El exministro de Ambiente Carlos Costa defendió la cacería de control como una de las medidas aplicadas para manejar la población de hipopótamos en Colombia. En diálogo con Mañanas Blu 10:30 AM, el exfuncionario explicó que este tipo de decisiones responden a criterios técnicos y también se aplican en otras regiones del mundo.
Costa recordó el caso del hipopótamo Pepe, sacrificado hace varios años en el Magdalena Medio, y señaló que el manejo de estos animales se intentó inicialmente por otras vías. “Nosotros llevábamos un año tratando de capturarlo; fue un año de prueba”, explicó, al indicar que en el mundo no existe un protocolo claro para capturar hipopótamos en libertad.
En ese contexto, el exministro aseguró que la cacería de control es una medida utilizada internacionalmente cuando estos animales representan un riesgo. “En África toman la misma medida”, afirmó Costa, al precisar que no se trata de una caza recreativa, sino de una acción técnica realizada por profesionales capacitados.
Según explicó, el procedimiento busca evitar sufrimiento innecesario del animal y proteger a las comunidades cercanas. “No lo hace un cazador cualquiera, sino un profesional certero para no hacer sufrir al animal ni generar riesgo a la población vecina”, señaló el exjefe de la cartera ambiental.
El exministro también explicó que el hipopótamo intervenido se había separado de la manada y estaba generando conflictos en la zona. “Los machos crecen y empieza a haber competencia; este ya estaba causando problemas por fuera”, indicó, al recordar que en ese momento la población de estos animales en Colombia era mucho menor que la actual.
Costa aseguró que desde entonces existía la intención de construir una estrategia integral para manejar la especie, cuya presencia inicial en el país se remonta a la época del narcotraficante Pablo Escobar. Sin embargo, explicó que la polémica generada por el caso frenó el avance de esa discusión técnica.
“El aprendizaje de esa época es el rol que los medios pueden jugar para generar una comunicación clara para tomar las mejores decisiones”, afirmó. A su juicio, la reacción pública tras la muerte del animal dificultó la construcción de una política integral para el control de los hipopótamos en Colombia.
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Finalmente, el exministro reconoció que la imagen del animal muerto, rodeado de militares, tuvo un impacto mediático determinante. “La foto fue muy desafortunada”, dijo, al señalar que terminó convirtiéndose en el detonante de una controversia nacional e internacional sobre el manejo de esta especie invasora.