los 4 mejores teléfonos en Colombia para tomarle una foto a la Luna.IPhone 17 Pro y 17 Pro MaxEstos dos dispositivos comparten el mismo sistema fotográfico y de cámaras, aunque el 17 Pro Max tenga una pantalla y batería más grandes. Resulta que el buque insignia de Apple cuenta con una triple cámara unificada de 48 MP.Su cámara principal cuenta con una excelente estabilización óptica, así como un gran angular con apertura de 2.2; sin embargo, lo que más destaca es su impresionante zoom óptico de 4x, pero lo más llamativo es su zoom digital que llega a 40x, haciendo que la foto a la Luna sea más fácil y la nitidez sea mejor frente a entregas anteriores.Xiaomi 17 UltraXiaomi recientemente lanzó su serie 17 en Colombia, pero la llegada del 17 Ultra representa un cambio para los amantes de la fotografía, y es que este gigante chino llega con un sensor Leica (marca reconocida en fotografía) de 1 pulgada, así como con una resolución fotográfica de 50 MP.Sin embargo, la magia de este teléfono se concentra en la resolución y en el trabajo detrás del teleobjetivo. Su zoom óptico varía entre 75 mm y 100 mm, pero lo más relevante es su zoom digital, que tiene la capacidad de alcanzar los 400 mm, es decir que tiene un alcance similar al que se usa en cámaras para deportes, lo que permitiría un largo alcance, ideal para tomarle fotos a la Luna.Samsung S26 UltraEl buque insignia de la compañía coreana ha dado de qué hablar desde su lanzamiento en febrero de 2026, por lo que ha sido uno de los favoritos para fotos a larga distancia, esto debido a su trabajo con el procesador Snapdragon 8 Elite de quinta generación.Este teléfono tiene cuatro cámaras traseras, y ante ello, la gran angular o principal es de 200 MP con 1.4 de apertura, que permite tener 47 % de mayor entrada de luz. Sin embargo, la clave está en sus dos cámaras teleobjetivo: por un lado, una de 10 MP con zoom óptico de 3x, pero por el otro un periscopio de 50 MP; esta cámara destaca con un zoom óptico de 5x, pero gracias a su sensor puede llegar a una calidad óptica de 10x, hasta un Space Zoom de 100x, haciendo al teléfono uno de los más completos para fotos a la Luna.Huawei Pura 80 UltraFinalmente, aparece el tope de gama de Huawei, y es que la marca china se ha caracterizado por tener dispositivos enfocados en fotografía y el Pura 80 Ultra no es la excepción.Este equipo tiene un sensor de 50 MP con aperturas variables entre 1,6 y 4.0 para maximizar la entrada de luz; además, cuenta con una cámara dual alternable para moverse entre distancias focales de 3.7x y 9.4x, llegando incluso a un zoom digital de hasta 100x. Además, el gran angular de 40 MP permite capturar imágenes macro con mayor resolución, lo que lo convierte en otra opción para fotos a larga distancia y para capturar la Luna.Xiaomi 17 Ultra llega a ColombiaEste modelo destaca por ser el más delgado de la línea Ultra de Xiaomi, con apenas 8,29 mm de grosor y una pantalla HyperRGB OLED de 6,9 pulgadas. El panel ofrece resolución 2K, una tasa de refresco adaptativa de hasta 120 Hz y un brillo de 3500 nits, protegido por el cristal Xiaomi Shield Glass 3.0.En su interior, integra el procesador Snapdragon 8 Elite Gen 5, acompañado por 16 GB de RAM y hasta 1 TB de almacenamiento. Su autonomía está respaldada por una batería de 6000 mAh con carga rápida de 90W, todo bajo certificación IP68 de resistencia.
