En el área metropolitana de Bucaramanga, fueron habilitados nueve puntos de recolección para facilitar la entrega de donaciones. Los lugares habilitados son la Gobernación de Santander, la Oficina de Gestión del Riesgo de Floridablanca, el Indersantander, la Lotería de Santander, Idesan, el Banco de Alimentos de Bucaramanga, el Centro Comercial La Quinta, la Alcaldía de Bucaramanga y Centroabastos.En el Centro Comercial La Quinta, las donaciones se reciben en el primer piso, junto al punto de información. Por su parte, la Alcaldía de Bucaramanga habilitó una carpa en el primer piso de la Administración Municipal, a través de la Oficina de Gestión del Riesgo, para recibir los aportes de los ciudadanos.A estos puntos se suma Centroabastos de Bucaramanga, que se vinculó a la campaña de solidaridad para los damnificados. Las ayudas serán recibidas este martes, jueves y sábado en el auditorio de Centroabastos, en una jornada coordinada con la Cruz Roja.La convocatoria busca recolectar alimentos no perecederos, agua, colchonetas, frazadas, cobijas, almohadas y alimentos para mascotas, además de productos de higiene personal como cepillos de dientes, crema dental, desodorantes y pañales. También se requieren linternas, guantes y cascos.Entre los alimentos solicitados están arroz, aceite, pasta, lentejas, fríjol, garbanzo, arveja, alimentos enlatados, harina de maíz y trigo, panela y chocolate, avena, coladas y leche en polvo.En cuanto a los elementos no alimentarios, se pueden entregar jabón, shampoo, cepillos de dientes, crema dental, toallas higiénicas, papel higiénico, pañales para bebé y adulto, toallitas húmedas, crema antipañalitis, toallas, kits de cocina, colchonetas y mantas.El Banco de Alimentos de Bucaramanga también habilitó su centro de acopio, ubicado en la carrera 20 #11-41, barrio San Francisco, para recibir las donaciones.Gladys Rocío Ramírez Jurado, coordinadora administrativa del Banco de Alimentos de Bucaramanga, hizo un llamado a los ciudadanos para sumarse a la iniciativa y aportar alimentos no perecederos y otros productos que puedan ser útiles para las familias damnificadas.“Hoy hacemos un llamado a los colombianos para que nos unamos con nuestros hermanos del occidente del país, que han sufrido un fuerte terremoto”, señaló.El horario de atención en el centro de acopio del Banco de Alimentos es de 7:30 de la mañana a 4:00 de la tarde. La entidad indicó además que en sus redes sociales se encuentra el listado de productos que pueden ser donados.La invitación de las autoridades y organizaciones que participan en la campaña es a sumarse a esta jornada de solidaridad y entregar elementos de primera necesidad para apoyar a las familias afectadas por la emergencia.
Después de más de 72 horas de trabajo ininterrumpido, los organismos de socorro lograron controlar el incendio forestal que consumió cerca de 100 hectáreas de bosque en la vereda Pantanos, zona rural del municipio de Charta, Santander, una emergencia que afectó ecosistemas estratégicos del complejo de Santurbán.La conflagración fue atendida por cuerpos de bomberos de varios municipios, la Defensa Civil, la Policía Nacional, la Oficina para la Gestión del Riesgo de Desastres de Santander, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, además de campesinos y voluntarios que durante tres días trabajaron para contener el avance de las llamas.Como parte de la operación fue fundamental el apoyo de una aeronave AT-802 Air Tractor, que realizó descargas de agua sobre los principales focos del incendio forestal, mientras en tierra continuaban las labores de liquidación para evitar la reactivación del fuego.Las autoridades ambientales advirtieron que las consecuencias del incendio serán de largo plazo. La recuperación del área afectada podría tardar más de 10 años debido a la pérdida de cobertura vegetal y al impacto causado sobre la fauna, la flora y los ecosistemas de alta montaña del complejo de Santurbán, considerado una de las principales fuentes hídricas del departamento."Las condiciones de altas temperaturas, los fuertes vientos y la vegetación seca favorecieron la propagación del incendio y dificultaron las labores de control, obligando a mantener un amplio despliegue operativo durante más de tres días", dijo el alcalde de Charta, Andelfo Poltilla. Las autoridades hicieron un llamado a la ciudadanía para evitar quemas, fogatas y cualquier actividad que pueda generar nuevos incendios forestales en el departamento, especialmente en medio de la temporada seca que mantiene a varios municipios de Santander bajo alerta por riesgo de conflagraciones.
