La intensa lluvia, que hace días no caía en Barranquilla, no solo refrescó el pasado sábado, sino que de nuevo se convirtió en escenario de combate para las pandillas del sur de la ciudad, que aprovecharon el aguacero para enfrentarse a piedras, palos, puñal y, lo que es peor, a tiros por doquier.El violento enfrentamiento ocurrió en Las Nieves y los protagonistas fueron la pandilla de este barrio, conocida como 'Los Diablos', y jóvenes de La Chinita, quienes se dieron cita para pelear apenas el cielo oscureció y empezaron a caer las primeras gotas de lluvia este fin de semana.La batalla campal, que obligó a encerrarse a todos los vecinos, dejó muerto a un adolescente de 17 años y heridos a otros tres jóvenes, entre ellos, alias 'Peso Pluma', también de 17; un muchacho de 16 y Kaleth Daniel Pérez Cantillo, de 18, quienes fueron trasladados al Camino La Luz -Chinita, hospital público de la zona.La forma como han ido escalando las peleas de pandillas en Barranquilla refleja cómo estas serían instrumentalizadas por las bandas delincuenciales, que les suministran armas a los jóvenes para controlar el territorio. La advertencia la hace el expersonero de Barranquilla, Arturo García, analista en temas de seguridad en la ciudad."Con el paso de los años, el enfrentamiento entre bandas juveniles o pandillas ha pasado a ser ya un enfrentamiento entre bandas alineadas a las estructuras criminales. Aquí lo que hay es una reubicación del accionar de los grupos criminales, que siguen utilizando a los adolescentes para sus intereses", manifestó García.Kaleth Pérez, uno de los jóvenes heridos, registra una anotación judicial por el delito de lesiones personales, según el reporte preliminar de la Policía.El caso anterior se suma a la pelea de pandillas que se registró hace dos semanas en la avenida Circunvalar, en inmediaciones del estadio Metropolitano, donde un adolescente de 14 años fue apedreado brutalmente hasta quedar inconsciente. El menor, gravemente herido, debió ser hospitalizado.El llamado a las autoridades, dice García, es a no obviar el fenómeno de las pandillas en los planes de seguridad para rescatar a los jóvenes antes de que sigan siendo reclutados por las bandas criminales. Y, por supuesto, incluir en los planes de intervención a los padres de familia para desarrollar junto a ellos programas de reintegración social.
A Esperanza Martínez le mataron tres familiares y vio muchos cadáveres en su barrio, un antiguo feudo de la Mara Salvatrucha (MS-13) en El Salvador. Desde hace un tiempo vive más tranquila, pero no se fía de los pandilleros: "Siempre hay, escondidos, pero hay", murmura a la AFP.Al pie de una colina de San Marcos, 5 km al sur de la capital, la colonia 10 de Octubre, como otros exbastiones de las maras, es otra cosa tres años después de que el presidente Nayib Bukele iniciara su guerra antipandillas.Es hora de almuerzo y hay ajetreo en los puestos de verduras, un motociclista entrega comida rápida y una mujer anuncia granizados, sentada en el cajón de una camioneta destartalada.Algo normal, pero impensable tiempo atrás cuando ningún extraño podía entrar en los vastos territorios controlados por la MS-13 y su rival, la Barrio 18, que por tres décadas aterrorizaron al país y lo hicieron uno de los más violentos del mundo."Muchos entraron y no salieron de aquí. Vi muertos tendidos ahí mismo, baleados o picados. Arriba hay cementerio clandestino", cuenta Martínez, apuntando a la loma desde las gradas de una de las callejuelas que serpentean el vecindario.Allí ha vivido 34 de sus 65 años. Había que encerrarse y no salir de noche. "La orden era ver, oír y callar", relata, sin querer mostrarse en cámaras.A su sobrina de 12 años la asesinaron por no entrar a la mara, a la madre de ésta por defenderla y al esposo de su hermana por no pagar una extorsión. Una de sus tres hijas emigró a Estados Unidos con 17 años, amenazada de muerte.