Al menos 16 estudiantes murieron este jueves en Kenia en el incendio del internado de la Academia Femenina Utumishi en Gilgil, en el condado de Nakuru (centro-oeste), confirmó la Policía.Otras 74 estudiantes fueron hospitalizadas tras el incidente, que ocurrió a las 04:30 hora local (01:30 GMT) y cuyas causas aún se desconocen, según un informe de la Policía publicado por medios locales.En el internado, que daba alojamiento a 220 estudiantes de educación secundaria a unos 120 kilómetros de Nairobi, se han desplegado efectivos del servicio de bomberos, las Fuerzas de Defensa de Kenia (KDF) y la Cruz Roja, entre otros servicios de emergencia.El presidente de Kenia, William Ruto, expresó sus condolencias a las familias de las víctimas, pero sin mencionar una cifra de fallecidos. "No hay palabras que puedan aliviar el dolor de perder vidas jóvenes llenas de promesas, esperanza y sueños para el futuro. Como nación, nos unimos al duelo de los padres, tutores, maestros y compañeros estudiantes que están sufriendo esta tragedia inimaginable", publicó Ruto en su cuenta de la red social X.Además, el presidente detalló que las autoridades investigan las causas del incendio, para lo que se han trasladado al lugar de los hechos el ministro del Interior, Kipchumba Murkomen, el de Educación, Julius Ogamba, y el jefe de la Dirección de Investigaciones Criminales (DCI) de la Policía, Mohamed Amin.Por su parte, los servicios de la Cruz Roja dan apoyo psicosocial a estudiantes y familias afectados. Vídeos publicados en redes sociales muestran un gran incendio por la noche en uno de los edificios del internado. En otras imágenes se puede apreciar que la Policía ha limitado el acceso al recinto mientras los servicios de emergencia realizan tareas de búsqueda y rescate, así como a una multitud de personas congregadas en los alrededores.Esta tragedia evoca recuerdos de otros incendios en escuelas de Kenia, como el del internado masculino de la Academia Hillside Endarasha de Kieni, en el condado de Nyeri (centro), ocurrido en septiembre de 2024 y que se cobró la vida de 21 niños de entre 9 y 13 años.También pesa en la memoria colectiva keniana el desastre de 2001 en el internado de la escuela de secundaria de Kyanguli en el condado de Machakos, fronterizo con Nairobi, que dejó 67 muertos de entre 15 y 19 años.
El keniano Sabastian Sawe ha batido el récord del mundo en un maratón oficial al vencer este domingo en Londres, con un tiempo de una hora, 59 minutos y 30 segundos.Sawe, que precedió en la línea de meta al etíope Yomif Kejelcha (1h59:41) y al uganés Jacob Kiplimo (2h00:28), rebaja la marca que tenía su compatriota Kelvin Kiptum de 2:00.35 desde el 8 de octubre de 2023 en Chicago (Estados Unidos)."Es un día histórico para mí, dijo Sawe a la cadena británica BBC tras la victoria."La verdad es que empezamos la carrera muy bien y cuando nos acercábamos al final me sentía muy fuerte. Creo que mis rivales me han ayudado mucho (a batir el récord). Cuando vi el tiempo me emocioné. Todo lo que he trabajado los últimos meses se ha transformado hoy en un gran resultado", agregó el keniano, que promedió un tiempo de dos minutos y 49 segundos por kilómetro.En tercera posición acabó el etíope Yomif Kejelcha, que con un tiempo de 1:59:41 consiguió el récord de su país y el mejor en un debut en una maratón en la historia, mientras que Kiplimo, de Uganda, terminó tercero con un tiempo de 2:00:28, siendo este el mejor registro de su país.Este domingo ha sido un día histórico para el atletismo en Londres, ya que la etíope Tigst Assefa se ha impuesto este domingo en el maratón de Londres tras batir su propio récord del mundo con un tiempo de 2 horas, 15 minutos y 41 segundos.El tiempo acompañó en Londres, donde este domingo se registraron máximas de 16 grados en el momento de la carrera, que estuvo seguida por miles de personas en las calles de la capital británica.Los ingleses se volcaron con una de las citas más emblemáticas de la ciudad y no fallaron en la carrera popular mostrando todo tipo de disfraces, incluido un hombre que corrió con un frigorífico de 25 kilos a sus espaldas.