Santander enfrenta una creciente amenaza por incendios forestales. El más reciente boletín del IDEAM mantiene alertas en 23 municipios del departamento, mientras las autoridades intensifican las acciones para controlar la emergencia que afecta una zona del páramo de Santurbán, donde ya fue incorporada una aeronave especializada para combatir las llamas desde el aire.En medio de este panorama, las autoridades confirmaron la llegada de una aeronave AT-802 Air Tractor, que se suma a las labores de atención del incendio forestal activo mediante operaciones de aspersión aérea sobre los focos más críticos d eun incendio forestal en Charta, donde las llamas han destruido unas 100 hectáreas. La capacidad aérea permitirá apoyar el trabajo que realizan en tierra los organismos de socorro para disminuir la intensidad de la conflagración, facilitar su control y proteger a la población, los recursos naturales y la infraestructura que podría verse afectada.Las operaciones son coordinadas desde la Sala de Crisis de la Oficina para la Gestión del Riesgo de Desastres (OGRD), en articulación con las entidades del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres, los cuerpos de bomberos y demás organismos de respuesta desplegados en la zona."Dos avionetas de la Policía ayudarán a controlar este incendio forestal realizando descargas con recurso hídrico. Esta emergencia afecta gravemente la fauna y la flora de la región, además de una importante zona de vegetación para Santander. Hemos estado atentos para brindar apoyo y recordamos a la comunidad que están prohibidas las quemas controladas", señaló el funcionario.La emergencia también deja pérdidas económicas para los agricultores de la zona, quienes reportan la destrucción de varios cultivos a causa del avance de las llamas.De acuerdo con el reporte oficial, Encino permanece en alerta roja por la alta probabilidad de incendios de cobertura vegetal.En alerta naranja se encuentran los municipios de Albania, Bolívar, Charalá, Cimitarra, El Peñón, Florián, Guavatá, Gámbita, Jesús María, La Belleza, Puente Nacional, Puerto Wilches, Sucre, Suratá y Vetas, mientras que Barbosa, California, Coromoro, Landázuri, Puerto Parra, Rionegro y Vélez están en alerta amarilla.La actual temporada de altas temperaturas y déficit de lluvias ha incrementado el riesgo de incendios de cobertura vegetal en varias regiones del departamento. En Charta, las autoridades mantienen los esfuerzos para controlar un incendio forestal de grandes proporciones en inmediaciones del páramo de Santurbán, considerado un ecosistema estratégico por su importancia para el abastecimiento de agua de Santander y Norte de Santander. Ante este escenario, las autoridades reiteran el llamado a la ciudadanía para evitar quemas, fogatas y cualquier actividad que pueda provocar nuevos incendios, así como reportar de inmediato cualquier conato a los organismos de emergencia.
Los fuegos que afectan el noroeste de Estados Unidos se han intensificado este lunes, dejando un récord en el estado de Oregón, que registró la peor temporada de incendios forestales de su historia, con cerca de 809.000 hectáreas quemadas en su territorio.El Departamento Forestal de Oregón anunció este lunes que se superó el récord de terreno quemado establecido en 2024 con alrededor de 769.000 hectáreas quemadas.Oregón ha contabilizado más de 1.300 incendios en lo que va de año, cuando aún faltan tres meses de la temporada de incendios, y este lunes es el estado con más fuegos activos en el país (20).El estado ha enfrentado condiciones de incendio extremadamente peligrosas, pues este fin de semana se registraron en gran parte del estado ráfagas de viento de hasta 80 kilómetros por hora, con altas temperaturas y una baja humedad que avivaron la actividad de las llamas.Al menos tres nuevos incendios se declararon durante el fin de semana, lo que provocó órdenes de evacuación en partes del sur y centro de Oregón.Más de veinte viviendas han quedado destruidas, de acuerdo con la última información facilitada por el Departamento de Gestión de Emergencias estatal.A pesar del récord, los ojos del país están puestos en el estado de Washington, el más afectado por conflagraciones que no ofrecen tregua y que han obligado a la evacuación de más de 65.000 personas, en tanto que 700 viviendas han resultado arrasadas en la ciudad de Spokane, la segunda más grande del estado.Los incendios en Washington obligaron al gobernador, el demócrata, Bob Ferguson, declarar el estado de emergencia el pasado sábado.Hasta el momento no se han registrado muertos o heridos, aunque las autoridades aseguran que no han alcanzado algunas zonas arrasadas por tres incendios de gran tamaño, todos ellos fuera de control.El estado de Washington celebra sus elecciones primarias este martes, por lo que las autoridades electorales enfrentan otro reto para facilitar la participación a las personas evacuadas.