- "Hasta el último terrorista" -Su barrio es famoso porque estuvo controlado por Élmer Canales Rivera, el "Crook de Hollywood", alto líder de la MS-13 que según el diario digital El Faro fue excarcelado por Bukele en un pacto que tenía con las maras antes de hacerles la guerra. Atrapado luego en México, espera juicio en Nueva York.En los muros otrora con grafitis de "MS" o "Hollywood" ahora hay murales de globos, mariposas y flores multicolor. En una pared celeste, destaca pintada de blanco una gran "N", de Nayib y el partido gobernante Nuevas Ideas.La 10 de Octubre es una de 11 comunidades que Bukele cercó militarmente tras imponer en marzo de 2022 un régimen de excepción que ha dejado 87.000 detenidos sin orden judicial ni debido proceso."Vamos a extraer hasta al último terrorista escondido", prometió Bukele hace poco al cercar con 2.000 soldados y policías Ilopango, este de San Salvador, donde pandilleros buscan "reorganizarse" según "informes de inteligencia".Aunque están "contenidas" y podrían "reactivarse", con ese cerco buscaría mantener "protagonismo público", opina José Miguel Cruz, experto salvadoreño en pandillas, profesor de la Universidad Internacional de Florida.Para el director de la oenegé humanitaria Cristosal, Noah Bullock, Bukele quiere preservar su "imagen pública" de hombre fuerte con un "poder represivo", sin atacar la pobreza y exclusión social que dieron origen a las maras.Con su ofensiva antipandillas que redujo a mínimos históricos la violencia, Bukele es muy popular pero organismos de derechos humanos critican fuertemente su régimen de excepción.Amnistía Internacional y oenegés locales como Cristosal y Socorro Jurídico denuncian arrestos arbitrarios, torturas y la muerte de unos 400 presos, y miles de inocentes encarcelados. De eso rehúyen hablar en la 10 de Octubre.- "No hay que descuidarse" -En lo alto del barrio, en una rotonda de donde parten los buses, Carlos Sánchez, un lavacarros de 48 años, advierte que "no hay que descuidarse"."Hoy tenemos un poquito de paz, pero quedan remanentes escondidos en los cerros", comenta mientras alista un cubo de agua.La MS-13, declarada terrorista por Estados Unidos, y la Barrio 18 controlaban 85% del territorio nacional, vivían de la extorsión y la droga, y asesinaron a unas 200.000 personas en tres décadas, según Bukele."Una vez asesinaron a un muchacho a cuchillazos en un microbús. A mis dos hijas quisieron matarlas por no colaborar. Muchos lo hacían por temor. Agarraban a los niños de 'postes' (vigilantes)", describe Sánchez.A punta de pistola desalojaban familias de sus viviendas. "Quisieron quitarme la mía, pero los convencí que no. Andan todavía algunos por ahí, pero no tengo otro lugar donde vivir", dice Antonia Alfaro, de 67 años, en su minúscula casa.En la 10 de Octubre a quien se pregunta mira a todo lado. No vaya a ser que escuche alguien que fue colaborador, un familiar de un inocente encarcelado o de un pandillero."Uno no sabe de dónde puede venir el porrazo", dice Martínez, casi inaudible.
Se trata del salvadoreño Mateo Sebastián Pintor Rodríguez, alias ‘El Tatuado’, requerido por las autoridades de El Salvador por estafa y extorsión. Este peligroso criminal sería cabecilla y miembro activo de la pandilla ‘Mara Barrio 18 Revolucionarios’, la más peligrosa de ese país y es requerido por el Juzgado Especializado de Instrucción “C2” de San Salvador.Tras seis meses de investigación, la Policía finalmente logró la ubicación y retención en Rionegro, Antioquia, de este peligroso pandillero, a quien se le acusa de estafar y extorsionar a familiares de detenidos durante el Régimen de Excepción en El Salvador, prometiéndoles su liberación a cambio de sumas entre $2.000 y $25.000 dólares.En 2022, además, defraudó a una víctima con $5.000 dólares al prometerle la importación de un vehículo que nunca entregó. Alias ‘El Tatuado’ obtuvo de manera irregular documentación colombiana bajo la identidad de Matteo Hache Altobelli, lo que le permitió evadir controles y esconderse en Medellín mediante empresas fachada de turismo.“La Policía Nacional capturó a Mateo Sebatian Pintor, en Rionegro, Antioquia, cabecilla extorsionista de la Mara 18. Será extraditado al Salvador”, anunció el presidente Gustavo Petro a través de su cuenta de X sobre este peligroso pandillero, quien será puesto a disposición de la Fiscalía, en espera de la documentación diplomática del país requirente. La orden de captura con fines de extradición deberá expedirse en los próximos días.
