“América Latina ha sufrido las consecuencias de esta política que hace parte de la represión que es la visión tradicional”, explicó.
El exfuncionario, coautor del libro ‘De la represión a la regulación: reformas a las políticas de droga’, aseguró que son muchos los puntos que se deben estructurar y que no hay una sola receta ni un solo paradigma, sino que cada país debe tener la posibilidad de formular políticas públicas adecuadas a sus circunstancias.
Sin embargo, Campero señaló que hay problemáticas comunes a los países, tales como la adecuación de penas para quienes estén vinculados a los delitos del tráfico, la mayor parte de los cuales son personas pobres.
“Darles otro tipo de penas alternativas, pues ellas generalmente no tienen nada que ver con las grandes organizaciones criminales, grandes del gran negocio”, explicó.