Jois Ramírez revela detalles tras la muerte de Kevin Bocanegra: "Envuelto en lonas en un establo"
Kevin Bocanegra murió en el Nevado del Tolima en diciembre de 2024, luego de sufrir complicaciones respiratorias al intentar el difícil ascenso en la montaña.
Una particular historia generó conmoción en el territorio colombiano tras lo trágico del suceso. Un joven de 25 años perdió la vida mientras realizaba un ascenso en la parte alta del Parque de los Nevados, entre Quindío y Tolima.
La víctima, identificada como Kevin Hernando Bocanegra, se encontraba de excursión con su novia Jois Ramírez y su suegra Julieth Ordóñez desde el 28 de diciembre de 2024 en esta zona. Provenían de Bogotá y, finalmente, el joven perdió la vida el 31 de diciembre del mismo año por complicaciones de salud que estarían relacionadas con el sistema respiratorio.
Novia y suegra de Kevin Bocanegra revelan estremecedores detalles
Luego de que Kevin quedara sin oxígeno y sus pulmones colapsaran en la cima del Nevado del Tolima, múltiples señalamientos despertaron un entramado de dudas y acusaciones sobre los presuntos responsables de esta lamentable muerte.
La noticia se transformó rápidamente en un hecho nacional y la ola de acusaciones contra Parques Nacionales, contra el guía y contra las dos mujeres por una supuesta negligencia no tardó en llegar. Ahora, tras más de un año del suceso, madre e hija hablaron en los Informantes. “Pequé por ignorante; le confié mi vida a una tercera persona y solamente uno es responsable de su propia vida”, reflexiona hoy Jois.
Según lo revelado por la misma Jois, en noviembre de 2024 comenzaron a entrenar para luego unirse al grupo de 10 personas que subiría la exigente montaña, sin imaginar que Kevin no regresaría nunca más. Al llegar al Parque Los Nevados, los problemas empezaron: “No había un guía al mando y cada quien caminaba por su lado”, comentó. Desde el 29 de diciembre, Kevin empezó a sentir síntomas de lo que parecía una gripa, pero al día siguiente perdió las fuerzas.
Adicionalmente, la hidratación era precaria, con solo un litro de agua, sin estufas para derretir nieve y sin pastillas purificadoras. La situación era difícil para Kevin, quien presentaba signos de edema pulmonar.
Jois Ramírez y Kevin Bocanegra.
Foto: Instagram @joisramirez08.
Médico dio diagnóstico fatal: edema cerebral
Jois y su madre Camila salieron de la carpa sobre la 1:00 de la mañana del 31 de diciembre, luego de que Kevin insistiera y se quedara solo en la carpa. Al regresar, la joven encontró a su novio fuera, negándose a seguir caminando, pero en medio de la discusión con el guía, un extraño líquido amarillo empezó a salir de su nariz.
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Otro grupo que realizaba la escalada intentó pedir un caballo para extraer a Kevin, quien ya no podía continuar con el ascenso. En ese grupo se encontraba un médico que dio un diagnóstico fatal: “el primero en decir: Kevin está presentando mal de altura y un posible edema cerebral”, relató Jois.
Finalmente, las mujeres consiguieron un caballo para bajar a Kevin. Jois y Camila, que llevaban un día y medio sin comer ni beber, sacaron fuerzas para correr detrás de las huellas del animal y no perderse. Sin embargo, durante el descenso, Kevin perdió el conocimiento. Lo que Jois desconocía era que su novio ya había fallecido sobre el caballo. “Fue ver a Kevin envuelto en lonas y amarrado en un establo de caballos. Así terminó mi expedición”, recuerda con dolor.
Tras la tragedia, las acusaciones no se hicieron esperar. Las tacharon de “asesinas” y criticaron a Jois por no mostrarse llorando en sus videos.
Suegra pensó en quitarse la vida
En medio del dolor, Jois vivió prácticamente en el cementerio, intentando despedir a su novio. Ver la depresión de su hija llevó a Camila a pensar en quitarse la vida.
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Ante el difícil momento, Camila decidió experimentar lo que vivió Kevin y viajó hasta Ecuador para subir al volcán Cotopaxi, uno de los más altos de Latinoamérica, donde sufrió el mismo mal que su yerno. Allí, entre alucinaciones, sentía que finalmente se despedía. “Al fondo veo un oso blanco divino y con ese oso estaba Kevin”.
Por fortuna, y a diferencia de la primera vez, en esta oportunidad sí estaba acompañada por guías profesionales que la cuidaron y la hicieron descender a tiempo, evitando otra tragedia.
“Ese día no solo fallece mi yerno, sino que se lleva una versión de la hija que crié”, concluyó Camila. Hoy, madre e hija buscan encontrar paz tras un evento que las dejó marcadas de por vida.