Se trata de una red conformada por militares activos y en retiro que cobraban pensiones falsas aduciendo a una condición de discapacidad que no existía.
Médicos que integraban también está red eran los encargados de emitir las órdenes para que el dinero pudiera ser entregado, generando un desfalco en la dependencia de sanidad del Ejército.
"Esta red era conformada por diez militares activos y 9 en retiro que en complicidad con médicos especialistas emitían conceptos médicos de forma fraudulenta para aumentar los porcentajes de invalidez", señaló el general Jairo salguero.
Por su parte, el general Alberto José Mejía, comandante del Ejército Nacional, reconoció que es un golpe duro para la institución pero que se pone en marcha el plan transparencia para limpiar el nombre del Ejército.
“Reconocemos los errores que se comenten, pero desde la Presidencia de la República junto con el Ministerio de Defensa hemos recibido la orden directa de aplicar la norma de transparencia para limpiar el nombre de nuestras institución", dijo.
El desfalco, según inteligencia militar, alcanza los 38 mil millones de pesos.