Al menos diez personas murieron en la carretera que conecta el condado keniano de Nakuru con Nairobi, a la altura de la ciudad de Gilgil (suroeste), al chocar un autobús con un camión, informó este sábado la Policía.El comandante de la Policía de Gilgil Winston Mwakio confirmó que el accidente tuvo lugar a las 21:30 horas del viernes (18:30 GMT), cuando el autobús chocó contra la parte trasera de un camión que se encontraba parado, según medios locales."Los agentes se encuentran sobre el terreno para limpiar los restos del accidente y restaurar el tráfico", añadió. Las autoridades pidieron a los conductores extremar las precauciones en un tramo especialmente transitado por las vacaciones de Semana Santa.Kenia suele sufrir un elevado número de accidentes de tráfico con víctimas mortales, y tan solo este viernes murieron 20 personas en incidentes separados, de ellos 16 pasajeros y cuatro conductores.
Al menos quince personas murieron la pasada noche por la colisión entre un mininús y un camión en el condado de Nyeri, en el centro de Kenia, según informaron las autoridades.El accidente ocurrió cerca de la Universidad Dedan Kimathi en la autopista Nyeri–Nyahururu, donde un camión que transportaba troncos se salió de la carretera y chocó con el minibús.Las investigaciones preliminares sobre la tragedia apuntan a un error humano, según informó la Autoridad Nacional de Transporte y Seguridad (NTSA).El director general de la NTSA, Nashon Kondiwa, reveló que los primeras indagaciones indican que la conducción temeraria, el exceso de velocidad y el uso de un camión en mal estado fueron las causas probables del accidente."Quiero ser categórico: si se confirman estas sospechas, se trató de una catástrofe evitable", declaró Kondiwa en un comunicado que recogen este domingo medios locales.Según declaró a medios locales la agente de tráfico Elisabeth Vivi, "una motocicleta pareció de repente en la carretera y el conductor del camión intento golpear al motociclista, causando que los vehículos chocaran de frente".El accidente causó conmoción en este país del este de África, cuyo presidente, William Ruto, expresó su "más sentido pésame" a las víctimas."El Gobierno nacional, en colaboración con el gobierno del condado de Nyeri, está brindando apoyo a las familias afectadas y les ofrecerá toda la ayuda necesaria durante este difícil momento", añadió Ruto en la red social X.
Al menos 14 personas murieron y otras 16 resultaron heridas en un accidente de tráfico ocurrido cerca de la ciudad keniana de Webuye, en el condado de Bungoma (oeste), después de un incidente que involucró a dos motoclicletas, a un autobús y a un camión, informó este martes la Policía.El lunes por la noche, dos motocicletas que se dirigían en direcciones opuestas chocaron frontalmente, lo que resultó en la muerte de ambos conductores, según declaraciones de la jefa de la Policía de Webuye, Rosemary Odeke, recogidas este martes en medios locales.Justo cuando diferentes personas se encontraban alrededor del lugar del choque, un conductor de un camión perdió el control de su vehículo e impactó contra otros vehículos y contra la multitud que se había juntado en la zona."Al menos diez personas, incluidos los dos motoristas, murieron en el lugar, mientras que otras cuatro murieron mientras eran trasladadas al Hospital del Subcondado de Webuye", añadió Odeke.El conductor del camión huyó del lugar y se encuentra en paradero desconocido.La carretera que une Webuye y Kitale es conocida por los fatales accidentes atribuidos al exceso de velocidad y los adelantamientos peligrosos, motivo por el que la jefa de la Policía recordó la necesidad de que los conductores extremen las precauciones y respeten las normas de tráfico.El presidente de Kenia, William Ruto, expresó este martes en su cuenta de la red social X su "más sentido pésame" a las familias de las víctimas."Pedimos a los organismos responsables que actúen contra todas las infracciones de tránsito para garantizar la seguridad vial en todo el país", añadió el mandatario.
