Continúan las investigaciones para esclarecer el asesinato de la joven universitaria Ana María Castro, hecho que se registró en la madrugada del 5 de marzo de 2020 en Bogotá.Mateo Reyes, uno de los jóvenes que viajaba en el carro con Castro, rompió su silencio y apareció en estrados judiciales donde fue interrogado como testigo y narró como vio caer a la joven sobre calle 80 de la capital del país.Afirma que no sabe por qué terminó esa noche yéndose con ella porque no recuerda mucho de lo que sucedió.“Lo único que se me puede ocurrir por la cabeza es que haya pasado algo con Ana, que me haya besado con ella o algo así, y que por ese motivo me haya tenido que bajar porque no se me ocurre nada por lo cual me dijeron que no podía ir a la casa”, precisó Reyes.El joven, quien se encuentra en Miami, respondió a varios interrogantes por parte de investigadores de la Fiscalía.Ante los cuestionamientos aseguró que los ocupantes del vehículo, en este caso Paul Naranjo y Julián Ortegón, lo obligaron a bajarse del vehículo y que más adelante vio cómo cayó la joven y se golpeó en la cabeza.Investigadores: “¿Con usted no bajaron a la señorita Ana María?”Mateo Reyes (M.R): “No lo recuerdo, lo único que le puedo decir es que cuando el carro arranca la veo caer a ella”Investigadores: “De eso se acuerda? ¿Ella se encontraba de pie, sentada o cómo se encontraba”MR: No sé doctor, yo veo el carro arrancar y la veo a ella caer. No sé decir en qué posición estaba antes de caer.Luego de las preguntas, relató que pidió ayuda a los vehículos que pasaban por el lugar, incluso, precisó que se abalanzó sobre uno de esos carros.MR: “Yo traté de parar a todo el mundo”Investigadores: “¿Se acercó a algún vehículo a pedir ayuda?MR: “Doctora, me tiré a los carros, o sea, sé que en uno no sé si me golpea, pero sé que yo termino en el capó de un vehículo, es decir, solo me acuerdo que terminé recostado sobre un carro pidiendo ayuda”.Ante las preguntas de los abogados defensores de Naranjo y Ortegón, Mateo asegura que no recuerda casi nada de lo que ocurrió esa noche.Escuche el informe completo sobre este caso aquí:
Mateo Reyes, de quién aún no se conoce su paradero, pasó de ser uno de los sospechosos en la muerte de la joven Ana María Castro a convertirse en testigo de la Fiscalía, según reveló Noticias Caracol
Mateo Reyes, uno de los tres jóvenes que se encontraban con Ana María Castro la noche de su muerte y el único que no es investigado por la Fiscalía, solicitó medidas de protección ante las autoridades.Según la Fiscalía, el joven solicitó esta medida por seguridad y fue negada porque no se encontró relación entre el pedido y la muerte de Ana María Castro, pero según el abogado de Mateo Reyes, fue la propia Fiscalía la que ofreció la protección al conocer de las supuestas amenazas.Sin embargo, Mateo Reyes permanece fuera del país mientras se aclaran las amenazas que supuestamente ha recibido. Por otro lado, un juez cuestionó las actuaciones de la Fiscalía en el caso de Castro, pues hizo un llamado para que se sustente mejor su argumento para acusar a Julián Ortegón y a Paul Naranjo de feminicidio.Además cuestionó que la Fiscalía no ha podido demostrar que Naranjo y Ortegón hayan querido ocultar el celular de Ana María Castro y así evadir a la justicia. El próximo 5 de abril, se espera que se defina si se mantiene la medida de aseguramiento contra Julián Ortegón o si se le otorga la libertad.
A un año de la muerte de la joven Ana María Castro, quien habría sido arrojada de un vehículo en Bogotá el 5 de marzo de 2020, su madre, Nidia Romero, la recuerda como una persona soñadora que tenía planes de salir del país.“Quería ser una buena psicóloga y quería salir de Colombia, siempre me decía que me llevaba después”, contó en diálogo con Noticias Caracol.Sobre lo que sucedió aquel trágico día, Romero señaló que aún se mantiene en la lucha por saber lo que pasó y que así, los culpables respondan.“Yo quiero conocer la verdad de lo que pasó con mi hija y que los culpables de su crimen, por su puesto, que paguen”.Ante la pregunta de si Mateo Reyes, Paul Naranjo o Julián Ortegón, implicados e investigados en el caso, se han acercado a ella para darle alguna explicación o pedir perdón por el caso, aseguró que ninguno lo ha hecho.“Yo nunca he hablado con ellos, excepto con uno el día que ella muere, pero no me han buscado. Más que perdón, quisiera conocer la verdad, ojalá de su propia boca, no se puede vivir con una carga como esa toda la vida”, expresó en Noticias Caracol.Nidia Romero agregó que a pesar del sufrimiento y de un año sin concluir la investigación “uno aprende a vivir con ese dolor”.