Las autoridades de gestión del riesgo de Santander encendieron las alertas por la disminución de los caudales de los principales ríos del departamento, situación atribuida a las altas temperaturas y a las condiciones asociadas al fenómeno de El Niño.De acuerdo con el más reciente reporte del Consejo Departamental de Gestión del Riesgo de Desastres, los principales afluentes monitoreados presentan niveles por debajo de sus cotas de desbordamiento, reflejando una reducción en sus caudales.Entre los registros se destacan el río Magdalena, con un nivel de 1,18 metros en Barrancabermeja y 2,96 metros en Puerto Wilches; el río Lebrija, con 2,94 metros en la estación San Rafael; el Carare, con 2,00 metros en Puerto Araujo; el Suárez, con 1,50 metros en San Benito; el Chicamocha, con 3,28 metros en Capitanejo; el Sogamoso, con 2,30 metros en Puente Sogamoso; y el río de Oro, con 0,85 metros en Piedecuesta.Aunque los niveles no representan riesgo de inundación, las autoridades advierten que la reducción del recurso hídrico puede afectar el abastecimiento de agua, incrementar el riesgo de incendios forestales y generar impactos en las actividades agropecuarias.La Gobernación de Santander mantiene un monitoreo permanente sobre las fuentes hídricas e hizo un llamado a los Consejos Municipales de Gestión del Riesgo para reforzar las medidas de prevención, promover el uso eficiente del agua y mantener activos los planes de contingencia ante la temporada seca.En los últimos días, Santander ha registrado un aumento de las temperaturas y una disminución de las lluvias, condiciones que han favorecido la ocurrencia de incendios forestales en municipios como Barrancabermeja, Rionegro y Floridablanca, además de afectar los niveles de los ríos del departamento. Las autoridades ambientales y de gestión del riesgo mantienen la alerta por la posible intensificación del fenómeno de El Niño, por lo que recomiendan evitar las quemas, proteger las fuentes hídricas y hacer un uso responsable del agua para mitigar los efectos de la temporada seca.
Las intensas lluvias registradas en las últimas horas en Puerto Wilches, Santander, provocaron una grave emergencia que llevó a la Alcaldía a declarar la calamidad pública, luego del colapso de una muralla de protección del río Magdalena que puso en riesgo varias viviendas del municipio.Según las autoridades, el incremento del caudal del río Magdalena ocasionó que parte de su cauce se desviara, generando una fuerte socavación que comprometió la estabilidad de la estructura de contención ubicada en la calle 7 con carrera 1, en el sector conocido como La Boya de Ecopetrol."Como consecuencia de la emergencia, siete familias tuvieron que ser evacuadas de manera preventiva debido a los daños ocasionados en sus viviendas y al riesgo de nuevos colapsos en la zona", dijo el alcalde José Elías Muñoz. Con el propósito de atender la situación, la Administración Municipal convocó un Consejo Extraordinario de Gestión del Riesgo con la participación de las entidades competentes para evaluar el alcance de la calamidad y definir las acciones inmediatas para enfrentar la emergencia.Tras la reunión, las autoridades anunciaron la instalación del Puesto de Mando Unificado (PMU), desde donde se coordinará la atención de la emergencia directamente en el territorio. Asimismo, se establecieron las primeras medidas para iniciar las labores de intervención, mitigar las afectaciones y proteger a la población que permanece en riesgo.Mientras tanto, los organismos de socorro y las autoridades municipales mantienen un monitoreo permanente sobre el comportamiento del río Magdalena y la estabilidad del terreno para evitar que la situación se agrave.Puerto Wilches enfrenta una de las emergencias más complejas de la actual temporada de lluvias en Santander. El aumento del nivel del río Magdalena ha generado procesos de erosión y socavación en diferentes puntos del municipio, afectando la infraestructura de protección contra inundaciones. La declaratoria de calamidad pública permitirá agilizar la movilización de recursos y la ejecución de obras de emergencia para reducir el riesgo sobre las comunidades asentadas en las riberas del río Magdalena en Santander.