Luego de la reciente misión Artemis II de la NASA en donde el hombre volvió a explorar la órbita de la Luna, la humanidad se volvió a interesas en torno a el satélite natural de la Tierra y su relación con el planeta de cara a futuros avances en la ciencia aeroespacial.Sin embargo, esta investigación viene de mucho más atrás y, de hecho, la Cámara del Orbitador de Reconocimiento Lunar (LROC) ha trabajado en seguir de cerca el comportamiento del satélite natural desde hace años y con tecnología de más alto rendimiento tener todo a detalle y, gracias a esto, notaron algo que les llamó la atención de la cara de este cuerpo celeste.¿Qué encontraron de inusual en la Luna? Un llamado de expertosEn su más reciente, la LROC encontró una nueva peca en la cara de este cuerpo celeste que, si bien parece algo normal, en realidad de acuerdo a lo explicado por los expertos sería la muestra de un pasado violento que ha sufrido este satélite natural a raíz del impacto de rocas espaciales (asteroides y cometas), que han dejado secuelas.“La Luna ha sido bombardeada a lo largo de su historia. Si bien los días de colisiones dramáticas que formaban cráteres enormes han quedado atrás, la Luna aún recibe impactos de rocas espaciales (asteroides y cometas) que crean pequeños cráteres recientes. El equipo de LROC identificó este nuevo cráter de 22 metros de diámetro al detectar cambios en imágenes tomadas antes y después del impacto, lo que permitió determinar que su formación tuvo lugar entre diciembre de 2009 y diciembre de 2012”, explicaron.Esto es fundamental, pues a través de esto, la NASA podrá comprender las tasas de impactos y el trabajo para planificar de mejor forma misiones en torno a la investigación de la órbita.¿Qué es la LROC y su influencia en la NASA?La cámara del Orbitador de Reconocimiento Lunar (LROC) es un sistema compuesto por tres cámaras instaladas en el LRO, diseñadas para capturar imágenes de la superficie lunar tanto en blanco y negro de alta resolución como en formato multiespectral de resolución moderada.“En junio de 2009, la NASA lanzó el Orbitador de Reconocimiento Lunar (LRO , por sus siglas en inglés), una nave espacial robótica que actualmente orbita la Luna a una altitud de entre 50 y 200 km. El objetivo principal del LRO es realizar descubrimientos científicos fundamentales sobre la Luna”, explicaron sobre su trabajo.
Iván Ramírez, un ingeniero egresado de la Universidad Nacional en Bogotá que hoy reside en Houston, Texas, se ha convertido en una pieza fundamental de la misión Artemis. Trabajando directamente para la compañía Boeing —subcontratista clave de la NASA—, Ramírez ha dedicado su experiencia a la construcción de la primera etapa del Space Launch System (SLS), el cohete más potente jamás diseñado para poner en órbita la cápsula Orión. Un aporte técnico de alta precisiónLa responsabilidad de Ramírez dentro del proyecto es crítica para la seguridad de la misión. El ingeniero explicó que formó parte del equipo que diseñó subsistemas vitales, destacando el "sistema de pogo", encargado de evitar vibraciones verticales peligrosas durante el ascenso. Asimismo, lideró el análisis del sistema de alimentación de combustible para los motores principales. Según el ingeniero: "Hacemos predicciones de análisis usando física, mecánica de fluidos, transferencia de calor, termodinámica, para que funcione bien el sistema y no se presenten burbujas en las turbobombas que alimentan a los motores RS25".Este sistema maneja hidrógeno y oxígeno líquido a velocidades que alcanzan los 28,000 km/h.Desmitificando el escepticismo espacialCon casi 70 años de edad, Ramírez vivió la era del Apolo 11 y hoy utiliza su conocimiento para responder a quienes dudan de los hitos espaciales. Sobre la ausencia de misiones tripuladas a la Luna durante décadas, aclaró que se debió a una falta de presupuesto e interés político tras el programa Apolo."Es muy difícil mantener un propósito en la tecnología espacial continuo a través de varias administraciones, porque cada administración toma sus propias decisiones y entonces no hay continuidad", señaló Ramírez.Además, defendió la veracidad de la llegada del hombre a la Luna en 1969 citando pruebas físicas como la telemetría y el efecto Doppler, e incluso anécdotas de radioaficionados que rastrearon la señal directamente desde el satélite.El futuro: Una base lunar y el salto a MarteLa misión Artemis no busca solo repetir lo hecho en el pasado, sino establecer una presencia permanente. Ramírez destacó que existen recursos naturales como el Helio-3, útil para la fusión nuclear, y que el objetivo es establecer una base en el polo sur lunar.El ingeniero colombiano subrayó la importancia de aprender a vivir con los recursos locales, un concepto conocido como tecnología in situ: "Haga de cuenta que usted se va a una isla a Robinson Crusoe, tiene que aprender a vivir de donde está... de la misma forma se piensa utilizar la Luna".Escuche aquí la entrevista:
El regreso de la humanidad a la Luna ya no es un sueño lejano. La misión Artemis II fue un éxito y, detrás de este proyecto que emocionó al mundo, hay talento con sello colombiano. Uno de ellos es Dominick Schettini Bustamante, ingeniero con raíces barranquilleras que hizo parte del equipo que trabajó en el lanzamiento de la cápsula Orión.En entrevista con El Radar este sábado 11 de abril de 2026, el joven ingeniero no solo habló de su rol técnico en la misión, sino del camino que tuvo que recorrer para llegar a uno de los proyectos más ambiciosos de la exploración espacial. Su historia, marcada por la perseverancia, dejó una frase que resume su experiencia: “me tocó un poco paciencia y fe en Dios”.Artemis II: talento colombiano en una misión históricaSchettini, nacido en Estados Unidos pero con madre colombiana y padre ecuatoriano, relató que su vínculo con el país se fortaleció desde niño. “Todos los años visitando Barranquilla… comiendo arepa de huevo… jugando fútbol en la playa”, recordó.Ese arraigo hoy se mezcla con su participación en Artemis II, donde trabajó en los sistemas de enfriamiento en tierra, fundamentales para proteger la cápsula antes del despegue. Según explicó, su labor consistía en “operar, modificar, reparar y mantener” estos sistemas, clave para garantizar que los equipos y los astronautas viajen en condiciones seguras.El ingeniero detalló que estos sistemas permiten controlar el calor generado por componentes como baterías, computadores y soporte vital, especialmente bajo las altas temperaturas de Florida. Sin ese proceso, la misión podría verse comprometida desde tierra.“Paciencia y fe”: el difícil camino hacia la NASAMás allá del logro, el relato de Schettini dejó ver que llegar a este punto no fue sencillo. “Es muy competitivo”, dijo sobre el acceso a la industria aeroespacial, donde miles de profesionales buscan una oportunidad.Contó que tras graduarse en ingeniería mecánica tuvo que insistir durante meses, cambiar de ciudad y tocar varias puertas antes de recibir una oferta. “Yo siempre soñé en trabajar en la ingeniería aeroespacial… pero fue un poco difícil”, explicó.Ese proceso lo llevó a mudarse a Florida, donde logró acercarse al sector, hacer contactos y finalmente vincularse a una empresa que apoya a la NASA. Fue ahí donde su carrera dio el salto definitivo.La participación de Schettini no es un caso aislado. Artemis II también cuenta con otros profesionales de origen colombiano, lo que refleja el creciente aporte del país en proyectos científicos de alto nivel.Mientras la misión avanza y se acerca el momento en que humanos vuelvan a pisar la Luna, historias como la de este ingeniero recuerdan que detrás de cada lanzamiento hay trayectorias personales llenas de esfuerzo. Y en su caso, una convicción clara que hoy cobra sentido: “me tocó un poco paciencia y fe en Dios”.
La misión Artemis II marcó un punto de inflexión en la exploración espacial tras el regreso seguro de sus cuatro astronautas a la Tierra. Más allá del viaje alrededor de la Luna, el logro científico vuelve a poner sobre la mesa un objetivo que durante décadas parecía lejano: la presencia permanente del ser humano fuera del planeta.En diálogo con Noticias de la Mañana de Blu Radio, el físico y astrofísico del Observatorio de la Universidad Nacional, Santiago Vargas, explicó que esta misión "Abre una nueva puerta en donde ya no nos interesa simplemente ir a la luna, pisarla, dejar instrumentos, sino estamos pensando ya en una presencia permanente de seres humanos en la Luna y es la primera vez en la historia de la humanidad que esto pasa", indicó.Para el experto, el verdadero salto histórico está en que la humanidad empieza a mirar el espacio no solo como un territorio de exploración, sino como un lugar habitable. "En el futuro recordaremos esta misión como la puerta que abrió ese paso del ser humano en el espacio, pero ya no para mirar al cielo, sino para habitarlo", afirmó.Uno de los puntos más relevantes del nuevo programa lunar es la intención de construir una base en el polo sur de la Luna, una zona estratégica por la presencia de agua