Mateo Reyes Gómez, el tercer implicado en el caso de Ana María Castro, salió del país el pasado 8 de febrero, según revelaron fuentes cercanas al proceso.De acuerdo con la información entregada, Mateo Reyes viajó a Miami y, hasta el momento, no se tiene registro de su regreso al país.Mateo Reyes es el hombre que, al parecer, iba en la parte trasera del vehículo con Ana María Castro.Por el caso ya han sido judicializados Paul Naranjo y Julián Ortegón por el delito de feminicidio.Hasta el momento, Mateo Reyes no tiene requerimiento judicial, pero ya se cuestiona su salida del país.El pasado 1 de febrero BLU Radio conoció la primera entrevista que rindió en la Fiscalía Mateo Reyes, uno de los tres acompañantes de la joven Ana María Castro el día que perdió la vida y hoy testigo de los hechos.Según su relato, la joven se habría bajado con él de la camioneta KIA negra, sobre la calle 80, y, al parecer, en el arranque del auto se habría caído y golpeado en la cabeza.Mateo Reyes aseguró que estaban en un establecimiento comercial en la 116, en el norte de Bogotá, que habían tomado whisky, aguardiente y cerveza y que los amigos de Ana María, Paul Naranjo y Julián Ortegón, a quienes no conocía, dijeron que fueran a la casa de “no sé quién”, dijo el joven. Según la Fiscalía, habrían quedado de ir a la casa de Ortegón, en el sector de Pontevedra.Mateo Reyes recalcó que “se sentía muy mal y no se acuerda de la salida del bar”.Sin embargo, relató que él sí estuvo en el momento en el que Ana María cayó al suelo y se golpeó en la cabeza.
Mateo Reyes Gómez , Paul Naranjo Calvo y Julián Ortegón Mosquera fueron las últimas personas que vieron con vida a la joven Ana María Castro , el 4 de marzo del año pasado, tras salir de un bar ubicado en el norte de Bogotá. Estas son las versiones entregadas a las autoridades por los implicados en el hecho.
Mateo Reyes Gómez, Paul Naranjo Calvo y Julián Ortegón Mosquera fueron las últimas personas que vieron con vida a la joven Ana María Castro, el 4 de marzo del año pasado, tras salir de un bar ubicado en el norte de Bogotá.Aunque se han conocido múltiples versiones de lo que supuestamente sucedió esa noche, y que han sido reveladas por el programa Séptimo Día, se conocieron las declaraciones que los tres jóvenes dieron a los investigadores del CTI que coinciden en varios aspectos, pero difieren en otros.El primero en dar su versión fue Mateo Reyes, el joven universitario de 24 años, que cursaba decimo semestre para la época y contó que conocía a Ana María hace un año y solo eran amigos de fiesta.Según Mateo, él fue el que invitó a Ana María Castro por WhatsApp a tomar unas cervezas ese día y se encontraron en el lugar conocido como zona 116 hacia las 6:00 de la tarde, en donde estuvieron hasta las 8:30 de la noche, momento en el que se trasladaron a un bar conocido como 'El Chupe' y después se encontraron con Paul Naranjo y Julián Ortegón.De acuerdo con la versión del universitario, no recuerda muy bien lo que sucedió debido a que habían ingerido mucho licor, pero sí recuerda haber subido a la camioneta de Paul Naranjo, de la que, según él, fue bajado en la calle 80.En la versión de Paul Naranjo, hacia las 11:00 de la noche entró con Julián Ortegón al bar conocido como 'Cantina' y al ver el comportamiento de Ana María con Mateo decide irse. Sin embargo, algo lo hace cambiar su decisión."Vi que Ana María como que quería irse y Mateo la halaba, no sé si estaban discutiendo, pero vi eso, yo le dije a Julián que se bajara y que le dijera Ana María que si la acercábamos a la casa para no dejarla por ahí volando (...) Yo le pregunté a Ana María que qué era lo que quería y ella me dijo que quería seguir tomando", afirmó Naranjo.Paul les dijo a los investigadores que ante la petición de Ana María se bajaron del vehículo y volvieron a ingresa a uno de los bares de la 116, primero ingresa Mateo y Ana María, mientras él sacaba nuevamente la tarjeta del parqueadero y siguen tomando por algunas horas más.Cuando salen de los bares de la 116, Mateo Reyes les propone venir a este sitio conocido como 'Secret' para seguir tomando, según Paul. Sin embargo, no quisieron ir porque supuestamente Julián Ortegón no tenía más dinero y prefirieron ir a la casa de Julián y seguir tomando.Tanto Julián Ortegón como Paul Naranjo coinciden en que iban camino a la casa de Julián para seguir tomando, pero que por el comportamiento de Mateo y Ana María al interior de la camioneta les piden bajarse insistentemente.Julián Ortegón también le contó a la Fiscalía que habría evidenciado una pelea entre Mateo Reyes con Ana María a la salida de uno de los bares y dijo que, al parecer, el universitario habría tenido algún comportamiento agresivo con la joven. Sin embargo, esto todavía es objeto de investigación de las autoridades.
