Una operación de interdicción en aguas del Caribe colombiano terminó con la incautación de 413 kilogramos de clorhidrato de cocaína tras la interceptación de una lancha rápida que, según inteligencia, se dirigía hacia rutas internacionales del narcotráfico. El operativo fue ejecutado por unidades de la Armada con apoyo aéreo militar de la Fuerza Aeroespacial.
La operación comenzó con información de inteligencia naval que alertó sobre una embarcación sospechosa que habría zarpado desde La Guajira con destino a Centroamérica. Con ese dato, se activó un dispositivo conjunto que incluyó Unidades de Reacción Rápida de Guardacostas desplegadas desde Santa Marta, guiadas desde el aire por una aeronave del Comando Aéreo de Combate No. 3.
La persecución en mar abierto estuvo marcada por condiciones meteomarinas adversas, que complicaron la maniobra de abordaje. Pese a ello, los equipos lograron cerrar el cerco y detener la lancha, en la que viajaban dos ciudadanos de Venezuela. Por seguridad, tanto los tripulantes como la carga fueron trasladados primero a una unidad naval antes de ser llevados a puerto seguro.
Ya en tierra, autoridades judiciales inspeccionaron la embarcación y hallaron 14 sacos que contenían la droga. El alijo, equivalente a más de un millón de dosis, tenía como destino mercados internacionales, según las primeras verificaciones.
La interdicción, según cálculos oficiales, evitó que cerca de 19 millones de dólares ingresaran a las finanzas de redes narcotraficantes que operan en el Caribe colombiano.