La intensa lluvia, que hace días no caía en Barranquilla, no solo refrescó el pasado sábado, sino que de nuevo se convirtió en escenario de combate para las pandillas del sur de la ciudad, que aprovecharon el aguacero para enfrentarse a piedras, palos, puñal y, lo que es peor, a tiros por doquier.El violento enfrentamiento ocurrió en Las Nieves y los protagonistas fueron la pandilla de este barrio, conocida como 'Los Diablos', y jóvenes de La Chinita, quienes se dieron cita para pelear apenas el cielo oscureció y empezaron a caer las primeras gotas de lluvia este fin de semana.La batalla campal, que obligó a encerrarse a todos los vecinos, dejó muerto a un adolescente de 17 años y heridos a otros tres jóvenes, entre ellos, alias 'Peso Pluma', también de 17; un muchacho de 16 y Kaleth Daniel Pérez Cantillo, de 18, quienes fueron trasladados al Camino La Luz -Chinita, hospital público de la zona.La forma como han ido escalando las peleas de pandillas en Barranquilla refleja cómo estas serían instrumentalizadas por las bandas delincuenciales, que les suministran armas a los jóvenes para controlar el territorio. La advertencia la hace el expersonero de Barranquilla, Arturo García, analista en temas de seguridad en la ciudad."Con el paso de los años, el enfrentamiento entre bandas juveniles o pandillas ha pasado a ser ya un enfrentamiento entre bandas alineadas a las estructuras criminales. Aquí lo que hay es una reubicación del accionar de los grupos criminales, que siguen utilizando a los adolescentes para sus intereses", manifestó García.Kaleth Pérez, uno de los jóvenes heridos, registra una anotación judicial por el delito de lesiones personales, según el reporte preliminar de la Policía.El caso anterior se suma a la pelea de pandillas que se registró hace dos semanas en la avenida Circunvalar, en inmediaciones del estadio Metropolitano, donde un adolescente de 14 años fue apedreado brutalmente hasta quedar inconsciente. El menor, gravemente herido, debió ser hospitalizado.El llamado a las autoridades, dice García, es a no obviar el fenómeno de las pandillas en los planes de seguridad para rescatar a los jóvenes antes de que sigan siendo reclutados por las bandas criminales. Y, por supuesto, incluir en los planes de intervención a los padres de familia para desarrollar junto a ellos programas de reintegración social.
A Esperanza Martínez le mataron tres familiares y vio muchos cadáveres en su barrio, un antiguo feudo de la Mara Salvatrucha (MS-13) en El Salvador. Desde hace un tiempo vive más tranquila, pero no se fía de los pandilleros: "Siempre hay, escondidos, pero hay", murmura a la AFP.Al pie de una colina de San Marcos, 5 km al sur de la capital, la colonia 10 de Octubre, como otros exbastiones de las maras, es otra cosa tres años después de que el presidente Nayib Bukele iniciara su guerra antipandillas.Es hora de almuerzo y hay ajetreo en los puestos de verduras, un motociclista entrega comida rápida y una mujer anuncia granizados, sentada en el cajón de una camioneta destartalada.Algo normal, pero impensable tiempo atrás cuando ningún extraño podía entrar en los vastos territorios controlados por la MS-13 y su rival, la Barrio 18, que por tres décadas aterrorizaron al país y lo hicieron uno de los más violentos del mundo."Muchos entraron y no salieron de aquí. Vi muertos tendidos ahí mismo, baleados o picados. Arriba hay cementerio clandestino", cuenta Martínez, apuntando a la loma desde las gradas de una de las callejuelas que serpentean el vecindario.Allí ha vivido 34 de sus 65 años. Había que encerrarse y no salir de noche. "La orden era ver, oír y callar", relata, sin querer mostrarse en cámaras.A su sobrina de 12 años la asesinaron por no entrar a la mara, a la madre de ésta por defenderla y al esposo de su hermana por no pagar una extorsión. Una de sus tres hijas emigró a Estados Unidos con 17 años, amenazada de muerte.