Las autoridades reportaron afectaciones en cinco importantes corredores viales de Santander, debido a deslizamientos, socavaciones, pérdida de banca, trabajos de mantenimiento y una manifestación pública, situaciones que obligan a mantener restricciones en la movilidad y el paso controlado en varios sectores del departamento.Uno de los puntos críticos se encuentra en la vía Curos – Málaga, en jurisdicción del municipio de San Andrés, donde un deslizamiento de tierra y escombros afecta el kilómetro 33+911, en el corregimiento de Pangote. El tránsito se mantiene habilitado a un solo carril y no existe una ruta alterna para los usuarios.Otra emergencia se registra en la vía Landázuri – Barbosa, entre los kilómetros 27 y 29, en la vereda Zarandas. Allí, la socavación del terreno obligó a implementar un cierre parcial con paso controlado a un carril, sin vías alternas disponibles.En la carretera Bucaramanga – San Gil, a la altura del kilómetro 53+024, en el sector Chicamocha, continúa la restricción por pérdida de la calzada, situación que mantiene el tránsito reducido a un solo carril.Asimismo, en la vía Puente Nacional – San Gil, en el kilómetro 106+500, sector Socorro, las autoridades mantienen un cierre parcial con paso alternado por un carril debido a las condiciones de la vía.A estas afectaciones se suma la vía La Lizama – San Alberto, en jurisdicción de Sabana de Torres, donde en el kilómetro 61+850, sector Taladro, se presentan cierres intermitentes con paso a un carril debido a una manifestación pública. En este corredor tampoco existen rutas alternas.En la región del Magdalena Medio también se reportan restricciones en la vía Honda – Río Ermitaño, en jurisdicción de Puerto Boyacá. Entre los kilómetros 91 y 93, en el sector Dos Medios, se adelantan trabajos de mantenimiento de la capa asfáltica, por lo que el tránsito permanece habilitado por un solo carril.Las restricciones se presentan en medio de la temporada de lluvias que afecta a Santander, incrementando el riesgo de deslizamientos, socavaciones y pérdida de banca en varios corredores nacionales. A esto se suman intervenciones de mantenimiento y manifestaciones ciudadanas que generan afectaciones adicionales en la movilidad. Las autoridades recomiendan a los conductores programar sus desplazamientos, transitar con precaución y atender las indicaciones del personal encargado de la regulación del tráfico, especialmente en los sectores donde no existen vías alternas.
Después de cuatro días de intensas labores de búsqueda, los organismos de socorro hallaron el cuerpo sin vida de la joven Brigitte Lorena Fagua, de 23 años, quien había desaparecido mientras disfrutaba de un paseo familiar en el sector conocido como Tres Pailas, sobre el río Suárez, en Santander.El operativo fue coordinado por la Oficina para la Gestión del Riesgo de Desastres de Santander y reunió a los cuerpos de Bomberos Voluntarios de Barbosa, Vélez y Moniquirá, la Policía Nacional, la Defensa Civil Colombiana, la Cruz Roja Colombiana y equipos especializados de rescate, que trabajaron de manera ininterrumpida para localizar a la joven.Las labores incluyeron recorridos por el cauce del río, inspecciones con drones y rastreos en un área de alta complejidad, caracterizada por pozos profundos, cavernas naturales y fuertes corrientes, condiciones que dificultaron la búsqueda desde el momento de la desaparición.El hallazgo fue realizado por el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Barbosa, poniendo fin a una operación que demandó un esfuerzo conjunto y coordinado entre las diferentes entidades de respuesta.La tragedia ocurrió durante un paseo familiar en el sector de Tres Pailas, un punto del río Suárez reconocido por sus fuertes corrientes y zonas de difícil acceso. En los últimos años, los organismos de gestión del riesgo han reiterado el llamado a la ciudadanía para evitar ingresar a sectores no autorizados o considerados de alto peligro en ríos y quebradas, especialmente durante temporadas de lluvias, cuando el aumento del caudal incrementa significativamente el riesgo de accidentes.Las autoridades competentes adelantan los procedimientos judiciales y forenses para esclarecer las circunstancias del caso y continuar con el protocolo legal correspondiente al traslado del cuerpo de Brigitte Lorena Fagua a Tunja, donde viven sus familiares. Las autoridades de Santander insistieron en que la prevención y el cumplimiento de las recomendaciones de los organismos de socorro son fundamentales para evitar nuevas tragedias en balnearios naturales del departamento.