Seis personas, entre ellas el diputado keniano Johana Ng’eno, murieron este sábado al estrellarse el helicóptero en el que viajaban en el oeste de Kenia, según informó la Policía.El accidente ocurrió en el condado de Nandi en torno a las 16:45, hora local (13:45 GMT), precisó el jefe de la Policía de ese territorio, Samuel Mukuusi.Según medios locales, el helicóptero realizó un aterrizaje de emergencia antes de incendiarse en la localidad de Chepkiep, adonde acudieron los equipos de emergencia.Entre los fallecidos se encuentra Ng’eno, nacido en 1972 y diputado de la Asamblea Nacional (Cámara baja del Paralmento) por la circunscripción de Emurua Dikirr, en el condado de Narok (suroeste)."Estoy profundamente entristecido por el trágico fallecimiento de nuestra colega, el honorable Johana Ng'eno, y otros kenianos tras el devastador accidente de helicóptero. Esta es una profunda pérdida", afirmó el diputado Babu Owino.Los detalles del accidente siguen sin estar claros, pero fotos que circulan en redes sociales muestran el helicóptero envuelto en llamas en una zona montañosa con árboles.
Cuando no consigue su medicación, Jennifer Ekai siente como si algo la "comiera desde dentro". Se trata del micetoma, una enfermedad tropical desatendida que, dada la falta de investigación y fondos, devasta la vida de un número desconocido de habitantes del condado más pobre de Kenia, Turkana (norte).Ekai, de 21 años, recuerda perfectamente el día en que, a los diez años, notó un pinchazo en el pie derecho, el mismo pie deformado que ahora arrastra cojeando, marcado por pequeñas llagas, mientras su hija Bianca, de cuatro años, la sigue como si fuera su sombra.El micetoma integra la lista de 25 enfermedades que afectan a millones de personas, a menudo marginadas, sobre todo en zonas tropicales del planeta, y para las que los tratamientos son anticuados, tóxicos, inexistentes o difíciles y caros."El micetoma es la desatendida de las desatendidas", afirma a EFE en Nairobi la doctora Borna Nyaoke-Anoke, de la Iniciativa Medicamentos para Enfermedades Desatendidas (DNDI, en inglés).Esta enfermedad, endémica en países como México, Irán, Sudán, Somalia o el norte de Kenia, tiene dos variedades: la bacteriana y la fúngica, mucho más grave. Ataca los tejidos, empezando por la piel, y, cuando alcanza el hueso, la única opción es la amputación.Aunque, en principio, no mata a los pacientes, sí destruye sus modos de vida, pues los afectados suelen pertenecer a comunidades pobres que dependen de manos y pies para trabajar, como los pastores nómadas de Turkana.Pese a todo, no se conoce todavía su prevalencia global, ya que no es de declaración obligatoria ante las autoridades, ni en Kenia ni en la mayor parte de países en los que existe la enfermedad.Esta falta de datos condena a los pacientes al desamparo y hace que los fármacos no se incluyan en los presupuestos nacionales de salud. Según Nyaoke-Anoke, "son las personas y no las enfermedades en sí las que están desatendidas, en términos de atención sanitaria, educación y otras necesidades básicas".Turkana es el más desfavorecido de los 47 condados de Kenia, con una tasa de pobreza de alrededor del 80 %, de acuerdo a datos oficiales de 2022.Diagnóstico y tratamientoEl sol obliga a entrecerrar los ojos en el Hospital de Referencia de Lodwar, capital de Turkana. Decenas de personas venidas de todo el condado esperan a ser atendidas en el centro, de una sola planta.El técnico de laboratorio John Ekai, de 30 años, examina el pie inflamado de un joven, mientras el hermano del paciente lamenta que el camino en mototaxi desde la remota aldea en la que viven cuesta 8.000 chelines (unos 55 euros)."Para recibir el tratamiento adecuado, necesitas el diagnóstico adecuado", afirma Ekai, formado por la ONG española Cirugía en Turkana, que realiza anualmente un campamento médico en la zona desde hace dos décadas.Pero esto no siempre está garantizado para los habitantes de pueblitos remotos en la sabana árida de Turkana, expuestos a pisar descalzos los pinchos de las acacias -que pueden albergar cientos de agentes causantes de la infección- y que dependen de dispensarios