La vicepresidenta Marta Lucía Ramírez hizo referencia al caso de la joven Ana María Castro a través de su cuenta de Twitter en la que arremetió contra los tres jóvenes implicados y los bares en los que estuvieron los jóvenes.Ramírez aseguró que “es evidente” que había mala intención de parte de Paul Naranjo, Mateo Reyes y Julián Ortegón.Agregó que bares “como Cantina y El Chupe tienen también responsabilidad”.Ana María Castro murió el pasado 5 de marzo de 2020 en extrañas circunstancias.Según la narración del fiscal del caso, los hechos ocurrieron entre 1:30 y la 1:45 de la mañana del 5 de marzo, en la calle 80 con carrera 69, en el occidente de Bogotá.“Cuando la joven Ana María Castro, de 21 años, que se encontraba en alto grado de alicoramiento fue privada de su libertad de locomoción y golpeada al interior de un vehículo tipo camioneta, Kia Sportage, color negro, posteriormente arrojada en vía pública donde sufrió politraumatismo, lo cual dio lugar a que su causa principal de muerte fuera por trauma craneoencefálico, falleciendo en el hospital Simón Bolívar”, dijo el fiscal.Por el caso, Paul Naranjo y Julián Ortegón están imputados con el delito de feminicidio agravado.
Se trata de las declaraciones de Jhoan Sebastián Sánchez y Maira Ariza, los dos uniformados de la Policía que llegaron a atender la escena del crimen de Ana María Castro, ese 5 de marzo del 2020.Según el patrullero Sánchez, cuando llegaron al lugar de los hechos encontraron a una persona en “alto grado de exaltación”, quién sería Mateo Reyes.Dijo que de inmediato brindó los primeros auxilios a Ana María Castro, que estaba tirada en la vía pública y con gran cantidad de sangre que salía por el oído izquierdo y por la boca. En ese momento, como le dijeron que se trató de un accidente de tránsito, el patrullero decidió no intervenir o tocarla más.El uniformado narró que en ese momento Ana María tenía los ojos entreabiertos y respiraba con gran dificultad, por lo tanto, solicitó por radio un vehículo policial para hacer el traslado, el cual llegó en tres minutos, pero en seguida llegó una ambulancia.El patrullero dijo que cuando levantaron a Ana María para montarla a la camilla, vieron “un lago hemático abundante”.Además, los dos patrulleros coinciden en que Mateo Reyes, al ser entrevistado, cambió varias veces la versión de los hechos.Al parecer, Reyes dijo que él venía en otro vehículo y que por la ventanilla observó cuando Ana María se bajó de un vehículo oscuro se agarró de la ventanilla y que el vehículo arrancó y ella se cayó. También que inicialmente le preguntaron si la conocía y decía que sí, pero que otras veces decía que no.Luego, Reyes cambió su testimonio y dijo que iban en tres vehículos de Uber “a rematar” en el apartamento de un amigo y que había conocido a Ana María en el lugar en el que se encontraban en el norte de Bogotá.Ambas versiones serían falsas teniendo en cuenta que, según la investigación, iba en el mismo automóvil. Incluso, en una declaración formal ante la Fiscalía, Reyes dio su versión final y explicó que sí iba en el mismo vehículo.Dice el patrullero que, en ese momento, Reyes estaba en alto grado de embriaguez, que estaba nervioso, en descontento por la llegada tarde de la ambulancia, que manifestaba controversias y que tenía base de maquillaje en la cara.Otra de las declaraciones que vale la pena resaltar es la de Nidia Romero, madre de Ana María Castro, quien cuenta que su hija estaba diagnosticada con depresión y ansiedad y que tomaba un medicamento psiquiátrico. Incluso que Ana María, supuestamente, le dijo que Mateo Reyes, hoy testigo de la Fiscalía de los hechos, era distribuidor de drogas.Estos son algunos de los testimonios que reposan en las 196 páginas que tiene el expediente de Ana María Castro y que están en poder de BLU Radio, con los cuales, la Fiscalía intenta probar su teoría de que Paul Naranjo y Julián Ortegón serían los responsables del feminicidio de la joven.
