La decisión de Estados Unidos de mantener a Colombia en la lista de países que no cumplen satisfactoriamente con sus compromisos de lucha contra el narcotráfico, mientras retiró a Venezuela de esa categoría, generó cuestionamientos sobre el contraste entre ambas decisiones.
Para el exembajador de Colombia en Estados Unidos Camilo Reyes, se trata de una situación difícil de comprender, especialmente por la trayectoria de cooperación antidrogas entre Bogotá y Washington. La determinación fue anunciada este 16 de septiembre y, pese a la descertificación, la Casa Blanca decidió mantener la asistencia estadounidense a Colombia al considerar que continúa siendo vital para los intereses de Estados Unidos.
Durante la entrevista con Recap Blu, Reyes cuestionó los efectos de mantener la descertificación y recordó que Colombia ha asumido durante décadas importantes costos en la lucha contra las drogas.
“La desertificación la verdad es que es un mecanismo muy antipático, y es muy antipático, y no solo antipático políticamente, sino con muy negativas consecuencias, porque castiga a la economía legal colombiana y acaba es generando adicionalmente un mensaje reputacional negativo para con nuestro país”, afirmó Reyes.
El exdiplomático también hizo referencia al principio de responsabilidad compartida, bajo el cual la comunidad internacional ha abordado históricamente el problema mundial de las drogas. Según explicó, esta responsabilidad debe distribuirse entre los países productores y aquellos donde existe demanda de sustancias ilícitas. En ese contexto, consideró que la decisión de Washington no refleja, a su juicio, los sacrificios realizados por Colombia durante décadas en la lucha contra el narcotráfico.
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La descertificación actual corresponde a la evaluación de los últimos 12 meses, por lo que la decisión tiene como principal referencia el periodo anterior al inicio del actual Gobierno, el de Abelardo De La Espriella.
"Un contraste absurdo"
Entretanto, Estados Unidos retiró a Venezuela de la lista de naciones que, según Washington, incumplen sus obligaciones en la lucha contra el narcotráfico, aunque ese país continúa apareciendo entre los países considerados grandes territorios de tránsito o producción de drogas ilícitas. Para Reyes, el contraste resulta particularmente difícil de explicar por la historia de cooperación entre Colombia y Estados Unidos.
“No se entiende, no hay forma de entender ese contraste tan absurdo cuando Colombia ha sido realmente durante décadas un aliado de la lucha contra el narcotráfico de los Estados Unidos, el principal, y por cierto el más sacrificado, el que más ha puesto vidas, recursos financieros, y además posibilidades de su propio desarrollo”, señaló.
Reyes también fue consultado sobre el cambio ocurrido en Venezuela después de la salida de Nicolás Maduro y la llegada de un gobierno encabezado por Delcy Rodríguez. El exembajador recordó que Washington ha mantenido durante años fuertes cuestionamientos frente al régimen venezolano y sostuvo que la situación en la frontera no habría cambiado de manera suficiente como para que, desde su perspectiva, resulte evidente la razón de la nueva clasificación estadounidense.
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“Por el momento no tengo una ruta de comprensión para aceptar que a estas alturas de la lucha contra el narcotráfico resulta que Venezuela es certificada y Colombia no lo es”, concluyó el exembajador.