En Barranquilla, habitantes de los barrios Las Cayenas, Ciudadela 20 de julio y Carrizal en la localidad Metropolitana, y Villa Blanca, en la localidad suroriente, dicen estar desesperados por los contantes enfrentamientos de jóvenes y menores de edad que cada vez que llueve salen a tirarse piedras.Las láminas de sus techos están reventadas y como si fuera poco, el comercio en la zona, especialmente en el sector de Villa Blanca, debe cerrar sus puertas porque están aprovechando los enfrentamientos para también cometer atracos, tal como ocurrió la tarde del miércoles en donde un grupo de mototaxistas que se resguardaban de la lluvia fueron las víctimas.El hecho quedó registrado en videos grabados por la comunidad. En ellos se ve al grupo de jóvenes intentar robarse una moto que estaba estacionada."La moto mía estaba parqueada en el área de trabajo mía e intentaron hurtarla reventarle el seguro. En el forcejeo me le partieron la farola, el tanque, los cachos, me lo doblaron lo que es la parte del mofle y la golpearon un poquito, pero bueno gracias a Dios no me la pudieron hurtar”, contó el dueño de la moto, quien pidió reserva de su nombre por seguridad.Luis Carlos Villareal Pertuz, edil de la localidad metropolitana, dice que la situación es preocupante por lo que piden mayor intervención de las autoridades.“Vemos como los comerciantes tienen que cerrar sus negocios, la comunidad se encuentra aterrorizada. El llamado que hacemos es a la Policía Nacional para que esté pendiente cada vez que llueva y se adelanten a estos vándalos a fin de evitar los enfrentamientos, es decir, que hagan presencia la autoridad en estos puntos antes de llover para que esto no se dé”, dijo Villarreal.
Pica y se extiende la batalla al interior de la urbanización Las Gardenias, de Barranquilla, donde siguen fuera de control las peleas de pandillas y los ataques a la Fuerza Pública cada vez que esta intenta recuperar el control en la zona.En uno de los casos más reciente se desató un nuevo enfrentamiento entre varios jóvenes en el conjunto número 10, donde uno de ellos quedó gravemente herido a bala y debió ser remitido al PASO Santa María para recibir atención médica.En medio de la batalla campal, la Policía intervino para capturar al joven señalado de disparar, pero los ánimos se caldearon aún más, porque el presunto agresor intentó saltar por la ventana de un piso alto para intentar escapar, mientras que otro grupo de jóvenes atacó a piedras y disparos a los uniformados.El coronel Dave Figueroa, comandante operativo de la Policía Metropolitana de Barranquilla, informó que después de la persecución este joven finalmente fue capturado."Cabe señalar que durante el operativo de captura, residentes de ese sector agredieron a la Policía Nacional y fue necesario enviar más unidades de apoyo para lograr rodear, cercar el lugar y, de esta manera, dar con la captura de este sujeto al interior de una de las torres", detalló.El oficial explicó que la captura se logró en flagrancia por el delito de porte ilegal de armas de fuego.
Un enfrentamiento a tiros con la Policía Metropolitana, mientras el área metropolitana de Barranquilla era el escenario de un fuerte aguacero, dejó sin vida a Esteven Daniel Salazar Ramos, de 20 años de edad, quien resultó abatido por miembros de la institución armada durante la tarde de este viernes en Soledad, Atlántico. Salazar Ramos, según se indicó en el reporte preliminar, se encontraba junto a otros jóvenes participando de una pelea entre pandillas a la altura de la calle 50B con carrera 2F, en el sector del barrio Villa del Rey cuando, en medio de la intervención que adelantaban los uniformados para evitar las confrontaciones, decidieron dispararles. No obstante, en medio de una rápida reacción de los agentes de la Policía Metropolitana, se logró neutralizar la acción delictiva de los jóvenes, siendo que Esteven Daniel recibió uno de los impactos de bala que acabó con su vida en el lugar de los hechos. "El cuadrante manifiesta que, mientras se encontraban realizando labores de disuasión para evitar enfrentamientos entre las pandillas del sector Villa del Rey, se escucharon unas detonaciones. De inmediato se trasladaron hasta la zona y observan varios sujetos los cuales portaban armas de fuego, al notar la presencia policial accionan sus armas de fuego hacia la integridad de los policiales, por lo cual estos reaccionan con sus armas de dotación oficial, generándose un intercambio de disparos donde uno de los sujetos es abatido", detalla el reporte de la Policía. La Policía Metropolitana de Barranquilla, además, confirmó que el joven de 20 años portaba un revólver calibre 38 con dos cartuchos percutidos, el cual fue decomisado y puesto a disposición de las autoridades competentes.