La gobernadora del departamento del Meta y presidenta de la Federación Nacional de Departamentos, Rafaela Cortés, respaldó las recientes acciones de la fuerza pública en el territorio departamental tras la concreción de operaciones militares contra estructuras de las disidencias de las FARC pertenecientes al mando de alias Iván Mordisco. En entrevista con Mañanas Blu, la mandataria territorial analizó el impacto operativo registrado en el municipio de Mapiripán, donde se produjo la captura de alias Bonito y la neutralización de alias El Ruso.Operativa militar y disputas territoriales en MapiripánEl municipio de Mapiripán, caracterizado por su extensión geográfica y su posición limítrofe con el departamento del Guaviare, se ha consolidado como un punto estratégico en las dinámicas delictivas de la región. De acuerdo con las declaraciones de la gobernadora, esta zona enfrenta complejos desafíos de seguridad debido a la confrontación directa entre distintas facciones armadas ilegales.Durante el despliegue militar reciente, las autoridades ejecutaron la captura de alias Bonito, presunto integrante de la estructura de alias Iván Mordisco, a quien se le atribuyen actividades delictivas relacionadas con la extorsión y el amedrentamiento a la población local. Asimismo, en el marco de estos mismos procedimientos, las fuerzas armadas reportaron la baja de alias El Ruso (también conocido como alias El Alemán), señalando su rol como presunto cabecilla principal de la Estructura 28 de las disidencias, desplazado desde el departamento de Arauca con la consigna de disputar el control territorial frente a los grupos comandados por alias Calarcá."Mapiripán es uno de los municipios más extensos del departamento, pero es uno de los municipios también que tiene unos problemas de seguridad muy fuertes porque aquí están estos grupos peleándose esta zona. Ayer se capturó a Leal Bonito, quien hace parte de la estructura de Iván Mordisco, un delincuente que hacía muchísimo tiempo estaba incursionando por ese sector generando extorsión, zozobra"."Este señalado como el cabecilla principal de la estructura 28 de la disidencia de las FARC de Iván Mordisco... ahí es cuando uno empieza a decir, vea que sí funciona un gobierno que llega con mano fuerte y cuando toma decisiones claras frente a nuestras fuerzas militares".Evaluación del rol de la fuerza pública y la postura institucionalAl ser indagada sobre la inmediatez de los resultados operativos tras el cambio de mando en la Presidencia de la República, asumida formalmente por Abelardo de La Espriella, la gobernadora del Meta manifestó su perspectiva sobre la operatividad de las tropas en el territorio y la determinación ejecutiva en materia de orden público.Cortés argumentó que, según su lectura institucional, existía prevención en las actuaciones de los mandos militares en periodos anteriores debido a la incertidumbre sobre la condición jurídica de algunos integrantes de grupos armados en el marco de acercamientos de paz."Siempre he sentido que ellos no saben si es por este lado, si están algunos grupos que son gestores de paz, y si estos están en procesos de paz... Entonces siempre como ese temor... Y ya habíamos visto varios casos que habían pasado de nuestras fuerzas militares actuando, en algunos casos capturando alguna de estas personas, pero después o removían al comandante o al coronel que estuviera haciendo el operativo de las fuerzas militares o soltaban al otro día a los capturados".Articulación regional y recursos para la seguridad públicaLa administración departamental del Meta ha reiterado que mantendrá el esquema de colaboración con la fuerza pública mediante el uso de herramientas como bolsas de recompensas, apoyo logístico y articulación con la ciudadanía para incentivar la denuncia comunitaria.La mandataria señaló que la inteligencia militar ha mantenido un seguimiento constante a los movimientos de las organizaciones al margen de la ley en la Orinoquía, por lo que la efectividad de las acciones armadas del Estado requiere un respaldo político e institucional permanente a los procedimientos en terreno."Nosotros felices como departamento del Meta y con toda la disposición, los recursos, con todo el acompañamiento y con, por supuesto, con la comunidad para que nos denuncien estos casos, para que nuestras fuerzas armadas, fuerzas militares puedan llegar a realizar estas capturas y podamos avanzar en temas de seguridad. Ya tenemos un gobierno que le cree a la fuerza pública, ya tenemos un gobierno que acompaña las operaciones de la fuerza pública... Vamos a actuar con todas nuestras fuerzas militares, con toda la inteligencia, y por supuesto con todos los recursos posibles para podernos mermar y combatir estos grupos insurgentes".
