Francia Márquez rechazó "reiteradas amenazas" de Donald Trump contra el presidente Petro
La vicepresidenta señaló que, las palabras de Trump, representan "una amenaza a la democracia, a la soberanía nacional, la paz y al derecho internacional”.
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La vicepresidenta de Colombia, Francia Márquez, rechazó de manera contundente las “reiteradas amenazas” del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, contra el presidente Gustavo Petro, “elegido democráticamente por el pueblo colombiano”. El pronunciamiento fue hecho a través de su cuenta oficial en X.
“Estamos ante una amenaza a la democracia, a la soberanía nacional, a la paz y al derecho internacional”, afirmó Márquez, al advertir sobre el impacto que este tipo de declaraciones pueden tener en la estabilidad política del país y en las relaciones entre Estados.
La vicepresidenta defendió el mandato ciudadano que llevó al actual gobierno al poder y recordó que “el pueblo colombiano eligió a este Gobierno para liderar a nuestro pueblo hacia la justicia social, la equidad, el cuidado de la vida, la dignidad y la paz”.
En ese mismo mensaje, Márquez fue enfática al señalar que “este mandato popular, bajo ninguna circunstancia, puede ser transgredido por intereses políticos y económicos extranjeros”, en alusión a posibles presiones externas sobre Colombia.
El pronunciamiento de la vicepresidenta se da en medio de un escenario de crecientes tensiones entre los presidentes Gustavo Petro y Donald Trump, agravadas tras la reciente captura de Nicolás Maduro. En ese contexto, el mandatario estadounidense advirtió que no descarta acciones similares a las ejecutadas en Caracas el pasado 3 de enero, además de lanzar descalificaciones contra el jefe de Estado colombiano.
Finalmente, la vicepresidenta hizo un llamado directo a la ciudadanía y al escenario global: “Hago un llamado al pueblo colombiano y a la comunidad internacional a defender nuestra soberanía”. Cerró su mensaje con una frase que ya ha marcado su discurso político: “Seguimos trabajando con el corazón bien puesto hasta que la dignidad se haga costumbre”.