“Impacto de salario mínimo en costos de red de salud de Bogotá será de $100 mil millones”: Galán
El factor determinante en este aumento fue el incremento del 23% en el salario mínimo decretado por el Gobierno Nacional para 2026, una cifra que duplicó la proyección inicial del 11% que tenía el Distrito.
Esta decisión ha generado un nuevo foco de tensión entre el Gobierno Nacional y la administración distrital, en un contexto donde los indicadores macroeconómicos y los costos operativos han obligado a un ajuste técnico que la gerencia del sistema defiende como "responsable" para garantizar la continuidad del servicio.
El factor determinante en este aumento fue el incremento del 23% en el salario mínimo decretado por el Gobierno Nacional para 2026, una cifra que duplicó la proyección inicial del 11% que tenía el Distrito.
El mandatario mostró preocupación por el impacto financiero que el incremento del salario mínimo, decretado por el gobierno nacional, tendrá sobre las finanzas de la capital. Según el mandatario, el ajuste salarial —que resultó ser superior a las proyecciones iniciales del 11%— genera una presión presupuestal que obliga al distrito a revisar sus inversiones y costos operativos en múltiples sectores esenciales.
Una carga financiera para la red hospitalaria
Uno de los puntos más críticos señalados por el alcalde es el sector salud. Galán reveló que, tras una valoración preliminar solicitada a las gerencias de las cuatro subredes que conforman la red hospitalaria pública de la ciudad, se estima que los costos adicionales en operatividad ascenderán a $100.000 millones de pesos.
Hospital de campaña en Bogotá // Foto: Hospital Simon Bolívar
El aumento en la tarifa de Transmilenio incluye 100 pesos que responden exclusivamente al impacto del salario mínimo. El sistema cuenta con cerca de 12.000 trabajadores que perciben el mínimo y otros 18.000 con ingresos muy cercanos, lo que hace "inevitable" el incremento en los costos de operación. Ante las críticas del gobierno nacional, el alcalde instó a la nación a asumir la responsabilidad de sus decisiones salariales y a no "evadir" las consecuencias financieras que estas imponen a las ciudades.
Búsqueda de soluciones y sacrificios presupuestales
Ante la falta de recursos adicionales, la administración distrital advirtió que será necesario sacrificar o recortar inversiones previstas en entidades como el Acueducto de Bogotá y otros sectores para cubrir los costos operativos crecientes. Galán hizo un llamado al diálogo con el gobierno nacional para activar mecanismos de cofinanciación, como los recursos para la flota eléctrica contemplados en el Plan de Desarrollo, que podrían aliviar la presión sobre el Fondo de Estabilización Tarifaria y permitir una revisión de las tarifas en el futuro.