La Fiscalía General de la Nación judicializó a un exmilitar por su presunta responsabilidad en el homicidio de un hombre ocurrido el 24 de agosto de 2014, en el municipio de Girón, Santander.De acuerdo con la investigación, durante la noche de ese día varias personas se encontraban reunidas en una calle del municipio de Girón cuando fueron abordadas por un grupo de soldados profesionales que adelantaba labores de patrullaje, vigilancia y registro.Según el material probatorio recopilado por la Fiscalía, el entonces soldado profesional Benjamín Méndez Asenso habría disparado por la espalda contra uno de los hombres, quien se retiraba del lugar. El impacto le habría ocasionado la muerte.El ente investigador también estableció que, la víctima presuntamente no se opuso a la requisa. Por la acción del entonces soldado profesional la víctima falleció."Se cuenta con materia probatorio que evidencia que el exintegrante del Ejército Nacional estuvo en el lugar de los hechos y que sostuvo una conversación con la víctima, a quien, al parecer, le disparó sin justificación alguna", dice el fiscal del caso. La investigación fue coordinada por una fiscal de la Dirección Especializada contra las Violaciones de los Derechos Humanos, con sede en Bucaramanga. Los investigadores recopilaron elementos materiales probatorios que ubicarían a Méndez Asenso en el lugar de los hechos y que indicarían que habría sostenido una conversación con la víctima antes del disparo.Ante un juez de control de garantías, la Fiscalía le imputó el delito de homicidio agravado. Sin embargo, el procesado no aceptó los cargos.La Fiscalía aclaró que los hechos son materia del proceso judicial y que la responsabilidad penal del exmilitar deberá ser determinada por las autoridades competentes.
Para muchos colombianos, tener una cuenta en Nequi o Daviplata ha sido una manera de controlar su dinero, además de recibir y realizar pagos sin mayores demoras, por lo que tanto ciudadanos como comerciantes se han beneficiado de estas plataformas. Sin embargo, tras la llegada del Registro Universal de Ingresos (RUI) y su transición dejando atrás el Sisbén, muchos se han preguntado si este tipo de cuentas pueden afectar la clasificación socioeconómica de los colombianos.Teniendo en cuenta que uno de los puntos relevantes del RUI es que su clasificación dependerá de más de 43 entidades, muchos se preguntan si tener una billetera digital puede condicionar su clasificación, ubicando a las familias en un grupo diferente y que esto, por consiguiente, las lleve a no cumplir con las condiciones para acceder a programas sociales. Ante este panorama, el DNP aclaró la inquietud.¿Nequi y Daviplata afectan la clasificación del RUI?Antes que todo, vale aclarar que la clasificación del RUI parte de los ingresos de las personas y los hogares. El sistema cruza esta información con datos de entidades administradoras del Estado.Por lo tanto, la idea es identificar los ingresos reales de los hogares y su situación económica a partir de información disponible en bases de datos. Tener una cuenta en alguna billetera digital no basta, pues no refleja por sí sola información administrativa que permita determinar los ingresos.El Registro Universal de Ingresos integra información de varias fuentes del Estado, como el Registro Social de Hogares, la DIAN y la PILA, además de otros registros que se utilizan para realizar los respectivos procesos de focalización.Por lo tanto, no debe preocuparse si tiene una cuenta en Nequi, Daviplata o cualquier otra billetera digital. Lo que sí será tenido en cuenta en la clasificación del RUI es la información relacionada con los ingresos del hogar.¿Cuáles ingresos son tomados en cuenta en el RUI?Tenga en cuenta que la clasificación puede cambiar si la información disponible muestra condiciones económicas diferentes a las que estaban registradas anteriormente en el Sisbén.Un ejemplo de ello es que, si los registros muestran que los ingresos reales superan los límites establecidos para determinados grupos, esa información podría influir en la clasificación que establece el RUI.Por lo tanto, existe una diferencia entre contar con una billetera digital y los movimientos o ingresos que pueden estar reflejados en las fuentes utilizadas para determinar la situación económica de una persona o un hogar.