congelada. Según Vargas, estos depósitos permitirían extraer hidrógeno y oxígeno, recursos fundamentales para la respiración y la producción de combustible.Además, señaló que el propio suelo lunar podría convertirse en materia prima para levantar estructuras. "También sabemos que se puede utilizar el propio material lunar para poder construir", explicó, al advertir que esto también abre la puerta a la minería espacial como una realidad en las próximas décadas.Sobre el regreso de la nave Orión, Vargas destacó la complejidad física del proceso. La cápsula ingresó a la atmósfera a cerca de 40.000 kilómetros por hora, soportando temperaturas extremas y un descenso controlado por once paracaídas antes del amerizaje final."La temperatura, como bien mencionas, llega a la mitad de la temperatura de la superficie solar, o sea, una cosa bestial", dijo el astro físico, al subrayar que, aunque gran parte del proceso se simula previamente, siempre existe un riesgo alto en una misión de este tipo.La conversación también abordó el papel que podrían asumir actores privados como SpaceX o Blu Origin en una futura explotación comercial de recursos lunares. Vargas advirtió que el desafío no será solo tecnológico, sino jurídico y geopolítico, para evitar que en el espacio se repitan dinámicas de colonización y extracción descontrolada ya vistas en la Tierra.Finalmente, el experto resaltó el papel de la inteligencia artificial como una herramienta clave en la nueva exploración espacial. "Entonces, tenemos ahora un nuevo aliado muy importante para la exploración del espacio y eso es una realidad y esta misión lo evidenció porque ya tenía ese quinto astronauta que nadie vio, pero estaba haciendo su trabajo sin dormir, sin cansarse y ahí estuvo acompañando a estos cuatro astronautas que viajaron a ese paseo lunar", concluyó.Escuche la entrevista completa aquí:
El regreso de los astronautas de Artemis II a la Tierra no solo supone la finalización de la primera misión tripulada en más de medio siglo alrededor de la Luna, sino que también marcará el inicio de una fase clave para la salud de la tripulación: la recuperación física tras varios días en micro gravedad.En estos 10 días de viaje a bordo de la cápsula Orion, los cuatro tripulantes han permanecido expuestos a un entorno donde el cuerpo deja de trabajar contra la gravedad. Sin embargo, esta condición puede producir cambios rápidos en músculos, huesos, circulación y orientación espacial, incluso en misiones relativamente cortas como esta.De acuerdo con información de la NASA, uno de los primeros cambios esperados al regresar a la Tierra sería la dificultad para mantenerse de pie o caminar con estabilidad. El motivo está en que el sistema vestibular, encargado del equilibrio, deberá acostumbrarse nuevamente al peso normal del cuerpo sobre la Tierra. Sin embargo, esto puede se puede traducir en mareo, náuseas, desorientación y la sensación de debilidad en las primeras horas después del amerizaje.Además, se suma la pérdida temporal de fuerza muscular. Durante el viaje en el espacio, piernas, espalda y articulaciones reducen su esfuerzo diario porque no tienen la necesidad de sostener el peso corporal, esto provocaría una disminución en la masa muscular. Otro cambio importante empieza a ocurrir en la circulación sanguínea. Mientras los cuatro tripulantes estén bajo la micro gravedad, la sangre se distribuye de una manera distinta en el cuerpo, concentrándose más en la parte superior. Al momento de volver a la Tierra, este ajuste puede provocar descensos de presión arterial, mareo al ponerse de pie e incluso episodios de desmayo, esto se conoce como una intolerancia ortostática. Por esta razón, antes del descenso, la NASA realizó pruebas con prendas de comprensión que están diseñadas para ayudar a mantener la presión y lograr facilitar la transición.La densidad ósea también se ve afectada, aunque en una misión de 10 días el cambio no se ve tan pronunciado como en estadías prolongadas en la Estación Espacial Internacional. Aun así, los especialistas monitorearán posibles variaciones en articulaciones y respuesta motora una vez la tripulación sea trasladada al buque de recuperación en el Pacífico.Después de tocar tierra, los astronautas serán sometidos inmediatamente a exámenes médicos y pruebas físicas que evalúen su equilibrio, fuerza, presión arterial y capacidad de reacción. Estos datos son críticos para futuras misiones de larga duración, particularmente Artemis II, que apunta a llevar humanos de vuelta a la superficie lunar.