con pocos recursos."Yo creo que no es todavía un buen candidato para ser operado", le aclara a Ekai la doctora Francisca Colom, en una videollamada.De los cerca de 120 pacientes registrados hasta ahora por los trabajadores del hospital, "algunos vienen a la revisión, otros los perdemos porque no vuelven nunca más, después de darles por primera vez la medicación", explica a EFE esta microbióloga española.El tratamiento es otro de los desafíos para la cura del micetoma. Aunque la cirugía puede ser una opción, el fármaco más recomendado actualmente es el itraconazol, un antibiótico que debe tomarse en forma de pastilla dos veces al día durante más de un año.Esto resulta prácticamente imposible, porque hoy día solo la ONG española les proporciona la medicación -de manera gratuita-, cuyo coste anual, además, puede alcanzar los 2.000 euros por paciente.Las dificultades para tratarse hacen que, aunque la tasa de curación del micetoma fúngico puede alcanzar el 80 %, ésta caiga incluso hasta el 35 %, según datos de DNDI, que está apoyando un ensayo clínico con un nuevo fármaco con una dosificación más fácil.Ekai Akumal Losike conoce bien estos obstáculos. Antes de que el micetoma atacara su pie izquierdo, este pastor de 41 años tenía unas 400 cabezas de ganado, con las que caminaba durante días en busca de pastos.Ahora, apenas le quedan diez cabras y seis burros. El resto, se lo robaron o tuvo que venderlo para pagar las medicaciones que tomó antes de recibir el diagnóstico correcto, más de un año después de contraer la infección.Ni siquiera sabe si podrá pagar las tasas escolares de sus cinco hijos, lamenta. Sentado sobre una estora en su choza, al lado de la tradicional banqueta de madera que poseen los hombres turkana, Losike asegura que no se ha saltado "ni una sola dosis", pero el pasado octubre, cuando fue a buscar más al hospital, le dijeron que "se habían agotado".
El entierro de Boniface Kariuki, el vendedor ambulante de mascarillas que murió tras recibir un disparo a quemarropa en la cabeza por parte de la Policía durante las protestas del pasado junio en Nairobi, congregó este viernes a decenas de personas en el condado keniano de Muranga (centro), en medio de un fuerte despliegue policial.Varios camiones con agentes fueron estacionados en las cercanías de la vivienda familiar de Kariuki, de 22 años, ubicada en la localidad de Kangema, donde tuvo lugar el sepelio.Los agentes custodiaron la carretera y los alrededores, mientras parte del contingente permanecía en los vehículos en previsión de posibles disturbios, según medios locales.Este despliegue generó rechazo entre vecinos, que responsabilizaron a los agentes de la muerte del joven.Según imágenes difundidas en redes sociales, durante el entierro, al que asistieron también líderes de la oposición, se interpretó el himno nacional y los asistentes portaron banderas de Kenia en señal de duelo y unidad.La ceremonia tuvo lugar después de que familiares, amigos y allegados se reunieran a primera hora de este viernes en la morgue del Hospital Nacional Kenyatta (NHK), el más grande de Kenia, para ver el cuerpo de Kariuki, momento en el que su madre se desmayó y tuvo que ser atendida por personal médico.Tras esa despedida, el féretro fue trasladado desde el KNH, en Nairobi y donde el joven fue operado y permaneció dos semanas en la unidad de cuidados intensivos, hasta Kangema.La Fiscalía de Kenia aprobó este jueves la formulación de cargos por asesinato contra un policía, Klinzy Barasa Masinde, un agente de 32 años, que presuntamente mató de un disparo al joven.Según la Fiscalía, se espera que el agente comparezca ante el Tribunal Superior de Milimani, en Nairobi, el próximo 28 de julio para declararse culpable.Kariuki murió tras recibir un disparo en la cabeza durante las protestas del pasado 17 de junio en el centro de la capital, que estallaron tras la indignación provocada por la muerte del bloguero y maestro de 31 años Albert Ojwang, hallado muerto bajo custodia en la comisaría central de Nairobi a principios de ese mes.El caso de Ojwang reavivó las críticas al uso excesivo de la fuerza por parte de la Policía keniana.