- "Hasta el último terrorista" -Su barrio es famoso porque estuvo controlado por Élmer Canales Rivera, el "Crook de Hollywood", alto líder de la MS-13 que según el diario digital El Faro fue excarcelado por Bukele en un pacto que tenía con las maras antes de hacerles la guerra. Atrapado luego en México, espera juicio en Nueva York.En los muros otrora con grafitis de "MS" o "Hollywood" ahora hay murales de globos, mariposas y flores multicolor. En una pared celeste, destaca pintada de blanco una gran "N", de Nayib y el partido gobernante Nuevas Ideas.La 10 de Octubre es una de 11 comunidades que Bukele cercó militarmente tras imponer en marzo de 2022 un régimen de excepción que ha dejado 87.000 detenidos sin orden judicial ni debido proceso."Vamos a extraer hasta al último terrorista escondido", prometió Bukele hace poco al cercar con 2.000 soldados y policías Ilopango, este de San Salvador, donde pandilleros buscan "reorganizarse" según "informes de inteligencia".Aunque están "contenidas" y podrían "reactivarse", con ese cerco buscaría mantener "protagonismo público", opina José Miguel Cruz, experto salvadoreño en pandillas, profesor de la Universidad Internacional de Florida.Para el director de la oenegé humanitaria Cristosal, Noah Bullock, Bukele quiere preservar su "imagen pública" de hombre fuerte con un "poder represivo", sin atacar la pobreza y exclusión social que dieron origen a las maras.Con su ofensiva antipandillas que redujo a mínimos históricos la violencia, Bukele es muy popular pero organismos de derechos humanos critican fuertemente su régimen de excepción.Amnistía Internacional y oenegés locales como Cristosal y Socorro Jurídico denuncian arrestos arbitrarios, torturas y la muerte de unos 400 presos, y miles de inocentes encarcelados. De eso rehúyen hablar en la 10 de Octubre.- "No hay que descuidarse" -En lo alto del barrio, en una rotonda de donde parten los buses, Carlos Sánchez, un lavacarros de 48 años, advierte que "no hay que descuidarse"."Hoy tenemos un poquito de paz, pero quedan remanentes escondidos en los cerros", comenta mientras alista un cubo de agua.La MS-13, declarada terrorista por Estados Unidos, y la Barrio 18 controlaban 85% del territorio nacional, vivían de la extorsión y la droga, y asesinaron a unas 200.000 personas en tres décadas, según Bukele."Una vez asesinaron a un muchacho a cuchillazos en un microbús. A mis dos hijas quisieron matarlas por no colaborar. Muchos lo hacían por temor. Agarraban a los niños de 'postes' (vigilantes)", describe Sánchez.A punta de pistola desalojaban familias de sus viviendas. "Quisieron quitarme la mía, pero los convencí que no. Andan todavía algunos por ahí, pero no tengo otro lugar donde vivir", dice Antonia Alfaro, de 67 años, en su minúscula casa.En la 10 de Octubre a quien se pregunta mira a todo lado. No vaya a ser que escuche alguien que fue colaborador, un familiar de un inocente encarcelado o de un pandillero."Uno no sabe de dónde puede venir el porrazo", dice Martínez, casi inaudible.
Se trata del salvadoreño Mateo Sebastián Pintor Rodríguez, alias ‘El Tatuado’, requerido por las autoridades de El Salvador por estafa y extorsión. Este peligroso criminal sería cabecilla y miembro activo de la pandilla ‘Mara Barrio 18 Revolucionarios’, la más peligrosa de ese país y es requerido por el Juzgado Especializado de Instrucción “C2” de San Salvador.Tras seis meses de investigación, la Policía finalmente logró la ubicación y retención en Rionegro, Antioquia, de este peligroso pandillero, a quien se le acusa de estafar y extorsionar a familiares de detenidos durante el Régimen de Excepción en El Salvador, prometiéndoles su liberación a cambio de sumas entre $2.000 y $25.000 dólares.En 2022, además, defraudó a una víctima con $5.000 dólares al prometerle la importación de un vehículo que nunca entregó. Alias ‘El Tatuado’ obtuvo de manera irregular documentación colombiana bajo la identidad de Matteo Hache Altobelli, lo que le permitió evadir controles y esconderse en Medellín mediante empresas fachada de turismo.“La Policía Nacional capturó a Mateo Sebatian Pintor, en Rionegro, Antioquia, cabecilla extorsionista de la Mara 18. Será extraditado al Salvador”, anunció el presidente Gustavo Petro a través de su cuenta de X sobre este peligroso pandillero, quien será puesto a disposición de la Fiscalía, en espera de la documentación diplomática del país requirente. La orden de captura con fines de extradición deberá expedirse en los próximos días.