Tras un vuelo alrededor de la Luna lleno de momentos intensos y simbólicos, los cuatro astronautas de la misión Artemis II deben volver a atravesar la atmósfera terrestre y amerizar el viernes por la noche frente a las costas de California."Podremos empezar a alegrarnos cuando la tripulación esté a salvo" a bordo del buque encargado de recuperarla, señaló el jueves Amit Kshatriya, administrador adjunto de la NASA, durante una rueda de prensa."Será realmente en ese momento cuando podremos dejar que las emociones tomen el control y empezar a hablar de éxito", añadió.Tras aventurarse a más de 406.000 km de la Tierra, más lejos que nadie antes que ellos, la cápsula Orión que transporta a los estadounidenses Christina Koch, Victor Glover y Reid Wiseman y al canadiense Jeremy Hansen debe posarse frente a San Diego hacia las 17H07 hora local (00H07 GMT del sábado).El amerizaje debe coronar esta misión de diez días que hasta ahora se ha desarrollado con una ejecución perfecta.Un regreso sano y salvo proporcionaría a la NASA el alivio de haber logrado enviar de nuevo astronautas lejos en el espacio, por primera vez desde el final del programa Apolo en 1972, tras años de retrasos y dudas.Un éxito que exige que el escudo térmico de Orión resista los 2.700 °C generados por el rozamiento con la atmósfera en el momento del regreso.- "Bola de fuego" -"Atravesar la atmósfera como una bola de fuego" será una gran experiencia, señalaba el piloto Victor Glover a principios de esta semana, y confesó que desde su selección para la tripulación en 2023 siente aprensión ante ese momento.Si esta fase siempre es delicada para los astronautas que regresan de la Estación Espacial Internacional, en esta ocasión las inquietudes se ven reforzadas por el hecho de que se trata del primer vuelo tripulado de Orión y de que se detectó un problema durante una prueba sin tripulantes en 2022.De regreso a la Tierra, el escudo térmico que protege la nave se había alterado "de una manera inesperada", según un informe técnico.A pesar de esta anomalía, la agencia espacial estadounidense decidió continuar con el mismo escudo, revisando la trayectoria para escoger un ángulo de entrada en la atmósfera más directo y así limitar el rebote que había contribuido a deteriorar el escudo térmico.Una decisión que ha generado ríos de tinta y que sigue atormentando a los máximos responsables de la NASA."No voy a dejar de pensar en ello hasta que estén en el agua", reconoció recientemente el jefe de la NASA, Jared Isaacman, en una entrevista."Es imposible decirles que no persiste ninguna aprensión irracional", admitió el jueves su mano derecha, al tiempo que aseguraba no tener ningún temor racional al respecto.Insistiendo en las múltiples pruebas, simulaciones y modelizaciones realizadas, los responsables de la NASA aseguran confiar en los cálculos de sus ingenieros y contar con un margen de seguridad suficiente.- Objetivo 2028 -Todos contendrán la respiración durante los 13 minutos -seis de ellos sin posibilidad de comunicación con la tripulación- que separan la entrada en la atmósfera de la nave, que alcanzará los 38.000 km/h, y su amerizaje en el Pacífico, después de haber sido frenada por una serie de robustos paracaídas.Las familias de los astronautas estarán presentes para la ocasión en el centro espacial de la NASA en Houston, que coordina la misión.Al ser ante todo una misión de prueba, Artemis II debe permitir a la NASA asegurarse de que sus sistemas están listos para posibilitar el regreso de los estadounidenses a la superficie lunar, con el fin de establecer allí una base y preparar futuras misiones hacia Marte.La NASA ambiciona un primer alunizaje en 2028, es decir, antes del final del mandato de Donald Trump y de la fecha fijada por sus rivales chinos para caminar sobre la Luna en 2030.Pero los expertos esperan nuevos retrasos, ya que los alunizadores siguen en desarrollo por parte de las empresas de los multimillonarios Elon Musk y Jeff Bezos.Mientras tanto, esta primera misión tripulada de un programa que ha costado decenas de miles de millones de dólares y ha sufrido numerosos contratiempos y retrasos buscaba reavivar la pasión espacial de los estadounidenses.Pero también, esperaba la tripulación, "permitir, aunque fuera por un instante, que el mundo hiciera una pausa", confiaba el comandante Reid Wiseman esta semana.