El 1 de enero de 2025, la Agencia Espacial de Kenia (KSA) confirmó el hallazgo de un misterioso fragmento metálico en la aldea de Mukuku, en el condado de Makueni. El objeto, con forma de anillo, tiene un peso de aproximadamente 500 kilogramos y un diámetro de 2,5 metros. Su caída, ocurrida en las primeras horas del 30 de diciembre de 2024, no causó daños a los habitantes locales, pero ha despertado interrogantes sobre su origen.En un principio, las autoridades especularon que se trataba de un anillo de separación de un cohete, un componente utilizado para conectar la carga a los cohetes durante su lanzamiento. Estos anillos suelen desintegrarse al reingresar a la atmósfera terrestre o caer fragmentados en zonas oceánicas deshabitadas. Sin embargo, aún no existe evidencia concreta que vincule este objeto a algún cohete o satélite en particular.La KSA se ha mostrado cautelosa al respecto. En una declaración publicada en X, negó los rumores que responsabilizaban a la Organización de Investigación Espacial de India (ISRO) y descartó la posibilidad de compensaciones para los residentes de Mukuku. “La Agencia Espacial de Kenia y las autoridades pertinentes están trabajando para garantizar una evaluación precisa y completa. Recomendamos al público que tome con cautela cualquier informe no oficial y espere información oficial”, indicó la agencia.A pesar de las especulaciones iniciales, expertos internacionales han planteado dudas sobre la teoría de que se trate de basura espacial. Jonathan McDowell, astrofísico del Centro Harvard-Smithsonian y especialista en rastreo espacial, cuestionó esta hipótesis debido a la falta de rastreo del objeto en las semanas previas a su caída. “La capacidad de la Fuerza Espacial para rastrear objetos en órbitas de baja altitud es limitada, lo que explica la ausencia de datos recientes. Esto deja espacio para la incertidumbre sobre el momento y lugar exactos de su reingreso”, escribió McDowell en un blog. Además, agregó que “la evidencia para clasificarlo como basura espacial es marginal, y no estoy del todo convencido de que lo sea”, dijo.