En Barranquilla, habitantes de los barrios Las Cayenas, Ciudadela 20 de julio y Carrizal en la localidad Metropolitana, y Villa Blanca, en la localidad suroriente, dicen estar desesperados por los contantes enfrentamientos de jóvenes y menores de edad que cada vez que llueve salen a tirarse piedras.Las láminas de sus techos están reventadas y como si fuera poco, el comercio en la zona, especialmente en el sector de Villa Blanca, debe cerrar sus puertas porque están aprovechando los enfrentamientos para también cometer atracos, tal como ocurrió la tarde del miércoles en donde un grupo de mototaxistas que se resguardaban de la lluvia fueron las víctimas.El hecho quedó registrado en videos grabados por la comunidad. En ellos se ve al grupo de jóvenes intentar robarse una moto que estaba estacionada."La moto mía estaba parqueada en el área de trabajo mía e intentaron hurtarla reventarle el seguro. En el forcejeo me le partieron la farola, el tanque, los cachos, me lo doblaron lo que es la parte del mofle y la golpearon un poquito, pero bueno gracias a Dios no me la pudieron hurtar”, contó el dueño de la moto, quien pidió reserva de su nombre por seguridad.Luis Carlos Villareal Pertuz, edil de la localidad metropolitana, dice que la situación es preocupante por lo que piden mayor intervención de las autoridades.“Vemos como los comerciantes tienen que cerrar sus negocios, la comunidad se encuentra aterrorizada. El llamado que hacemos es a la Policía Nacional para que esté pendiente cada vez que llueva y se adelanten a estos vándalos a fin de evitar los enfrentamientos, es decir, que hagan presencia la autoridad en estos puntos antes de llover para que esto no se dé”, dijo Villarreal.
Pica y se extiende la batalla al interior de la urbanización Las Gardenias, de Barranquilla, donde siguen fuera de control las peleas de pandillas y los ataques a la Fuerza Pública cada vez que esta intenta recuperar el control en la zona.En uno de los casos más reciente se desató un nuevo enfrentamiento entre varios jóvenes en el conjunto número 10, donde uno de ellos quedó gravemente herido a bala y debió ser remitido al PASO Santa María para recibir atención médica.En medio de la batalla campal, la Policía intervino para capturar al joven señalado de disparar, pero los ánimos se caldearon aún más, porque el presunto agresor intentó saltar por la ventana de un piso alto para intentar escapar, mientras que otro grupo de jóvenes atacó a piedras y disparos a los uniformados.El coronel Dave Figueroa, comandante operativo de la Policía Metropolitana de Barranquilla, informó que después de la persecución este joven finalmente fue capturado."Cabe señalar que durante el operativo de captura, residentes de ese sector agredieron a la Policía Nacional y fue necesario enviar más unidades de apoyo para lograr rodear, cercar el lugar y, de esta manera, dar con la captura de este sujeto al interior de una de las torres", detalló.El oficial explicó que la captura se logró en flagrancia por el delito de porte ilegal de armas de fuego.