Es crítica la situación de orden público e inseguridad en el barrio La Arboleda, del municipio de Soledad, Atlántico, por cuenta de las peleas de pandillas que protagonizan jóvenes, en su mayoría niños y adolescentes, que se enfrentan con piedras, machetes y a veces hasta armas de fuego hechizas exponiendo sus vidas y las de los residentes del sector.En la zona, la comunidad sostiene que desde el año pasado han "alertado a la Policía de Infancia y Adolescencia, al ICBF y la Alcaldía, sin que haya solución definitiva" para frenar estos enfrentamientos.Incluso, los habitantes reconocen que entre ellos han conformado un grupo de unos 12 vecinos para hacerles frente a las pandillas y ahuyentarlas cada vez que estas comienzan sus batallas en el barrio.Joven de 15 años fue alcanzada por bala perdida tras pelea de pandillas en Soledad, Atlántico"Nosotros nos oponemos a esos enfrentamientos, por eso hicimos un grupo en Whatsapp y ahí nos llamamos cuando se forman esas peleas para salir a detenerlas", contó Warner Rodas, líder de La Arboleda."Sonamos las alarmas y enseguida salimos con palos para espantarlos y los correteamos para que se vayan del barrio", agregó.Pese a los cuestionamientos por estas reacciones de la comunidad, hay silencio por parte de las autoridades, muy a pesar de que la Defensoría del Pueblo emitió una alerta temprana en la que pide a las instituciones responsables priorizar la intervención de 64 barrios del municipio de Soledad para frenar estas eternas peleas de pandillas.
Una bala perdida tiene entre la vida y la muerte a Saidy Fontalvo, una joven de 15 años que resultó herida en medio de una pelea de pandillas que se dio bajo la lluvia en Soledad, Atlántico, el pasado miércoles 26 de junio, en horas de la tarde. Pese a los controles desplegados para contener estas riñas callejeras en el mencionado municipio cada vez que llueve, no hubo una intervención a tiempo para contener lo que empezó como un intercambio de piedras entre unos jóvenes del barrio La Calendaria y que terminó posteriormente en una balacera que dejó a tres personas heridas, entre esas a Saidy, a quien la bala se le alojó en la medula espinal, lo que requirió su urgente traslado a la Clínica Adelita de Char de Soledad. Una vez fue hospitalizada, la joven tuvo que ser remitida a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), sin embargo, debido a la complejidad del caso, tuvo que ser remitida en horas de la madrugada a la Clínica Internacional La Misericordia de Barranquilla, donde permanece bajo pronóstico reservado y a espera de una cirugía especializada. En el hecho, además, resultaron lesionados Óscar Enrique Cervantes Cantillo, de 69 años, quien resultó con un impacto en su tobillo derecho y Óscar Enrique Cervantes Escorcia, de 38 años, quien recibió la bala perdida en la pierna izquierda.Al parecer, tanto Saidy como los dos hombres lesionados se encontraban en la calle 54h carrera 2e compartiendo, pero fueron alcanzados por los disparos de los jóvenes que iban corriendo. Este lamentable caso se produce luego de que la Defensoría del Pueblo hubiese emitido una alerta temprana para que fueran priorizados 64 barrios de Soledad, en los que se estarían registrando graves enfrentamientos entre jóvenes cada vez que llueve.Entre ellos, se destacan barrios como Los Almendros, Las Gaviotas, Centenario e Hipódromo, solo por mencionar algunos.