Más de medio siglo después de las históricas misiones Apolo, la humanidad volvió a viajar a las inmediaciones de la Luna. La misión Artemis II, de la NASA, logró enviar a cuatro astronautas en un sobrevuelo alrededor del satélite natural, alcanzando la mayor distancia recorrida por humanos desde la Tierra.La nave Orión, que despegó el 1 de abril desde Cabo Cañaveral, transporta a los astronautas estadounidenses Reid Wiseman, Christina Koch y Victor Glover, junto al canadiense Jeremy Hansen. La misión representa además un hito en diversidad: por primera vez participan una mujer, un astronauta negro y un astronauta extranjero en una misión lunar de la NASA.Un viaje más lejos que cualquier otro en la historiaDurante el sobrevuelo lunar, la tripulación alcanzó una distancia récord de 406.771 kilómetros de la Tierra, superando el registro establecido por la misión Apolo 13 en 1970.En el punto más cercano al satélite, la nave se situó a unos 6.500 kilómetros de la superficie lunar, lo que permitió a los astronautas observar regiones que normalmente no son visibles desde nuestro planeta.40 minutos de silencio detrás de la LunaUno de los momentos más críticos del viaje ocurre cuando la nave pasa por detrás de la Luna. En esa posición, el satélite bloquea completamente las comunicaciones con la Tierra, generando un silencio total de aproximadamente 40 minutos.Durante ese tramo del recorrido, los astronautas sobrevuelan la cara oculta de la Luna, una región que no puede observarse directamente desde la Tierra debido al acoplamiento gravitacional del satélite con nuestro planeta.Observaciones científicas desde una perspectiva únicaDesde su posición, la tripulación reportó matices de color en la superficie lunar, con tonos marrones y azulados que podrían ayudar a comprender mejor la composición mineral del satélite. Estas observaciones son clave para estudiar la edad de las rocas lunares, los procesos geológicos del satélite y el origen mismo de la Luna.Además, los astronautas presenciaron un fenómeno excepcional: un eclipse solar total de 53 minutos, visible únicamente desde su ubicación en el espacio. Este evento permitió estudiar la corona solar, posibles impactos de meteoritos en la superficie lunar y partículas de polvo generadas por esos impactos.El regreso de la exploración lunarLa misión tiene una duración aproximada de 10 días y forma parte del programa Artemis, cuyo objetivo es preparar el regreso de los humanos a la superficie lunar y, a largo plazo, utilizar la Luna como plataforma para futuras misiones a Marte.Si la misión concluye con éxito, la siguiente etapa —Artemis III— podría llevar nuevamente astronautas a la superficie lunar por primera vez desde 1972, marcando el inicio de una nueva era en la exploración del espacio.
La sostenibilidad en la industria hotelera ha dejado de medirse únicamente por indicadores ambientales. Aunque la reducción del consumo de agua, energía o plásticos sigue siendo una prioridad, cada vez cobra más fuerza un enfoque que también busca generar oportunidades para las comunidades, promover la inclusión laboral y fortalecer el trabajo conjunto con organizaciones sociales.Así lo explicó Agustina Nadellini, líder de Up for People en América, quien considera que el reto del sector es demostrar que la sostenibilidad no puede limitarse al discurso, sino traducirse en acciones que tengan un impacto real sobre las personas.Uno de los ejes de este modelo es el voluntariado corporativo. A través de diferentes jornadas durante el año, colaboradores participan en actividades con fundaciones que apoyan a niños en condición de vulnerabilidad, entregando alimentos, juguetes y otros insumos. A esto se suman iniciativas de economía circular, en las que la ropa donada por los propios empleados se intercambia por alimentos no perecederos que posteriormente son destinados a organizaciones sociales.La inclusión laboral también hace parte de esta transformación. En Colombia, por ejemplo, se desarrollan programas que facilitan el acceso al empleo de personas con síndrome de Down o discapacidad intelectual, en alianza con fundaciones especializadas. El propósito es ofrecer oportunidades de trabajo formal que contribuyan a su autonomía económica y a una mayor inclusión en el mercado laboral.Otra de las iniciativas busca brindar apoyo a familias con niños que deben desplazarse para recibir tratamientos médicos o cumplir actividades organizadas por fundaciones. La idea es que los menores puedan permanecer acompañados por sus familiares durante estos procesos, aprovechando la infraestructura hotelera como una herramienta de apoyo.Nadellini explicó que el impacto de estos programas se mide a través de indicadores como el número de beneficiarios, voluntarios y donaciones, además de la capacidad de adaptar las iniciativas a las necesidades específicas de cada comunidad.Este modelo hace parte de la estrategia de sostenibilidad de Minor Hotels, que divide su trabajo entre los programas Up for Planet, enfocado en el cuidado del medio ambiente, y Up for People, orientado al desarrollo de las comunidades. "La sostenibilidad llegó para quedarse. No solo se trata de cuidar el planeta, sino también de construir comunidades más fuertes, inclusivas y con mejores oportunidades para las futuras generaciones", concluyó Nadellini.