Un enfrentamiento a tiros con la Policía Metropolitana, mientras el área metropolitana de Barranquilla era el escenario de un fuerte aguacero, dejó sin vida a Esteven Daniel Salazar Ramos, de 20 años de edad, quien resultó abatido por miembros de la institución armada durante la tarde de este viernes en Soledad, Atlántico. Salazar Ramos, según se indicó en el reporte preliminar, se encontraba junto a otros jóvenes participando de una pelea entre pandillas a la altura de la calle 50B con carrera 2F, en el sector del barrio Villa del Rey cuando, en medio de la intervención que adelantaban los uniformados para evitar las confrontaciones, decidieron dispararles. No obstante, en medio de una rápida reacción de los agentes de la Policía Metropolitana, se logró neutralizar la acción delictiva de los jóvenes, siendo que Esteven Daniel recibió uno de los impactos de bala que acabó con su vida en el lugar de los hechos. "El cuadrante manifiesta que, mientras se encontraban realizando labores de disuasión para evitar enfrentamientos entre las pandillas del sector Villa del Rey, se escucharon unas detonaciones. De inmediato se trasladaron hasta la zona y observan varios sujetos los cuales portaban armas de fuego, al notar la presencia policial accionan sus armas de fuego hacia la integridad de los policiales, por lo cual estos reaccionan con sus armas de dotación oficial, generándose un intercambio de disparos donde uno de los sujetos es abatido", detalla el reporte de la Policía. La Policía Metropolitana de Barranquilla, además, confirmó que el joven de 20 años portaba un revólver calibre 38 con dos cartuchos percutidos, el cual fue decomisado y puesto a disposición de las autoridades competentes.
Es crítica la situación de orden público e inseguridad en el barrio La Arboleda, del municipio de Soledad, Atlántico, por cuenta de las peleas de pandillas que protagonizan jóvenes, en su mayoría niños y adolescentes, que se enfrentan con piedras, machetes y a veces hasta armas de fuego hechizas exponiendo sus vidas y las de los residentes del sector.En la zona, la comunidad sostiene que desde el año pasado han "alertado a la Policía de Infancia y Adolescencia, al ICBF y la Alcaldía, sin que haya solución definitiva" para frenar estos enfrentamientos.Incluso, los habitantes reconocen que entre ellos han conformado un grupo de unos 12 vecinos para hacerles frente a las pandillas y ahuyentarlas cada vez que estas comienzan sus batallas en el barrio.Joven de 15 años fue alcanzada por bala perdida tras pelea de pandillas en Soledad, Atlántico"Nosotros nos oponemos a esos enfrentamientos, por eso hicimos un grupo en Whatsapp y ahí nos llamamos cuando se forman esas peleas para salir a detenerlas", contó Warner Rodas, líder de La Arboleda."Sonamos las alarmas y enseguida salimos con palos para espantarlos y los correteamos para que se vayan del barrio", agregó.Pese a los cuestionamientos por estas reacciones de la comunidad, hay silencio por parte de las autoridades, muy a pesar de que la Defensoría del Pueblo emitió una alerta temprana en la que pide a las instituciones responsables priorizar la intervención de 64 barrios del municipio de Soledad para frenar estas eternas peleas de pandillas.
Una bala perdida tiene entre la vida y la muerte a Saidy Fontalvo, una joven de 15 años que resultó herida en medio de una pelea de pandillas que se dio bajo la lluvia en Soledad, Atlántico, el pasado miércoles 26 de junio, en horas de la tarde. Pese a los controles desplegados para contener estas riñas callejeras en el mencionado municipio cada vez que llueve, no hubo una intervención a tiempo para contener lo que empezó como un intercambio de piedras entre unos jóvenes del barrio La Calendaria y que terminó posteriormente en una balacera que dejó a tres personas heridas, entre esas a Saidy, a quien la bala se le alojó en la medula espinal, lo que requirió su urgente traslado a la Clínica Adelita de Char de Soledad. Una vez fue hospitalizada, la joven tuvo que ser remitida a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), sin embargo, debido a la complejidad del caso, tuvo que ser remitida en horas de la madrugada a la Clínica Internacional La Misericordia de Barranquilla, donde permanece bajo pronóstico reservado y a espera de una cirugía especializada. En el hecho, además, resultaron lesionados Óscar Enrique Cervantes Cantillo, de 69 años, quien resultó con un impacto en su tobillo derecho y Óscar Enrique Cervantes Escorcia, de 38 años, quien recibió la bala perdida en la pierna izquierda.Al parecer, tanto Saidy como los dos hombres lesionados se encontraban en la calle 54h carrera 2e compartiendo, pero fueron alcanzados por los disparos de los jóvenes que iban corriendo. Este lamentable caso se produce luego de que la Defensoría del Pueblo hubiese emitido una alerta temprana para que fueran priorizados 64 barrios de Soledad, en los que se estarían registrando graves enfrentamientos entre jóvenes cada vez que llueve.Entre ellos, se destacan barrios como Los Almendros, Las Gaviotas, Centenario e Hipódromo, solo por mencionar algunos.
