En un hecho que no ocurría desde el año 2003, las comisiones económicas conjuntas del Senado y la Cámara de Representantes aprobaron la devolución del proyecto de Presupuesto General de la Nación (PGN) para la vigencia 2027, presentado por el gobierno Petro, que contaba con un monto inicial de 575 billones de pesos.
En su exposición ante los congresistas, el ministro Gómez Martínez calificó la iniciativa como una “chambona”, especialmente por su desfinanciamiento en 30 billones de pesos, que, de haber sido aprobada, ponía en riesgo la estabilidad fiscal del país.
“Este presupuesto que estamos considerando hoy refleja la crisis económica que el gobierno anterior le dejó al actual. Es altísimo en funcionamiento, en otras palabras, en gasto. Está lleno de burocracia, lleno de partidas innecesarias que no se pueden controlar, cuya evaluación es siempre difusa”, aseguró Gómez Martínez.
Defensores de la iniciativa sostienen que no se le podía permitir a un gobierno entrante tener que aprobar un presupuesto desfinanciado que lo obligaba a respaldar o tener que presentar una reforma tributaria en la que no creían.
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“El gobierno Petro nos venía acostumbrando a unos presupuestos totalmente irreales durante los cuatro años, y se despidió así. Era muy injusto y perjudicial nosotros condenar al nuevo gobierno a tener que arrancar con un presupuesto que estaba enfermo. Yo les hago una pregunta con sentido común. Cuando algo está mal presentado, ¿qué es mejor? ¿Corregir o buscarle cura a un enfermo o presentar algo nuevo y sano de una vez?”, añadió el senador Carlos Meisel, por el Centro Democrático.
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Sin embargo, desde el Pacto Histórico aseguran que la iniciativa de reforma tributaria que se está tramitando en el Congreso garantizaba la financiación de ese presupuesto, que los presupuestos macroeconómicos mostraban un escenario positivo para el país y que el gobierno entrante no puede acudir a recortar en rubros como funcionamiento y servicio de la deuda, y que, en dado caso, tendrían que afectar los sectores más vulnerables.
“¿Y qué vamos a recortar? Si el 93 % del presupuesto es inflexible, tan solo tenemos 90 billones para reconstruir escuelas, hospitales, edificios, viviendas. Pero, además, yo sí le quiero preguntar a los congresistas que han pedido devolver el presupuesto, ¿qué principios del estatuto orgánico se violaron?“, dijo la representante por el Pacto Histórico, María Del Mar Pizarro.
Aunque el Gobierno nacional tiene ahora hasta el 30 de agosto para presentar la nueva iniciativa de presupuesto general para el 2027, el ministro Gómez Martínez aseguró que, buscando garantizar que los congresistas tengan el tiempo suficiente para discutir el monto y los rubros de ese nuevo presupuesto, presentará el nuevo proyecto de ley el próximo 26 de agosto.