El municipio de Guadalupe, Santander, declaró el estado de calamidad pública luego del fuerte vendaval y la tormenta eléctrica que azotaron la población y dejaron cuantiosos daños en viviendas, edificaciones públicas e infraestructura educativa. Más de 30 casas resultaron afectadas, al igual que la Alcaldía, la Estación de Policía, el Hospital y otras instalaciones oficiales.La emergencia se registró en la tarde del jueves 23 de julio, cuando intensas lluvias, fuertes ráfagas de viento y descargas eléctricas provocaron la caída de árboles, daños en redes de energía, inundaciones en varios sectores y desprendimientos de rocas sobre algunas vías del municipio.De inmediato, la Administración Municipal desplegó un operativo de inspección y atención para verificar las condiciones de las familias afectadas, evaluar los daños y garantizar la seguridad de la comunidad."Uno de los lugares más afectados fue el Instituto Técnico Agropecuario de Guadalupe, donde el vendaval destruyó gran parte de la cubierta de la cancha y ocasionó daños en los techos de varios salones. Como medida preventiva, las autoridades suspendieron las clases programadas para este viernes mientras se realiza la evaluación estructural del plantel", dijo Oscar Galindo, secretario de Gobierno del municipio. Tras un recorrido por las zonas impactadas, el Consejo Municipal de Gestión del Riesgo realizó una sesión extraordinaria en la que decidió declarar la calamidad pública, una medida que permitirá agilizar la asignación de recursos y la ejecución de acciones logísticas, operativas y presupuestales para atender a los damnificados.La Administración Municipal informó que las brigadas de inspección continuarán recorriendo los sectores afectados para consolidar el censo de daños y brindar apoyo a las familias que sufrieron pérdidas materiales.La emergencia ocurre en medio de la actual temporada de lluvias que afecta a Santander. En las últimas horas, el departamento mantiene alertas por riesgo de deslizamientos en varios municipios y se han reportado crecientes de ríos, inundaciones y afectaciones en la infraestructura vial. Los organismos de gestión del riesgo de Santander reiteraron el llamado a la ciudadanía para reportar cualquier situación de emergencia, asegurar sus viviendas y seguir las recomendaciones de las autoridades mientras persistan las condiciones climáticas adversas.
Las intensas lluvias de los últimos días mantienen en máxima alerta a gran parte del departamento de Santander. De acuerdo con el más reciente reporte del Consejo Departamental para la Gestión del Riesgo de Desastres, con base en los pronósticos del IDEAM, 19 municipios permanecen en alerta roja por amenaza de deslizamientos de tierra, mientras otras diez localidades están en alerta amarilla debido a la saturación de los suelos.El informe señala que las precipitaciones han incrementado significativamente la probabilidad de movimientos en masa en zonas de ladera y alta pendiente, por lo que las autoridades mantienen un monitoreo permanente y hacen un llamado a la prevención en las comunidades ubicadas en sectores de mayor vulnerabilidad.Entre los municipios que se encuentran en alerta roja figuran Bolívar, Cimitarra, El Peñón, Landázuri, Aguada, Betulia, Contratación, El Carmen de Chucurí, El Guacamayo, Guadalupe, La Belleza, La Paz, San Benito, San Vicente de Chucurí, Santa Helena del Opón, Suaita, Sucre, Vélez y Zapatoca.Por su parte, los municipios de Cerrito, Chima, Galán, Girón, Guaca, Guapotá, Gambita, Lebrija, Oiba y Simacota permanecen en alerta amarilla, lo que significa que existe una probabilidad moderada de que se presenten deslizamientos en sectores específicos.Las autoridades de gestión del riesgo recomendaron a los alcaldes mantener activos los planes de contingencia, realizar monitoreos constantes en las zonas identificadas como críticas y estar atentos a cualquier cambio en el comportamiento de los terrenos.Asimismo, hicieron un llamado a la ciudadanía para evitar transitar por áreas inestables durante las lluvias, reportar de inmediato grietas, desprendimientos o movimientos de tierra y atender las recomendaciones de los organismos de emergencia.Santander continúa enfrentando los efectos de la actual temporada de lluvias, que en las últimas semanas ha provocado crecientes súbitas, inundaciones, cierres viales e incendios forestales en diferentes municipios. La saturación de los suelos ha incrementado el riesgo de deslizamientos, especialmente en las provincias de Vélez, Yariguíes, García Rovira y el área metropolitana de Bucaramanga, por lo que los organismos de socorro mantienen vigilancia permanente sobre las zonas de mayor amenaza.