El operativo "Recuperación del Infiernito" contó con la participación de unos 400 policías en la madrugada del domingo. Este centro penitenciario albergaba a más de 200 pandilleros de la peligrosa banda delincuencial "Barrio 18".Las imágenes revelaron que los reclusos tenían comodidades inesperadas, en la cárcel ubicada en Escuintla, unos 70 kilómetros al sur de la capital de ese país. El hallazgo de una granja y una piscina con cocodrilos indica un "descontrol total en la cárcel, perdiendo su carácter de máxima seguridad" afirmó el ministro de Gobierno Francisco Jiménez.También atribuyó el descuido a administraciones anteriores y la entrega del control de las prisiones a los criminales, evidenciando una "falta de interés y responsabilidad política y financiera para afrontar la situación". En redadas anteriores, la policía desmanteló un "call center" utilizado por los pandilleros para extorsiones y crímenes.Por otra parte y después de trasladar a 225 miembros de la pandilla "Barrio 18" a otras cárceles para un mejor control, se anunció un proceso de reconstrucción de "El Infiernito". También se propuso la creación de un grupo élite de guardias sin identificación para evitar sobornos y apeló al apoyo del Congreso y la rama judicial para reconstruir el sistema penitenciario.Este operativo ocurre en un contexto donde el presidente declaró que algunas áreas del país estaban bajo control de pandillas, coincidiendo con llamados internacionales para frenar el reclutamiento de menores por grupos criminales.El operativo, que fue calificado por las autoridades como una “jornada dura”, tuvo dos objetivos: uno era la recuperación del centro penitenciario y el otro, el traslado de 225 miembros de la pandilla Barrio 18 a otras cárceles para tener un mejor control sobre la organización criminal. Después de la transferencia de los pandilleros, el ministro anunció un proceso de reconstrucción de “El Infiernito” para darle una estructura de cárcel de máxima seguridad que irá “más allá del simple remozamiento”."No sólo se rasparán los grafitis de la pandilla de las paredes sino se hará un escaneo de los muros y los pisos para identificar actividad ilícita y si es necesario, romperemos paredes, romperemos pisos para descubrir caletas”, expresó Jiménez, añadiendo que se eliminaría el acceso de los reclusos a la energía eléctrica para que no pudieran recargar sus celulares ni ingresar otros enseres como neveras, televisores, equipos de sonido y juegos electrónicos.La cárcel "será completamente desmontada y reconstruida" según Jiménez. El operativo del domingo ocurrió unos días después de que el nuevo presidente Bernardo Arévalo declarara que algunas áreas de Guatemala estaban en manos de pandillas, coincidiendo con un llamado de la ONU para frenar el reclutamiento de menores por los grupos criminales.
Tres jóvenes asesinados, dos de ellos menores de edad, es el saldo de las sangrientas peleas de pandillas registradas en el sur de BarranquillaBarranquilla durante el último mes y la cifra amenaza con seguir elevándose, porque los enfrentamientos no dan tregua.La más reciente víctima fue el adolescente Jeiner Andrés García, de 17 años, quien recibió un disparo con un ‘chopo’ o arma de fuego artesanal durante una de estas peleas de pandillas que se registró la noche del pasado lunes en el barrio Las Cayenas.Casi a diario decenas de jóvenes pandilleros se enfrentan en plena calle con piedras, machetes y armas de fuego artesanal, pero detrás de ellos estaría una disputa de territorios liderada realmente por bandas delincuenciales que buscan controlar el tráfico de estupefacientes y cometer otros delitos.El coronel Dave Figueroa, comandante de operativo de la Policía Metropolitana de Barranquilla, sostuvo que la institución y la Alcaldía están trabajando de manera conjunta en dos grandes líneas y precisamente una de ellas busca evitar que los jóvenes sigan siendo instrumentalizados por las organizaciones delincuenciales."Por un lado, buscamos lograr que estos jóvenes no sean presa fácil de las estructuras criminales, que los utilizan para la distribución de estupefacientes, hurtos, cobros de extorsiones e, incluso, sicariato", manifestó el oficial."Y, de otro lado, trabajamos en cómo orientarlos hacia la construcción de un proyecto de vida lejos del delito", añadió.El pasado 11 de marzo un adolescente de 17 años también fue asesinado en una pelea de pandillas en la urbanización Las Gardenias y, en este mismo sector, dos semanas antes se produjo la muerte de un repartidor de gaseosas que recibió una bala perdida al quedar en la mitad de un enfrentamiento.