El operativo "Recuperación del Infiernito" contó con la participación de unos 400 policías en la madrugada del domingo. Este centro penitenciario albergaba a más de 200 pandilleros de la peligrosa banda delincuencial "Barrio 18".Las imágenes revelaron que los reclusos tenían comodidades inesperadas, en la cárcel ubicada en Escuintla, unos 70 kilómetros al sur de la capital de ese país. El hallazgo de una granja y una piscina con cocodrilos indica un "descontrol total en la cárcel, perdiendo su carácter de máxima seguridad" afirmó el ministro de Gobierno Francisco Jiménez.También atribuyó el descuido a administraciones anteriores y la entrega del control de las prisiones a los criminales, evidenciando una "falta de interés y responsabilidad política y financiera para afrontar la situación". En redadas anteriores, la policía desmanteló un "call center" utilizado por los pandilleros para extorsiones y crímenes.Por otra parte y después de trasladar a 225 miembros de la pandilla "Barrio 18" a otras cárceles para un mejor control, se anunció un proceso de reconstrucción de "El Infiernito". También se propuso la creación de un grupo élite de guardias sin identificación para evitar sobornos y apeló al apoyo del Congreso y la rama judicial para reconstruir el sistema penitenciario.Este operativo ocurre en un contexto donde el presidente declaró que algunas áreas del país estaban bajo control de pandillas, coincidiendo con llamados internacionales para frenar el reclutamiento de menores por grupos criminales.El operativo, que fue calificado por las autoridades como una “jornada dura”, tuvo dos objetivos: uno era la recuperación del centro penitenciario y el otro, el traslado de 225 miembros de la pandilla Barrio 18 a otras cárceles para tener un mejor control sobre la organización criminal. Después de la transferencia de los pandilleros, el ministro anunció un proceso de reconstrucción de “El Infiernito” para darle una estructura de cárcel de máxima seguridad que irá “más allá del simple remozamiento”."No sólo se rasparán los grafitis de la pandilla de las paredes sino se hará un escaneo de los muros y los pisos para identificar actividad ilícita y si es necesario, romperemos paredes, romperemos pisos para descubrir caletas”, expresó Jiménez, añadiendo que se eliminaría el acceso de los reclusos a la energía eléctrica para que no pudieran recargar sus celulares ni ingresar otros enseres como neveras, televisores, equipos de sonido y juegos electrónicos.La cárcel "será completamente desmontada y reconstruida" según Jiménez. El operativo del domingo ocurrió unos días después de que el nuevo presidente Bernardo Arévalo declarara que algunas áreas de Guatemala estaban en manos de pandillas, coincidiendo con un llamado de la ONU para frenar el reclutamiento de menores por los grupos criminales.
Tres jóvenes asesinados, dos de ellos menores de edad, es el saldo de las sangrientas peleas de pandillas registradas en el sur de BarranquillaBarranquilla durante el último mes y la cifra amenaza con seguir elevándose, porque los enfrentamientos no dan tregua.La más reciente víctima fue el adolescente Jeiner Andrés García, de 17 años, quien recibió un disparo con un ‘chopo’ o arma de fuego artesanal durante una de estas peleas de pandillas que se registró la noche del pasado lunes en el barrio Las Cayenas.Casi a diario decenas de jóvenes pandilleros se enfrentan en plena calle con piedras, machetes y armas de fuego artesanal, pero detrás de ellos estaría una disputa de territorios liderada realmente por bandas delincuenciales que buscan controlar el tráfico de estupefacientes y cometer otros delitos.El coronel Dave Figueroa, comandante de operativo de la Policía Metropolitana de Barranquilla, sostuvo que la institución y la Alcaldía están trabajando de manera conjunta en dos grandes líneas y precisamente una de ellas busca evitar que los jóvenes sigan siendo instrumentalizados por las organizaciones delincuenciales."Por un lado, buscamos lograr que estos jóvenes no sean presa fácil de las estructuras criminales, que los utilizan para la distribución de estupefacientes, hurtos, cobros de extorsiones e, incluso, sicariato", manifestó el oficial."Y, de otro lado, trabajamos en cómo orientarlos hacia la construcción de un proyecto de vida lejos del delito", añadió.El pasado 11 de marzo un adolescente de 17 años también fue asesinado en una pelea de pandillas en la urbanización Las Gardenias y, en este mismo sector, dos semanas antes se produjo la muerte de un repartidor de gaseosas que recibió una bala perdida al quedar en la mitad de un enfrentamiento.