Saber qué hacer y cómo reacciona el cuerpo tras el sismo de magnitud 7,4 registrado este lunes 10 de agosto en Colombia es clave para recuperar la tranquilidad. El evento, con epicentro en San José del Palmar, Chocó, se percibió en ciudades como Bogotá, Cali, Medellín, Pereira y Manizales, convirtiéndose en el más fuerte de la última década en el país, según reportó el Servicio Geológico Colombiano (SGC).Frente a sensaciones físicas persistentes como la percepción de que el suelo se sigue moviendo, Denisse Morales, directora de la Maestría en Psicología Clínica de la Universidad de San Buenaventura, Bogotá, explicó las causas médicas de este fenómeno y estructuró pautas de manejo emocional.Qué es el síndrome de mareo postsismoLa especialista señaló que manifestaciones como mareo, taquicardia, insomnio, dificultad para concentrarse o temor a ingresar a edificios responden a una activación del sistema de alarma del cuerpo para protegerse.De acuerdo con un estudio publicado en 2021 por la revista científica PLOS ONE sobre los terremotos de Kumamoto (Japón, 2016) citado por la institución, de 4.231 personas encuestadas, 1.543 mantuvieron la sensación de mareo posterior al evento. Este fenómeno combina la respuesta del oído interno, encargado del equilibrio, el sistema nervioso y factores emocionales como la ansiedad.Las réplicas del movimiento telúrico reactivan temporalmente la vigilancia del organismo, por lo que la calma suele retornar de forma paulatina.Cinco consejos psicológicos tras el temblor de 7.4Para controlar la respuesta de alerta sin descuidar las medidas de prevención ante posibles réplicas, Morales entregó cinco recomendaciones prácticas:Anclar el cuerpo: sentarse con ambos pies apoyados firmemente en el piso, fijar la vista en un punto fijo de la pared y nombrar en voz alta cinco objetos a su alrededor para devolver estabilidad al cerebro.Alargar la exhalación: inhalar contando hasta cuatro y expulsar el aire lentamente contando hasta seis. Repetir la secuencia durante dos minutos para bajar las pulsaciones del corazón.Limitar el uso del teléfono celular: revisar de forma puntual las fuentes oficiales del SGC y la UNGRD, evitando la sobreexposición a imágenes o videos de la emergencia que incrementen la ansiedad.Hablar con claridad a los niños: explicarles con palabras sencillas lo ocurrido y las acciones a seguir si vuelve a temblar, manteniendo las rutinas habituales de alimentación y sueño.Estructurar un plan de acción: Definir un punto de encuentro familiar, despejar las vías de evacuación de la vivienda y alistar una maleta de emergencia con agua, botiquín, linterna, radio y documentos.¿Cuándo solicitar atención médica o psicológica?El análisis académico establece que se debe buscar ayuda profesional si los síntomas no ceden al cabo de una semana; si la persona no logra dormir, comer o laborar; si existe evasión a ingresar a inmuebles o si un menor de edad registra regresiones conductuales.Asimismo, si el mareo se acompaña de vómito intenso, zumbidos constantes o pérdida de audición, la recomendación es acudir a valoración médica para descartar cuadros de vértigo y evitar la automedicación.El Ministerio de Salud cuenta con la línea gratuita 106 para atención en salud mental las 24 horas, mientras que las emergencias inmediatas se atienden a través del número 123.