El Juzgado 804 Transitorio de Familia de Bogotá concedió una acción de tutela y ordenó al presidente Abelardo De La Espriella abstenerse, en ejercicio de sus funciones, de participar en actos religiosos que impliquen adhesión o identificación del Estado con una confesión determinada.La decisión fue adoptada al resolver una tutela presentada por el ciudadano Julio Jair Mizger Díaz, quien alegó la vulneración de sus derechos a la libertad de conciencia, la libertad de cultos y el principio de laicidad del Estado.El caso se originó por los hechos ocurridos el 29 de agosto en la Plaza de Bolívar, durante la denominada “Gran velatón por las víctimas del terremoto”, convocada por el Gobierno Nacional para recaudar ayudas tras el sismo del 10 de agosto. Según el accionante, durante el evento se realizaron actos propios de la religión católica que excluyeron a otras confesiones y a personas no creyentes.En la tutela se afirmó que el presidente participó en la “coronación de una estatua de la Virgen de Fátima” y que, además, habría entregado la Nación a Cristo. El ciudadano sostuvo que el evento fue convocado y difundido a través de canales oficiales del Estado, lo que le otorgó un carácter institucional.El juez estudió ambos aspectos por separado. Tras revisar el material audiovisual, concluyó que la participación del mandatario en la imposición de una corona a la imagen religiosa excedió los límites de neutralidad que exige la Constitución a las autoridades públicas.En el fallo se señala que “el principio de neutralidad religiosa exige que las autoridades públicas se abstengan de identificarse o realizar actos oficiales de adhesión, incluso simbólicos, a una determinada religión o confesión”. El juez agregó que, aunque el evento tenía una finalidad pública relacionada con la solidaridad hacia las víctimas del terremoto, “la actuación específica del señor Presidente desbordó dicha finalidad”.La decisión también precisa que el mandatario no actuó en una esfera estrictamente personal, sino en su calidad de jefe de Estado y durante un evento oficial. Por ello, el juzgado consideró que la participación presidencial proyectó una adhesión simbólica del Estado a una confesión religiosa determinada.En contraste, el despacho concluyó que no se acreditó que el presidente hubiera pronunciado la frase sobre la entrega de la Nación a Cristo. Al revisar el video, determinó que esa expresión fue realizada por otra persona y no podía ser atribuida al mandatario.El juez negó otras solicitudes del accionante, entre ellas una reparación simbólica mediante una declaración pública y el envío de copias a la Procuraduría para una eventual investigación disciplinaria.La providencia es de primera instancia y puede ser impugnada.
Un joven sobrevivió a una fuerte descarga eléctrica cuando, presuntamente, intentaba hurtar cables en el sector del retorno de Viveros, en la vía hacia el retén, en Barrancabermeja. El hombre quedó atrapado entre una maraña de cables, con quemaduras visibles en diferentes partes del cuerpo y una posible fractura en una de sus piernas.De acuerdo con versiones conocidas en el lugar, dos personas habrían subido a un poste para intentar apoderarse de varios cables. Sin embargo, tras producirse la primera descarga eléctrica, una de ellas habría logrado escapar, mientras que su compañero quedó atrapado entre los conductores.El joven permaneció durante varios minutos en el lugar, expuesto a las consecuencias de la descarga y con lesiones de consideración. La gravedad de las posibles afectaciones internas deberá ser determinada por los profesionales de la salud.Unidades del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Barrancabermeja acudieron al sitio y, mediante el uso de una escalera, lograron llegar hasta el hombre, liberarlo de los cables y descenderlo en una camilla.Posteriormente, fue trasladado al Hospital Regional del Magdalena Medio, donde quedó bajo atención médica para establecer la gravedad de las quemaduras y determinar si presenta lesiones internas como consecuencia de la descarga eléctrica.Por ahora, se presume que el incidente involucró una línea de media tensión. Sin embargo, las autoridades y la Electrificadora de Santander responsable del servicio deberán establecer la magnitud exacta de la energía involucrada y las circunstancias en las que se produjo el accidente.El caso vuelve a poner en evidencia los riesgos de manipular redes eléctricas sin las condiciones de seguridad necesarias, especialmente cuando se trata de infraestructura de media tensión en Santander.