Luego del terremoto registrado este lunes 10 de agosto en Colombia, Bancolombia activó sus protocolos de atención para verificar el estado de sus trabajadores, clientes, instalaciones y servicios en las regiones afectadas por el sismo de magnitud 7,4.Ante ello, la entidad decidió que, de las 563 sucursales que tiene en el país, 46 permanecerán cerradas temporalmente, principalmente al sur de Colombia, donde se concentraron varias de las afectaciones. La decisión responde a las revisiones realizadas sobre la infraestructura de las oficinas, con el propósito de garantizar condiciones seguras antes de retomar la atención presencial a sus clientes.¿Qué oficinas de Bancolombia estarán cerradas por el terremoto?La mayor parte de las sucursales que suspendieron sus servicios temporalmente están ubicadas en Valle del Cauca, Risaralda, Caldas, Quindío y Chocó. Entre ellas se encuentran oficinas en Cali, Pereira, Manizales, Armenia y otros municipios afectados.Adicionalmente, en Antioquia también fueron cerradas las sucursales de Jardín y El Peñol. En Chocó, por su parte, las oficinas de Quibdó e Istmina suspendieron sus servicios mientras se evalúan las condiciones para definir su reapertura.El banco explicó que las demás oficinas continuarán operando con normalidad. Sin embargo, recomendó que, para mantenerse al tanto sobre sucursales abiertas y horarios, se valide la información en su sucursal telefónica.¿Cómo hacer operaciones de Bancolombia si una oficina está cerrada?Para los clientes que necesiten realizar movimientos bancarios durante la emergencia, Bancolombia informó que sus canales digitales continúan funcionando con normalidad y están disponibles las 24 horas.Entre las opciones habilitadas están:App Mi Bancolombia.App Negocios.Sucursal Virtual Personas.Sucursal Virtual Negocios.Botón de Pagos Bancolombia.Cajeros automáticos.Corresponsales bancarios.Sucursal Telefónica.Tarjetas Bancolombia para pagos.La recomendación para quienes se encuentren en las zonas afectadas es revisar primero los canales oficiales antes de desplazarse hasta una oficina.Bancolombia abrió canales de donaciones por terremotoLa Fundación Bancolombia habilitó una cuenta de ahorros para recibir donaciones destinadas a las comunidades afectadas por la emergencia.La cuenta habilitada para este fin es el número 24542391932. De acuerdo con la entidad, los recursos serán utilizados en acciones de atención y apoyo en los territorios impactados, en articulación con autoridades, organizaciones aliadas y actores locales.Bancolombia indicó que continuará monitoreando la situación y comunicará cualquier actualización relacionada con sus oficinas y servicios a través de sus canales oficiales.
La cifra de fallecidos por los terremotos del 24 de junio en Venezuela se elevó a 6.301, mientras familiares siguen buscando desaparecidos entre las ruinas de edificios colapsados, según un balance divulgado el lunes por el jefe parlamentario Jorge Rodríguez.A la fecha el gobierno no ha publicado una cifra oficial sobre los desaparecidos luego de los sismos de 7,2 y 7,5 que provocaron el colapso de unos 190 edificios ubicados en su mayoría en el costero estado La Guaira, a unos 40 km de Caracas. Muchos venezolanos revivieron escenas de los terremotos que sacudieron el país caribeño, tras sentirse este lunes en varias regiones un sismo de magnitud 7,4 con epicentro en Colombia, que deja un saldo de al menos 111 muertos y decenas de heridos.El balance anterior publicado el 3 de agosto por autoridades venezolanas cifraba el número de muertos en 6.125. Según declaraciones a medios locales del gobernador del estado La Guaira, José Alejandro Terán, quedaban cerca de 1.400 desaparecidos hace poco más de una semana.Además de las edificaciones que colapsaron por completo, otras 9.567 han sido catalogadas por las autoridades como de "alto riesgo". El número de "viviendas restringidas" se ubica en 12.411. Por ello, muchas de las familias que las ocupaban son atendidas en refugios temporales o se fueron a vivir con familiares o amigos.Casi 24.000 damnificados viven ahora en campamentos en Caracas y en el estado La Guaira, un popular balneario cuya vida giraba en torno al turismo prácticamente inexistente luego de los terremotos.