El presunto autor de la muerte de la atleta ugandesa Rebecca Cheptegei, el keniano Dickson Ndiema Maranganch, murió este lunes en el hospital de Eldoret (oeste de Kenia) en el que estaba ingresado desde la semana pasada tras quemar viva a la maratoniana y sufrir él mismo graves quemaduras, informó este martes el centro médico.Maranganch, con quien Cheptegei había mantenido una relación sentimental y del que llevaba tiempo distanciada, falleció la noche de este lunes, cinco días después que ella, en el mismo lugar, el Hospital Universitario y de Referencia Moi de Eldoret, meca del atletismo en el este de África.Según las investigaciones preliminares de la Policía, Maranganch, que estaba internado en la unidad de cuidados intensivos (UCI) roció a Cheptegei con un bidón lleno de cinco litros de gasolina y le prendió fuego tras una disputa en la casa de la deportista en el condado de Trans-Nzoia, en el oeste de Kenia.Al parecer, entró en la casa el domingo, 1 de septiembre, cuando la atleta, de 33 años, estaba con sus dos hijos en la iglesia y la atacó a su regreso.Como consecuencia, Cheptegei sufrió quemaduras en el 80 % de su cuerpo que afectaron a sus órganos vitales, y Maranganch en el 30 %, según una declaración del hospital recogida por medios locales.La autopsia de la atleta, que será enterrada el próximo sábado en el este de Uganda, se realizará este miércoles, según la prensa keniana.De acuerdo con su familia, este es un caso de violencia machista que podría haberse evitado si la Policía hubiera actuado a tiempo contra el presunto maltratador de la deportista, que representó a su país, Uganda, en la maratón de los Juegos Olímpicos de París, donde quedó en el puesto 44."Las agencias gubernamentales nos han fallado porque informamos con suficiente antelación sobre su seguridad, ya que este hombre solía seguirla incluso hasta Uganda, pero no actuaron con rapidez. Era evidente que su vida estaba en peligro", dijo el padre de la corredora, Joseph Cheptegei, el pasado jueves en declaraciones a los medios.La última denuncia la habían puesto apenas dos días antes del presunto ataque de Maranganch, aseguró Joseph Cheptegei.La atleta murió la noche del pasado miércoles "después de que todos sus órganos fallaran", en palabras del doctor Owen Menach, director interino del Hospital Moi. Su muerte causó una gran consternación y provocó manifestaciones de condena en Kenia y Uganda, especialmente, pero también en el resto del mundo.
Un total de ocho cadáveres, correspondientes a siete hombres y una mujer, fueron encontrados en dos fosas de una zona minera en el municipio Pucará, en la provincia andina del Azuay, situada en el sur de Ecuador, informó este domingo el jefe de la Policía, Pablo Inga.El hallazgo de los cadáveres mutilados tuvo lugar el sábado pasado en un campamento rústico, que podría estar vinculado a minería ilegal en una zona cercana al sector Huasipamba, a seis horas de la ciudad andina de Cuenca.En el sitio también se hallaron dos vehículos incinerados y la Policía investiga las circunstancias del hecho que dejó las ocho víctimas mortales y que, según los primeros testimonios de cercanos, estaban desaparecidas desde el pasado jueves.Las personas habrían muerto unas 48 horas antes del hallazgo, según datos preliminares de Criminalística.Ecuador vive desde 2024 bajo un estado de 'conflicto armado interno' que declaró el presidente Daniel Noboa para intensificar la lucha contra las bandas criminales, a las que pasó a llamar "terroristas" y a las que vincula, principalmente, al narcotráfico y a la minería ilegal.Pese a esa declaratoria, 2025 cerró con un récord de homicidios en Ecuador, al contabilizar en torno a los 9.300, de acuerdo a cifras del Ministerio del Interior.
En Bogotá, el abandono de animales domésticos sigue siendo una problemática persistente. De acuerdo con datos de la Alcaldía y del Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal, cada año miles de perros y gatos terminan en las calles, ya sea por decisiones impulsivas de sus dueños, dificultades económicas, cambios de vivienda o falta de compromiso frente a su cuidado.A pesar de que algunos de ellos terminan en refugios la gran mayoría de estos animales quedan expuestos al hambre, las enfermedades y, sobre todo, al peligro constante de las vías.En medio de ese panorama, surgen historias que dejan ver el riesgo que enfrentan perros y gatos que fueron abandonados, así como la capacidad de reacción de quienes deciden ayudar. Precisamente, un hecho de solidaridad ocurrió recientemente en un corredor vial de la capital del país, donde una perrita estuvo a punto de morir.Rescatan a perrita que casi muere aplastada por una volquetaUna perrita que habría sido abandonada deambulaba desorientada por la carrera Séptima en Bogotá, sin rumbo claro y expuesta al peligro constante de los vehículos que transitaban por el corredor.La situación se volvió crítica cuando, en cuestión de segundos, una volqueta estuvo a punto de arrollarla.El hecho generó tensión y tristeza entre quienes presenciaron la escena. Por lo que motociclistas, ciudadanos e incluso uniformados de la Policía decidieron ir a su rescate. Durante varios minutos trataron de interceptar a la perrita que corría en dirección contraria al tráfico de la vía y en varias direcciones.Las autoridades y los motociclistas tuvieron que detener a varios vehículos para evitar que fuera atropellada. Luego de un rato, se coordinaron y lograron interceptar a la perrita antes de que ocurriera una tragedia.La escena, que parecía terminar en fatalidad, se transformó en un rescate y la historia tuvo un giro inesperado.La perrita fue bautizada como Milagros y quedó bajo el cuidado de un ciudadano que pasaba con su carro por el lugar y decidió llevarla a casa, brindarle atención veterinaria y darle un nuevo comienzo.Según información difundida en redes sociales, el hombre está dispuesto a adoptarla definitivamente si ningún dueño aparece a reclamarla.