Más de 100 kilos de material explosivo fueron encontrados en las últimas horas en zona rural de Charta, Santander, en medio de las operaciones que adelantan las autoridades contra estructuras armadas ilegales en el departamento.El hallazgo fue informado por el secretario del Interior de Santander, Óscar Hernández, quien explicó que tropas de la Quinta Brigada del Ejército localizaron el material y adelantan el procedimiento de incautación, además de las investigaciones para establecer su procedencia y posible uso.De acuerdo con las primeras informaciones entregadas por las autoridades, los explosivos pertenecerían, al parecer, a una estructura del ELN que tiene presencia en la región.“Ante la ofensiva contra las estructuras criminales ubicaron unos explosivos que están en proceso de incautación en este momento y haciendo ese respectivo proceso de investigación”, explicó Hernández.El funcionario señaló que en el procedimiento participan diferentes componentes de las autoridades y que se realizará el respectivo acompañamiento institucional mientras avanzan las investigaciones.Este nuevo operativo ocurre pocas semanas después de otro importante hallazgo registrado en Charta. El pasado 3 de septiembre, tropas de la Quinta Brigada, en coordinación con la Policía y con apoyo del FBI, localizaron un depósito ilegal en la vereda Ovejera, donde fueron encontrados 250 kilos de explosivo R1.Según las autoridades, ese material pertenecía al Frente de Guerra Nororiental del ELN y estaba oculto cerca de una institución educativa. Por el riesgo que representaba para la comunidad, los explosivos fueron destruidos de manera controlada.En ese momento, el gobernador de Santander, Juvenal Díaz, señaló que con la operación se evitó que el material pudiera ser utilizado contra la población civil, la Fuerza Pública o infraestructura estratégica. También indicó que los explosivos podrían haber sido destinados a actividades relacionadas con minería ilegal.Con el nuevo hallazgo, las autoridades mantienen las operaciones en esta zona del departamento.
En una camilla, con el rostro desencajado, Maricarmen se despide de su hogar. Esta madrileña de 87 años desahuciada el miércoles se ha convertido en símbolo de la crisis del encarecimiento de la vivienda en España.Después de varios años de lucha judicial, esta jubilada perdió la batalla frente a la agencia inmobiliaria que compró el piso que ella ocupaba desde hacía 70 años en el acomodado barrio del Retiro y le subió el alquiler un 275%, hasta los 2.650 euros mensuales.Maricarmen, que se desplaza en silla de ruedas por problemas de movilidad, se vio obligada a abandonar su vivienda, lo que provocó una ola de indignación a nivel nacional."¡Maricarmen, no estás sola!", coreaban decenas de manifestantes congregados frente a su domicilio mientras la octogenaria era llevada a una ambulancia.Explosión de los preciosSu caso ilustra la crisis de la vivienda en España, donde los precios se han disparado y la oferta se ha reducido, en parte por los alquileres turísticos de corta duración, como Airbnb, y los fondos "buitre".En diez años, el precio medio del metro cuadrado en alquiler en el país casi se ha duplicado, alcanzando los 15,1 euros/m² en agosto, según el portal inmobiliario Idealista. Para la compra el precio ronda los 2.355 euros, es decir un 50% más en una década, según cifras oficiales.Madrid encabezó en 2025 y 2026 la clasificación mundial de la red Barnes sobre las ciudades más cotizadas para el sector inmobiliario de lujo. El número de viviendas sociales es tan reducido que algunas se adjudican por sorteo."En Madrid y Barcelona ya casi no quedan pisos por menos de 700 €/mes. El mercado de alquiler empieza en cerca de 1.000 €/mes, lo que precisa de unos ingresos de al menos 2.000 €/mes netos y un importante ahorro para afrontar varios meses de fianza", denuncia la organización de consumidores OCU en un estudio publicado