Como consecuencia del terremoto registrado en Colombia y con el propósito de proteger la integridad de colaboradores, empresarios y usuarios, las Cámaras de Comercio de Pereira, Cali, Quibdó, Buga, Cartago, Manizales, Armenia y Buenaventura modificaron temporalmente la atención presencial en sus sedes. La medida se mantendrá mientras se adelantan las inspecciones técnicas para determinar las condiciones de seguridad de las edificaciones y establecer las reparaciones locativas que sean necesarias.La decisión fue adoptada en el marco de lo establecido por la Circular Externa 100-000002 de 2022 de la Superintendencia de Sociedades, que permite a las cámaras de comercio modificar temporalmente la atención presencial cuando se presentan circunstancias extraordinarias o situaciones de fuerza mayor. Sin embargo, la normativa establece que estas entidades deben garantizar la continuidad de los servicios mediante sus canales virtuales e informar oportunamente a los usuarios y a la autoridad de supervisión sobre cualquier modificación en la prestación del servicio.Por esta razón, los servicios registrales y demás trámites a cargo de las Cámaras de Comercio no quedan suspendidos. Los empresarios y ciudadanos podrán continuar realizando sus diligencias a través de los canales virtuales habilitados por cada entidad, los cuales se encuentran disponibles las 24 horas del día, los siete días de la semana.La modificación temporal de la atención presencial aplica para las Cámaras de Comercio de Pereira, Cali, Quibdó, Buga, Cartago, Manizales, Armenia y Buenaventura. En cada una de estas ciudades se adelantan las respectivas verificaciones técnicas para establecer si las instalaciones presentan afectaciones derivadas del movimiento telúrico y determinar las condiciones necesarias para retomar la atención al público de manera segura.De acuerdo con la información suministrada por la Red de Cámaras de Comercio de Colombia, la atención presencial será restablecida una vez finalicen las inspecciones y se compruebe que existen las condiciones adecuadas para garantizar la seguridad tanto de los trabajadores como de los usuarios. Cualquier cambio en los horarios o en las condiciones de atención será comunicado por cada Cámara de Comercio mediante sus canales oficiales.Finalmente, la Red de Cámaras de Comercio recomendó consultar los sitios web y las redes sociales oficiales de cada entidad para conocer el estado de la atención presencial y acceder a los canales virtuales disponibles para realizar trámites y servicios mientras se normaliza la atención en las sedes físicas.
El Operador Nacional de Juegos realizó el sorteo del Baloto y Baloto Revancha correspondiente a este lunes, 10 de agosto de 2026, dos de los juegos de azar con los premios acumulados más altos del país.En esta jornada, miles de colombianos estuvieron atentos a los resultados con la expectativa de quedarse con el premio mayor. A continuación, puede consultar los números ganadores de ambas modalidades y conocer cómo quedaron los acumulados para el siguiente sorteo.Números ganadores del Baloto y Baloto RevanchaEstos son los resultados del sorteo de este lunes, 10 de agosto de 2026.BalotoNúmeros ganadores: 14 - 04 - 35 - 27 - 19.Super Balota: 14.Baloto RevanchaNúmeros ganadores: 31 - 13 - 21 - 36 - 09.Super Balota: 03.¿Cómo quedaron los premios del Baloto y Revancha?Si bien el resultado del premio mayor se conoce al finalizar el sorteo, el Operador Nacional de Juegos también publica el balance de ganadores en cada una de las categorías de premiación, desde los cinco aciertos con Super Balota hasta los premios por aproximaciones.En esta publicación se actualizarán el número de ganadores, los valores entregados en cada categoría y el reporte oficial de premiación una vez la información sea divulgada.¿Cuánto está acumulado el Baloto y la Revancha?Para este lunes, 10 de agosto de 2026, el Baloto ofrece un premio acumulado de $52.000 millones, mientras que la modalidad Revancha entrega un acumulado de $10.000 millones.En caso de que no se registre un ganador del premio mayor, ambos acumulados aumentarán para el próximo sorteo, programado para el miércoles, de acuerdo con el calendario oficial del juego.Los jugadores pueden verificar sus resultados y validar los tiquetes adquiridos en los puntos de venta autorizados o mediante los canales oficiales del operador en todo el país.
El sorteo número 586 de MiLoto, jugado este lunes, 10 de agosto de 2026, dejó miles de ganadores en todo el país. En esta edición, el acumulado que estaba en juego alcanzó los $450 millones de pesos.A continuación, te mostramos los números ganadores, el desglose de premios por cantidad de aciertos y el nuevo monto acumulado para el próximo sorteo.Números ganadores de MiLoto 10 de agosto (Sorteo 586)La combinación ganadora del sorteo 586 de este lunes 10 de agosto de 2026 fue: 02 - 19 - 14 - 29 - 08.¿Cómo jugar MiLoto?Elige tus números: Selecciona 5 números del 1 al 39. Puedes elegirlos tú mismo o pedirlos de forma automática (al azar).Costo del boleto: Cada jugada tiene un costo accesible para los apostadores.¿Cómo ganar?: Ganas si aciertas a 5, 4, 3 o 2 de los números sorteados.Puntos de venta: Puedes comprar tu tiquete en los puntos autorizados de Gana, Paga Todo, Suchance, Jer, entre otros operadores de red a nivel nacional, o de forma virtual a través de la plataforma web oficial.