El futbolista chileno Leandro Hernández, del Colo Colo, fue detenido la madrugada de este domingo en Santiago tras protagonizar un grave accidente de tránsito y conducir bajo los efectos del alcohol.Según el cuerpo policial chileno, Hernández "conducía en estado de ebriedad, con 1,2 gramos de alcohol en la sangre".El futbolista, de 21 años, salió ileso del accidente, pero el conductor contra el que chocó tuvo que ser trasladado a un hospital cercano tras sufrir heridas de consideración.De acuerdo con la prensa local, Hernández se habría saltado un semáforo en rojo y colisionó contra otro auto en el capitalino barrio de Providencia.El joven no está convocado al partido de este domingo frente al Ñublense porque se encuentra en recuperación por un esguince medial en el tobillo izquierdo.Colo Colo se mide a las 15:00, hora local, con Ñublense en Chillán, a 400 kilómetros al sur de Santiago, en un partido que podría alzarlo como campeón de la Liga de Primera 2026.
La agente Especial Interventora del Hospital Departamental de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, Marjorie Englehard Archbold, dio a conocer que los recursos asignados al programa equipos básicos de salud no se encuentran disponibles en las cuentas de la E.S.E. en la cuantía que se necesita para atender las obligaciones pendientes.Dijo en un comunicado la funcionaria que ante esta crítica situación por el riesgo que corre la atención a las comunidades en la isla, adelanta la revisión financiera y administrativa relacionada con el programa, con el propósito de establecer los recursos recibidos, los valores ejecutados, los pagos realizados y los saldos pendientes asociados a cada obligación, y que corresponden a hechos ocurridos antes del inicio de la intervención; es decir, bajo la administración del exgerente del hospital, Michael Manuel Cardona.Agregó que esta situación fue puesta en conocimiento de la Superintendencia Nacional de Salud y del Ministerio, como entidad que asignó los recursos del programa.Asimismo, los hechos que así lo requieran serán puestos en conocimiento de los organismos de control competentes.“El Hospital Departamental de San Andrés continuará con la revisión de las cuentas presentadas por los contratistas y dará respuesta a las solicitudes recibidas conforme avance el proceso de verificación financiera”, ratificó la funcionaria.Hay que recordar que la Supersalud ordenó en octubre de este año la intervención forzosa administrativa por un año del hospital, tras una visita que hizo a la Isla el presidente Abelardo De La Espriella.En medio de la visita, se produjo un intercambio de palabras entre el mandatario con la gobernadora de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, Girley Ordóñez Bowie, y la representante a la Cámara por la comunidad raizal Elizabeth Jay-Pang Díaz por la intervención del Hospital Departamental y el manejo de recursos públicos en el archipiélago.La decisión de intervenir el hospital por parte de la Superintendencia de Salud se tomó después de los múltiples incumplimientos en los planes de mejoramiento que, según la entidad, venían siendo exigidos desde 2022.
