El tema de la adopción se debe “deshomosexualizar”: Sergio Estrada
El abogado Sergio Estrada, profesor de la Universidad de Medellín y demandante de la tutela que estudia la Corte Constitucional que pretende revivir la...
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posibilidad de adopción de niños por parte de parejas del mismo sexo, indicó en diálogo con Blu Radio que su argumento central es que “los niños tienen el derecho fundamental a tener una familia”.
La demanda tiene en cuenta la Ley 12 de 1991, que incorpora al ordenamiento jurídico colombiano la Convención de Derechos del Niño, que señala que en términos de adopción no se debe tener en consideración el sexo de los padres. Igualmente, se cita la Sentencia C-577 de 2011, donde la Corte ya dijo que las parejas del mismo sexo son familia.
En ese sentido, Estrada señaló que “se ha centrado en discusión sobre el derecho fundamental de los niños a tener una familia, derecho que por ser de los niños prevalece al de los demás. Entonces, ese derecho fundamental está protegido por la Convención de Derechos del Niño, aprobada por Ley 12 de 1991, que establece que en relación a protección del niño no se podrá tener en cuenta religión, opinión o sexo de los padres. El objetivo es que el tema de adopción se deshomosexualice”.
“Si la discusión se desarrolla en el ámbito de derechos fundamentales, la principal característica es la posibilidad de blindar los derechos fundamentales de intervenciones políticas o morales que pueden conducir a la negación de estos derechos. Entre los argumentos de la acción se encuentra el artículo 13 que habla de la igualdad, no solo entre parejas sino entre niños”, dijo.
Añadió Estrada que “si las parejas del mismo sexo son pareja, y los niños tienen derecho a tener familia, no hay explicación razonable que permita negar el ejercicio y protección eficaz de ese derecho fundamental”.
En cuanto a un posible referendo que convoque a la sociedad colombiana a decidir sobre el tema, indicó que “cuando se habla de derechos fundamentales, que son inherentes y esenciales a la condición humana, de tal manera que argumentos políticos o morales no pueden intervenir, ese tipo de convocatorias, en la medida que sea democráticas, son bienvenidas”.