¿Cómo consultar la clasificación del RUI?Los ciudadanos pueden verificar la información de su hogar únicamente a través de la plataforma oficial de la Ventanilla Social.Para realizar la consulta deben seguir estos pasos:Ingresar al portal oficial de la Ventanilla Social.Seleccionar el tipo de documento.Digitar el número de identificación.Hacer clic en "Consultar".El Gobierno recomienda utilizar exclusivamente los canales oficiales para evitar fraudes y proteger la información personal. Asimismo, recordó que la implementación del RUI será gradual y que, durante la transición, continuarán vigentes los mecanismos actuales de focalización mientras las entidades completan los ajustes técnicos.
Durante cerca de cinco horas, más de 530 silleteros y silleteras de Santa Elena llevaron sobre sus espaldas esas enormes composiciones florales por un recorrido de más de 2.4 kilómetros que arrancó pasadas las 2 de la tarde en una jornada en la que la tradición, el trabajo campesino y la creatividad volvieron a convertirse en protagonistas para emocionar a los miles de asistentes propios y foráneos que llegaron a la capital antioqueña para vivir una de sus más importantes tradiciones.La edición de este año también dejó nombres propios: John Jairo Grajales Gómez, de la vereda El Porvenir, se quedó con el título de ganador absoluto del desfile con su silleta tradicional. También había obtenido este mismo premio en 2019."No tengo palabras, demasiado emocionado. Es una labor, es una tradición que la llevo en el corazón por ser. En homenajeado con estos galardones, y bendito dios, a nuestro señor, a los jurados, a todo mundo que está viendo la labor que uno hace. No es fácil, son siete, ocho meses de trabajar duro para poder producir esta silleta y sacarla en la ciudad de Medellín", manifestó Grajales.GanadoresEn otras categorías los ganadores fueron Mateo Londoño Ospina, de la vereda San Ignacio, en la Comercial; en la Monumental el galardón fue para David Santiago Grisales Gómez, de la vereda Piedra Gorda. Mientras tanto, la mejor propuesta en Emblemática correspondió a Juan Gabriel Velásquez Grajales, también de El Porvenir, y de ese mismo lugar del corregimiento, Víctor Julio Ruiz se destacó en la categoría Artística; Isabela Londoño Grajales, de la vereda El Cerro, obtuvo reconocimiento en la categoría Infantil e Isabela Grajales Grajales, de la vereda Piedra Gorda, en Junior.El principal evento de la Feria contó con por segunda vez en la historia de un presidente de la República. Abelardo de la Espriella estuvo acompañado de su familia, del vicepresidente José Manuel Restrepo, el alcalde Federico Gutiérrez y el gobernador Andrés Julián Rendón."Feliz de estar aquí en Medellín, en este desfile, en esta feria, que es patrimonio de Colombia, pero tenemos que hacerlo patrimonio de la humanidad, y ese es el compromiso", apuntó el jefe de Estado. Por su parte, el vicepresidente Restrepo habló sobre la elección de Medellín para la primera visita oficial de los nuevos mandatarios."Lo que significa enderrama económica para el municipio, para el departamento, en quien se dedica al jardín, en quien hace la silleta, en quienes traen las flores de otros territorios de Colombia. Vincula el país alrededor de las flores. Y las flores, ¿ustedes saben lo que significa incluso en tradición exportadora de Colombia?", aseguró. El vicepresidente Restrepo también destacó que el Desfile de Silleteros es un evento que, además de estar muy arraigado a la tradición antioqueña, es un ícono del país en el mundo."De Colombia, de Antioquia, de Medellín, que hay que acompañar, porque estos estos, estas silletas y los silleteros representan, además, mire la hermosura de lo que significa esta tierra, de lo que tiene Colombia también para mostrarle al mundo. Y tenemos que acompañarlo, esto es una tradición cultural de enorme importancia para el país", expuso Restrepo.Según el alcalde Federico Gutiérrez, durante los 10 días de Feria, la ciudad alcanzó una ocupación hotelera superior al 80% y una derrama económica superior a 60 millones de dólares.