La agencia internacional Fitch Ratings ratificó la calificación nacional de largo plazo de Medellín en ‘AAA(col)’, la máxima de su escala, con perspectiva estable, tras evaluar el comportamiento de las finanzas del Distrito durante 2025.En su revisión del 5 de noviembre de 2026, la calificadora destacó el crecimiento de los ingresos tributarios, las transferencias nacionales y los dividendos de Empresas Públicas de Medellín (EPM), factores que contribuyeron a mantener márgenes operativos sólidos y aumentar la disponibilidad de recursos de la administración distrital.Según Fitch, Medellín tiene una expectativa muy baja de riesgo de incumplimiento de sus obligaciones financieras frente a otros emisores del país. Además, su perfil financiero ‘AA’ y su perfil crediticio individual ‘BBB’ la ubican por encima de Bogotá, Cali, Barranquilla y el departamento de Antioquia.El alcalde Federico Gutiérrez aseguró que esta calificación refleja la confianza en el manejo de los recursos públicos y permite respaldar la financiación de proyectos de infraestructura mediante créditos, cuyos pagos se distribuyen en el tiempo.“Esta calificación es una buena noticia para Medellín y una muestra de que cuando se administran los recursos públicos con transparencia, responsabilidad y rigor, se construye confianza. Recuperamos la credibilidad en nuestras instituciones y demostramos que la plata de la gente se debe cuidar e invertir bien”, expresó el mandatario.Por su parte, el secretario de Hacienda, Orlando Uribe Villa, indicó que el recaudo tributario pasó de 2,72 billones de pesos a 3,47 billones durante esta administración, lo que representa un crecimiento del 27,56 %.“En la ciudad hay más de 1.800 obras en marcha, avanzamos en la construcción de megacolegios, jardines infantiles Buen Comienzo, el Metro de la 80, escenarios deportivos y espacios culturales. Ese trabajo se financia con distintas fuentes”, afirmó el funcionario.En su evaluación, Fitch también señaló que salud y educación concentran las principales responsabilidades de gasto del Distrito. Sin embargo, indicó que el crecimiento de los gastos operativos ha estado acompañado por mayores ingresos, lo que ha permitido conservar un margen operativo positivo y estable.La ratificación de esta calificación se conoce mientras el Concejo de Medellín discute el presupuesto para 2027 y las fuentes de financiación de los proyectos de la ciudad.
El programa de este domingo, 8 de noviembre de 2026, 'En Blu Jeans' arrancó con la encuesta: ¿En cuáles de estas experiencias prefiere gastar su dinero?'La ciencia detrás de las cosas': Juanca Solarte explicó la anatomía de las orejas y el funcionamiento del oído, respondiendo a por qué nunca dejamos de escuchar.'Tema Central': Se analizó la economía de las experiencias y por qué las personas prefieren gastar su dinero en vivencias (viajes, gastronomía, entretenimiento y aprendizaje) antes que acumular bienes materiales.'Historias de viaje con JuanK': Juanca compartió detalles de su viaje a Egipto, comentando la importancia cultural de los gatos y su recorrido por las pirámides en la meseta de Guiza.'La máquina de la verdad': Se desmintieron mitos sobre Guatapé, explicando el valor cultural e histórico de sus zócalos y sus variadas opciones turísticas más allá de la rumba.
Un nuevo hecho de violencia con arma de fuego se registró en el municipio de Roldanillo, norte del Valle del Cauca. El ataque, ocurrido en el barrio San Sebastián, dejó como saldo una persona fallecida y un menor de edad lesionado, lo que generó preocupación entre los habitantes de este sector.De acuerdo con el reporte preliminar entregado por el Departamento de Policía Valle, las víctimas se encontraban en este sector cuando fueron interceptadas por varios sujetos que, al parecer, las atacaron con arma de fuego. En medio de la agresión, una de las personas recibió impactos que le ocasionaron la muerte, mientras que el menor resultó herido."Es de esclarecer que se perpetúa el sicariato de una persona mayor de edad de sexo masculino y un daño colateral contra un menor de edad. Es de resaltar que se amplía y se ejecuta el despliegue de todas las actividades institucionales para dar con los móviles irresponsables de este lamentable caso", dijo el mayor Hans Alberto Cardona Bedoya, comandante (e) de Distrito de Policía Roldanillo.Tras lo ocurrido, el adolescente fue auxiliado y trasladado a un centro asistencial, donde recibió atención médica. Por ahora, las autoridades no han entregado información adicional sobre su estado de salud ni han precisado las circunstancias que rodearon el ataque."La Policía Nacional rechaza categóricamente todo acto de violencia que atente contra la vida y la integridad de las personas, especialmente cuando pone en riesgo a niños, niñas y adolescentes", dice un comunicado emitido por la institución.El hecho es materia de investigación por parte de las autoridades judiciales, que buscan establecer qué motivó esta agresión, determinar si las víctimas habían recibido amenazas y establecer las identidades de los responsables. Asimismo, se adelantan las labores de recolección de información y verificación de los elementos que permitan reconstruir lo sucedido.Este nuevo episodio de violencia genera preocupación por la afectación a la población civil, especialmente por la presencia de un menor de edad entre las víctimas. La Policía Nacional hizo un llamado a los habitantes de Roldanillo para que suministren cualquier información que permita avanzar en el esclarecimiento de este caso y facilitar la identificación de los responsables.