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, salió de Turquía en secreto el pasado 8 de julio y utilizó un avión militar más pequeño para continuar su viaje hacia Reino Unido, en una operación destinada a ocultar su ubicación ante una posible amenaza de asesinato procedente de Irán, según una investigación publicada por The Washington Post. (The Washington Post)El episodio ocurrió después de la participación de Trump en la cumbre de la OTAN celebrada en Ankara. Aunque públicamente se informó que el mandatario había abandonado Turquía a bordo de un antiguo Boeing 747 utilizado como Air Force One, en realidad habría sido trasladado de manera discreta a un C-32A de la Fuerza Aérea estadounidense.De acuerdo con la información publicada por el diario estadounidense, la operación buscaba impedir que posibles adversarios conocieran cuál era el avión que transportaba realmente al presidente.Trump utilizó un avión como señueloTrump había llegado a Turquía a bordo del nuevo Boeing 747-8 que fue entregado a Estados Unidos por Catar. Sin embargo, para el regreso, el mandatario apareció públicamente abordando el antiguo Air Force One.En ese momento, Trump explicó que el cambio obedecía a una razón logística: el nuevo avión sería trasladado previamente a la base aérea de Mildenhall, en Reino Unido, para que militares estadounidenses pudieran conocerlo y recorrer sus instalaciones. (The Washington Post)La versión pública hizo que periodistas y parte del personal de la Casa Blanca creyeran que Trump viajaba en el Boeing 747 más antiguo. Sin embargo, según The Washington Post, el avión que aparentemente transportaba al presidente funcionó en realidad como un señuelo. Trump habría sido trasladado desde la zona del aeropuerto hasta el C-32A, una aeronave de menor tamaño utilizada habitualmente para transportar a altos funcionarios estadounidenses. El objetivo era mantener en secreto la ubicación del presidente durante una parte del trayecto.Una amenaza iraní habría motivado el operativoLa decisión de cambiar de aeronave estuvo relacionada con preocupaciones de seguridad vinculadas a Irán, según las fuentes citadas por el diario.La posibilidad de que Trump fuera objetivo de un ataque iraní ya había sido mencionada durante su salida de Turquía. El propio presidente reconoció entonces que existían amenazas contra él y afirmó que era considerado por Irán como uno de sus principales objetivos.Durante ese viaje, los periodistas que permanecieron a bordo del avión que salió de Ankara recibieron instrucciones de mantener cerradas las persianas de las ventanillas. La medida llamó la atención de los reporteros y alimentó las dudas sobre las verdaderas razones del cambio de aeronave. (The Washington Post)La nueva información publicada ahora apunta a que las medidas de seguridad fueron mucho más amplias de lo que se conoció inicialmente.El avión regalado por Catar también quedó bajo escrutinioEl episodio volvió a poner el foco en el nuevo avión presidencial entregado por Catar a Estados Unidos.El Boeing 747-8 fue donado por la familia real catarí después de que Trump cuestionara durante meses el estado de los dos aviones Boeing 747 utilizados como Air Force One desde la década de 1990.La aeronave fue sometida a modificaciones para adaptarla a las necesidades del Gobierno estadounidense. No obstante, desde que comenzó a utilizarse surgieron interrogantes sobre si contaba con todas las capacidades de protección disponibles en los aviones presidenciales más antiguos.Entre las diferencias señaladas se encuentran determinados sistemas de seguridad y defensa frente a posibles amenazas externas. Informaciones previas habían indicado que el nuevo avión no disponía inicialmente de algunas de las capacidades de detección y contramedidas que sí poseen las aeronaves presidenciales tradicionales. (The Washington Post)El cambio de avión durante el viaje de Trump a Estados Unidos incrementó esas dudas y abrió nuevamente el debate sobre la seguridad del aparato.La Casa Blanca defiende la seguridad del nuevo Air Force OneAnte la publicación de The Washington Post, la Casa Blanca defendió las condiciones de seguridad del nuevo avión.El director de Comunicaciones de la Casa Blanca, Steven Cheung, aseguró que la aeronave cuenta con sistemas y protocolos destinados a proteger al presidente y a los integrantes de su equipo.La administración de Trump no confirmó públicamente todos los detalles de la operación descrita por el periódico, incluida la forma exacta en la que el mandatario fue trasladado desde el avión que utilizó como señuelo hasta el C-32A. La información sobre la salida secreta se conoce semanas después de la cumbre de la OTAN y en un contexto de fuerte tensión entre Estados Unidos e Irán. Durante la reunión en Ankara, Trump había reiterado sus advertencias contra Teherán y, posteriormente, Estados Unidos realizó nuevos ataques contra objetivos iraníes. (The Washington Post)