La memoria de Johan Sebastián Durán Guerrero, el joven bumangués de 25 años que murió tras recibir varios disparos de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), empieza a quedar plasmada en las calles de Biddeford, Maine.Dos artistas locales comenzaron a pintar un mural en el centro de esta ciudad para homenajear al colombiano, quien murió el pasado 13 de julio durante un procedimiento de agentes de inmigración. La obra está ubicada en el número 5 de Alfred Street y muestra a Johan junto a su pequeña hija.El mural fue autorizado tanto por los propietarios del edificio como por el negocio que funciona en el lugar, Stem & Vine. Su propietaria, Brianne Emhiser, aseguró que se siente honrada de que la fachada de su establecimiento sea el espacio escogido para mantener viva la memoria del joven colombiano.De acuerdo con los artistas, la obra estaría terminada aproximadamente en las próximas 48 horas.El homenaje se suma a las distintas expresiones de duelo que han surgido en Biddeford desde la muerte de Johan. En los días posteriores al tiroteo, residentes levantaron memoriales improvisados en el sitio donde ocurrió el hecho, mientras familiares, amigos y organizaciones defensoras de los migrantes han reclamado respuestas sobre las circunstancias de su muerte.Johan Sebastián Durán Guerrero había llegado a Estados Unidos en busca de oportunidades y se había establecido en Biddeford junto con su familia. Era padre de una niña de tres años y, según organizaciones de apoyo a migrantes, contaba con autorización para trabajar y un número de Seguro Social.El 13 de julio, Johan salió de su vivienda en un vehículo cuando fue interceptado por agentes de ICE. La versión oficial sostiene que el joven intentó escapar y que habría dirigido el automóvil hacia uno de los funcionarios, quien entonces disparó al considerar que existía una amenaza para su seguridad.Sin embargo, el caso ha estado rodeado de cuestionamientos. El senador independiente Angus King afirmó que, de acuerdo con información del Departamento de Seguridad Nacional, Johan no era el objetivo de la operación. Además, se ha señalado que los agentes involucrados no portaban cámaras corporales. La Fiscalía General de Maine mantiene abierta la investigación y el funcionario que disparó fue puesto en licencia administrativa.Videos de cámaras de seguridad y testimonios de personas que estaban en el sector también han generado interrogantes frente a la versión oficial. Medios estadounidenses han reportado que el agente identificado como David Brouillette disparó contra Johan y que posteriormente surgieron antecedentes sobre el comportamiento violento del funcionario, información que ahora también hace parte del escrutinio público sobre el caso.La muerte del joven bumangués provocó además una fuerte reacción en Biddeford. Su compañera, Karolina Rojas Álvarez, describió a Johan como un hombre trabajador, dedicado a su familia y con sueños por cumplir. Durante una declaración pública, recordó especialmente el vínculo que tenía con su hija de tresEl alcalde de Biddeford, Liam LaFountain, también ha reclamado una investigación transparente y ha insistido en que Johan era parte de la comunidad. En una proclamación presentada ante el Concejo Municipal, pidió justicia y rendición de cuentas por su muerte y expresó solidaridad con la familia y con los habitantes migrantes de la ciudad.Ahora, mientras avanza la investigación en Estados Unidos, el rostro de Johan quedará plasmado en un muro de Biddeford. Una imagen junto a su hija que busca convertir el dolor de una comunidad en memoria y recordar la historia del joven colombiano que salió de Bucaramanga buscando un mejor futuro y terminó muriendo durante un operativo de inmigración.