El comandante del Ejército, general Royer Gómez Herrera, se pronunció sobre la cancelación del viaje de prensa al proyecto Hidroituango, tras conocerse una supuesta amenaza de ataque terrorista con drones.
Según explicó, la denuncia hacía referencia a una posible acción mediante el lanzamiento de artefactos explosivos desde drones durante la visita programada para este lunes 2 de marzo. Sin embargo, fue enfático en señalar que el Ejército no emitió ninguna alerta formal sobre un plan específico en contra de los mandatarios locales ni contra la infraestructura.
“La amenaza y la denuncia que hacen es específica sobre una visita programada al proyecto y la fundamentan en la posible acción terrorista de lanzamiento de artefactos explosivos con drones. Sin embargo, para esta visita en específico, nosotros no emitimos ninguna alerta, ni verbal ni escrita, sobre una acción criminal que estuviera planeada”, afirmó el general Gómez.
El comandante reconoció que estructuras armadas ilegales como el frente 36, así como los frentes 18, 33 y 37, de las disidencias de las Farc, tienen capacidad para ejecutar ataques con drones en esa zona del país. “Es una realidad que estas estructuras tienen la capacidad de cometer acciones terroristas mediante el lanzamiento de artefactos explosivos con drones”, señaló.
No obstante, reiteró que en este caso puntual no existía una advertencia concreta contra el gobernador Andrés Julián Rendón, el alcalde Federico Gutiérrez o el proyecto energético, razón por la cual dijo desconocer los motivos que llevaron a suspender el encuentro.
La cancelación fue anunciada en la noche del domingo, indicando que, por recomendación de las autoridades, se aplazaba el viaje con periodistas ante una “amenaza real” que se materializaría durante la rueda de prensa prevista en el complejo hidroeléctrico. En el evento se esperaba revisar el avance del 95 % del proyecto y la instalación de cuatro turbinas, junto a otros anuncios sobre el desarrollo energético de Antioquia.
El Ejército, por ahora, mantiene operaciones de control en la zona, mientras persisten las alertas por la presencia de sobrevuelos de drones no autorizados que, según la comunicación oficial, pertenecerían al frente 36 que delinque en el área.