Una alerta técnica fue presentada ante la Gobernación de Santander por el estado de dos puentes metálicos considerados estratégicos para la conectividad del departamento: el puente Baraya, ubicado sobre el río Fonce en la Ruta del Petróleo, y el puente sobre el río Suárez que comunica con los municipios de El Hato y Palmar.La advertencia fue realizada por la Sociedad Santandereana de Ingenieros, cuyos integrantes, durante un recorrido reciente por la Ruta del Petróleo, identificaron varias afectaciones que, según advierten, requieren una intervención prioritaria para evitar riesgos en la seguridad vial y en la estabilidad de las estructuras.Uno de los puntos que genera mayor preocupación está en el puente Baraya. La sociedad señala que el estribo norte de la estructura estaría en riesgo de perder estabilidad debido a la socavación que ha sufrido el lecho del río.De acuerdo con la alerta, “a pocos metros aguas abajo del puente funciona una concesión minera dedicada a la extracción de material pétreo. Los ingenieros advierten que, según lo manifestado por habitantes de la zona, antes de que comenzara esta explotación el nivel del río coincidía con la base de la pila, mientras que actualmente el cauce habría descendido cerca de tres metros”.La Sociedad Santandereana de Ingenieros pidió que la autoridad ambiental revise el impacto de esta actividad y ejerza los controles correspondientes sobre la explotación minera y sobre otras operaciones similares ubicadas en puntos considerados críticos para la infraestructura vial de Santander.El segundo llamado de atención corresponde al puente sobre el río Suárez, ubicado en el ramal que conduce hacia El Hato y Palmar. Allí, los ingenieros encontraron un deterioro aún mayor de la pintura anticorrosiva y una afectación en uno de los elementos de la estructura metálica.Según el documento, la primera diagonal de la cercha norte, en el costado occidental, fue golpeada por un vehículo y permanece doblada. La Sociedad Santandereana de Ingenieros advierte que esta deformación afecta las condiciones de trabajo de la estructura y genera riesgos para su estabilidad. Aunque aparentemente la baranda fue reparada, el elemento estructural no habría recibido la misma intervención.La organización recordó que ambos puentes tienen cerca de un siglo de construcción. Fueron levantados en 1938 y, pese a su antigüedad, continúan prestando servicio y hacen parte de la red vial del departamento, con importancia para la movilidad, la actividad económica y el turismo.Ante este panorama, la Sociedad Santandereana de Ingenieros solicitó al gobernador Juvenal Díaz Mateus instruir a la Secretaría de Infraestructura para que realice una inspección técnica prioritaria, determine el alcance de los daños y establezca las intervenciones necesarias.También pidió coordinar con las autoridades ambientales la revisión de la licencia y de la operación de la concesión minera ubicada cerca del puente Baraya, debido a la preocupación por la posible relación entre la extracción de material y la acelerada socavación del lecho del río.
Las Unidades Tecnológicas de Santander (UTS) dieron un nuevo paso en su proceso de fortalecimiento institucional al convertirse en una institución universitaria, cambio que abre la posibilidad de ampliar su oferta académica y ofrecer programas de formación de posgrado.La transformación se concretó después de ocho años de proceso y representa un cambio que va más allá del nombre de la institución, pues permitirá a las UTS ampliar sus niveles de formación y avanzar en una oferta académica que incluya programas de posgrado.Uno de los primeros proyectos será la Maestría en Administración de Empresas, cuyo proceso avanza ante el Ministerio de Educación Nacional y que, de acuerdo con las proyecciones de la institución, podría comenzar a ofrecerse el próximo año.El rector de las UTS, Omar Lengerke, destacó que esta transformación permitirá ampliar las oportunidades de formación para los estudiantes de Santander y anunció que la institución proyecta nuevos programas en diferentes áreas del conocimiento.“Ingresan a una nueva institución. Se matricularon en las Unidades y hoy ingresan a la Universitaria Tecnológica de Santander, una universidad acreditada en alta calidad. Vamos a tener programas en el área de la salud, posgrados, maestrías y doctorados. Con orgullo, de aquí en adelante van a decir: estudian en la Universitaria Tecnológica de Santander”, afirmó Lengerke.De acuerdo con el rector, entre las áreas que se busca fortalecer están salud, comunicación y humanidades, con nuevos programas que respondan a las necesidades de formación de la región.Otro de los aspectos destacados es el acceso a la educación superior. Según Lengerke, actualmente el 98 % de los estudiantes de las UTS cuenta con gratuidad, una condición que, aseguró, hace parte del compromiso de la institución de facilitar el acceso de los jóvenes a la educación superior.Con este cambio, las UTS buscan ampliar progresivamente su oferta académica y consolidarse como una institución con nuevos niveles de formación para estudiantes y profesionales de Santander.