El presidente de la República, Abelardo De La Espriella, confirmó que seis integrantes de estructuras criminales fueron abatidos durante operaciones de la Fuerza Pública en los departamentos de Meta y Antioquia.La primera operación se desarrolló en el Meta, donde las Fuerzas Especiales del Ejército abatieron a Hernando Forero Mosquera, alias ‘El Ruso’ o ‘el alemán’, cabecilla del Frente 28 José María Córdoba de las disidencias de las Farc. Junto a él murieron otros tres integrantes de esa estructura armada.‘El Ruso’ llevaba más de 21 años delinquiendo y tenía presencia principalmente en Arauca y Casanare. Sin embargo, labores de inteligencia establecieron que se encontraba en el Meta, hasta donde fueron desplegadas las tropas. El presidente señaló además que el cabecilla tenía experiencia en el manejo de explosivos y habría sido enviado para asumir el control del corredor entre los departamentos de Guaviare y Vichada.“La contundencia será nuestra línea frente a las estructuras que pretenden imponer violencia y afectar la tranquilidad de los colombianos. La Fuerza Pública seguirá actuando con determinación, dentro de la Constitución y la ley, para proteger la vida, recuperar el control territorial y garantizar la seguridad”, recalcó el ministro de Defensa, general (r) Jorge Mora.En Antioquia, tropas de la Séptima División, con apoyo de la Fuerza Aeroespacial, la Policía y la Fiscalía, abatieron en combate a dos integrantes del Clan del Golfo, uno de ellos señalado como cabecilla de esa organización. Los hechos ocurrieron en la vereda Liberia, en el municipio de Anorí.Durante esta operación fueron incautados seis fusiles y abundante material de guerra. De acuerdo con las autoridades, la estructura involucrada es la misma que en 2024 asesinó a cuatro soldados que adelantaban operaciones en esa región.CapturasAdemás, en Necoclí, Urabá antioqueño, soldados de la Séptima División, en una operación conjunta con la Armada Nacional, capturaron a cuatro presuntos integrantes del componente financiero y de narcotráfico de la subestructura Gabriel Poveda Ramos del Clan del Golfo. En el procedimiento fueron incautadas armas, municiones y material de inteligencia militar.Tras reportar los resultados, el presidente aseguró que las operaciones hacen parte de la estrategia para recuperar el control territorial y combatir a las organizaciones criminales. “Este es el Estado recuperando el control del territorio y protegiendo a su gente”, afirmó De La Espriella, quien agregó que los integrantes de estos grupos tienen como opciones someterse a la justicia o enfrentar la acción de la Fuerza Pública.El mandatario también felicitó a los militares, policías y demás integrantes de la Fuerza Pública que participaron en las operaciones y aseguró que no habrá tregua contra quienes, según dijo, pretendan atentar contra Colombia.