este miércoles."Es muy indignante, ¿no?" Los españoles, sobre todo los jóvenes, están sobrepasados y acusan al gobierno del presidente socialista Pedro Sánchez y a las autoridades de la Comunidad de Madrid, gobernada por la derecha (Partido Popular, PP).En España, un país muy descentralizado, las autoridades regionales tienen competencia en materia de política de vivienda a nivel local, lo que alimenta las críticas a la oposición conservadora."Creo que es muy indignante, ¿no?", afirmó Pedro Sánchez en rueda de prensa en Nueva York antes de su discurso en la Asamblea General de la ONU."Ver a responsables políticos que (...) con dinero público se permiten el lujo de comprarse áticos con 200 metros de terraza y sin embargo no son capaces de mover un dedo por personas que necesitan de la ayuda de lo público", añadió, apuntando a la presidenta conservadora de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.La izquierda acusa a Ayuso desde hace meses de haber comprado, con fondos públicos, un lujoso ático en el centro de la capital para su uso personal. Ella lo niega.El miércoles por la noche miles de personas se manifestaron simbólicamente bajo las ventanas de la vivienda de Maricarmen, pero también en Barcelona y Oviedo.El jueves, Díaz Ayuso contraatacó recalcando que el desahucio fue "por orden judicial" y acusó al gobierno central de no haber cambiado la ley en los ocho años que lleva en el poder.Gobierno y oposición en ascuas"En un contexto de inflación, de pérdida de poder adquisitivo (...) esta situación no ayuda a ninguno de los partidos", estima Guillermo Fernández Vázquez, profesor en la universidad Carlos III de Madrid."Al PP le viene muy mal (...) que se siga hablando del ático de Ayuso y, además, que se siga hablando con indignación" y al gobierno también "va a pasarle factura" porque "revelan una impotencia enorme", añade.A pocos meses de las elecciones legislativas, Pedro Sánchez prometió presentar de urgencia un nuevo texto en el Parlamento.Pero sin mayoría y debilitado por múltiples casos judiciales, el jefe del gobierno sigue bajo la presión de la oposición y de sus aliados, como el partido de izquierda radical Sumar, que llama a congelar los alquileres.
La policía regional de Cataluña (Mossos d'Esquadra), halló el cadáver de un hombre de 75 años en su casa, donde una mujer y su hija, familiares del fallecido, habían convivido con el cuerpo durante años.Fuentes de los 'Mossos' informaron este jueves a EFE que ayer fueron avisados por los vecinos de la urbanización Can Formiga de Cabrera, en el municipio barcelonés de Cabrera d'Anoia, en la que se encuentra ubicada la casa, de que hacía tiempo que no veían a las personas que vivían en ella, de las que no tenían noticias hacía años, y de que en torno a la vivienda se había acumulado suciedad.Agentes de la policía catalana se personaron en la casa, en la que encontraron a una madre y a la hija, mayor de edad, que no habían salido de la vivienda, como mínimo, desde la pandemia de covid, así como el cadáver de un hombre, propietario del inmueble y familiar de ambas.Las citadas fuentes indicaron que, en la inspección del cuerpo y del lugar no se observaron indicios de que el hombre hubiese muerto de forma violenta, por lo que apuntan a un fallecimiento por causas naturales.Las mismas fuentes precisaron que ayer miércoles se procedió al levantamiento del cadáver, que fue trasladado al instituto de medicina legal en Barcelona.La autopsia del cuerpo, explicaron estas fuentes, permitirá conocer la fecha aproximada del fallecimiento del hombre, que se produjo hace años dado el estado en el que se encontraba el cadáver, así como la causa de la muerte.A partir de este dato, además, se podrá determinar el número mínimo de años en los que madre e hija han convivido en la misma casa con el cadáver.Las dos mujeres, que no están detenidas, están siendo atendidas por los servicios sociales y sanitarios.