Un avión Airbus protagonizó una prueba inédita al permanecer 24 horas y 24 minutos en el aire, después de despegar de Melbourne, Australia, y aterrizar en Toulouse, Francia.El Airbus A350-1000ULR recorrió más de 23.000 kilómetros durante el trayecto, que comenzó el 28 de julio y terminó un día después en territorio francés.La particularidad del recorrido estuvo también en la ruta elegida. En lugar de tomar el trayecto directo hacia el oeste, que habría sido de aproximadamente 17.000 kilómetros, la aeronave realizó un recorrido mucho más extenso sobre el Pacífico.¿Cómo fue la ruta del vuelo de 24 horas?El avión tomó dirección noreste sobre el Pacífico y posteriormente atravesó Estados Unidos y Canadá. Después cruzó el océano Atlántico y continuó hacia el sur sobre el Reino Unido antes de llegar a Toulouse.De acuerdo con el mensaje difundido por la compañía aérea, durante el recorrido el Airbus pasó por tres continentes y dos océanos y alcanzó a experimentar dos amaneceres y dos atardeceres.La ruta fue diseñada deliberadamente para llevar al avión al límite de permanencia en el aire y extender la duración de la prueba.¿Quiénes viajaron en el Airbus A350-1000ULR?Aunque se trató de un avión comercial de pasajeros, el vuelo no transportó pasajeros con boleto.A bordo viajaron cuatro pilotos de prueba de Airbus y cinco ingenieros, además de más de cinco toneladas de instrumentación.El avión llevaba aproximadamente 1.000 sensores, destinados a registrar diferentes aspectos de su comportamiento durante las 24 horas de vuelo.El recorrido supera la duración del anterior récord mencionado en la información suministrada. En 2005, un Boeing 777-200LR había completado un vuelo de 22 horas y 42 minutos.¿Para qué se realizó este vuelo?El Airbus A350-1000ULR fue desarrollado específicamente para el Project Sunrise de Qantas, iniciativa con la que la aerolínea busca conectar Sídney y Londres sin escalas a partir de octubre de 2027.El vuelo entre Melbourne y Toulouse forma parte de las pruebas relacionadas con las capacidades de la aeronave para realizar trayectos de duración extrema.La certificación oficial del récord todavía está pendiente. Sin embargo, la aeronave ya completó un recorrido de 24 horas y 24 minutos sin aterrizar.
Las Fuerzas Especiales del Ejército abatieron a Hernando Forero Mosquera, conocido con el alias de ‘El Ruso’, señalado como uno de los cabecillas de las disidencias de las Farc y responsable del Frente 28 José María Córdoba, confirmó el presidente de la República, Abelardo De La Espriella. Aunque ‘El Ruso’ desarrollaba actividades delictivas principalmente en el departamento de Arauca y Casanare, inteligencia militar logró establecer que se encontraba en el Meta. Hasta ese departamento se desplegaron las operaciones que terminaron con su muerte, aunque hasta el momento no se ha precisado el lugar de los hechos.El mandatario detalló que el cabecilla era experto en el manejo de explosivos y fue enviado para asumir el mando en los límites entre Guaviare y Vichada.Además de alias ‘Ruso’ en la operación fueron neutralizados otros tres guerrilleros.Forero Mosquera era considerado cercano a alias ‘Antonio Medina’, máximo cabecilla de las disidencias de las Farc que delinquen en Arauca y Casanare y que hacen parte del grupo de alias ‘Iván Mordisco’.Esta operación se produjo durante el primer fin de semana del Gobierno del presidente Abelardo De La Espriella, en el marco de la ofensiva anunciada por su administración contra los grupos armados y organizaciones criminales.Con la muerte de ‘El Ruso’ se confirma el segundo cabecilla neutralizado en menos de 48 horas, el primero alias ‘Bonito’, quien fue detenido en Guamal, Meta. Era el segundo al mando de ‘Comandos de la Frontera’, grupo criminal que nació de la ‘Segunda Marquetalia’, otra de las varias disidencias de las Farc.