"Cuando llegamos había de todo: cultivos de pancoger (alimentos) y de coca, pero no teníamos alternativa: los de coca eran más rentables para uno conseguir un jornalito", cuenta a la AFP este campesino de 54 años mientras siembra bajo la lluvia (Lea también: El país cambió de manera radical gracias al Plan Colombia: presidente del BID). Bolívar llegó al remoto municipio de La Hormiga hace tres décadas. Originario del vecino departamento de Nariño, nunca salió de esa zona del suroeste de Colombia, fronteriza con Ecuador y que ha concentrado la mayor cantidad de cultivos de coca del país. Aprendió el proceso para convertir la hoja de coca en cocaína, tenía un sueldo fijo, pero vivía con miedo. Después de años de fumigaciones con glifosato, como parte de la lucha antinarcóticos del programa de cooperación económica militar lanzado junto con Estados Unidos en 2000, Bolívar apuesta a la pimienta para volver a la legalidad. "¡Hasta los niños eran raspachines! (cosechadores de hoja de coca)", apunta Serafín Guzmán, de 39 años y dueño de una finca de cacao. Por años, salir de la coca se convirtió en una "humillación", señala. Las avionetas militares no diferenciaban: pasaban, asperjaban y lo dejaban todo seco. "Me dañaron el cacao y la agricultura, lo que yo tenía. Tres, cuatro hectáreas de cacao", dice Guzmán, que llegó a sentirse "como una cucaracha" (Lea también: Expresidentes Clinton y Bush no participarán en conmemoración del Plan Colombia). Las fumigaciones aéreas con glifosato fueron suspendidas en mayo pasado por sus efectos nocivos para la salud y el medio ambiente. Desde entonces, sólo se combaten los plantíos de coca de manera manual. En Colombia, principal productor mundial de coca, se rociaron en 15 años dos millones de hectáreas de cultivos ilícitos y se destruyeron unas 100.000. Las autoridades celebran esta disminución del 60%, pero están preocupadas por el repunte de los últimos años: en diciembre de 2012, había casi 48.000 hectáreas de hoja de coca, pero al cierre de 2014 superaban las 69.000, según la ONU. Mientras la pimienta y el cacao ganan terreno al narcotráfico en algunos lugares de Colombia, a un millar de kilómetros de La Hormiga ven imposible salir adelante desde que se acabó la coca. "Esto era como un carnaval de Rio de Janeiro", dice a la AFP Nuri Caleño, una campesina de 43 años, en Tuparro, una localidad del departamento de Vichada (este), fronterizo con Venezuela. Ella no tocó la riqueza, pero recuerda "la vida alegre", la plata, las joyas, la ropa (Lea también: Embajador Pinzón cree que habrá un nuevo Plan Colombia que fortalezca la paz). "Aquí conocí los euros, los dólares", incide José Orlando González, un excocalero de 64 años, que dice que tiempo atrás había tantas prostitutas como habitantes en esta localidad en medio del parque nacional natural El Tuparro, a las puertas de la Amazonía. En este pueblo de 60 familias pasa el autobús una vez por semana, la electricidad dura cuatro horas al día y los productos escasean. "Hace cinco años, había unas 300 familias, pero se fueron por el cambio de economía", cuenta Miller Sierra, presidente de la junta vecinal comunal de Tuparro. "A raíz de las erradicaciones de los cultivos ilícitos, la gente tuvo que partir para otras zonas del país", explica. Como otros pueblos cocaleros, Tuparro creció cuando se expandió la idea de que allí había trabajo. Los grupos armados que operaban en la zona juntaban las cosechas y desaparecían. Ahora, los vecinos esperan que el Estado se acuerde de ellos (Lea también: Santos espera que Uribe asista a conmemoración de Plan Colombia en EE.UU.). El gobierno, que apuesta al pronto fin del conflicto armado de medio siglo con las guerrillas de las FARC y el ELN para impulsar el desarrollo, reconoce que la falta de infraestructura dificulta la sustitución de cultivos. El propio presidente Juan Manuel Santos admitió la semana pasada que la carencia de vías "hace muy difícil" cumplirles a los campesinos que dejan la coca. "El esfuerzo ha sido enorme, el éxito ha sido relativo", dijo sobre el Plan Colombia en un foro sobre la lucha antidrogas. "No es posible sustituir un cultivo en una zona donde no hay carretera, porque ¿cómo sacas los productos?", explica a la AFP Eduardo Díaz, director del Plan Nacional de Sustitución de Cultivos. "En la medida en que las vías y el desarrollo permitan llegar a más territorio, se facilita su transformación", añade (Lea también: Si no fuera por el Plan Colombia, Farc no estaría sentada hoy en Cuba: Pastrana). En Tuparro, antes conocido como El Placer, son las ocho de la noche y muchos vecinos siguen la telenovela en una tienda. Queda una hora antes de que todo sea negro hasta el amanecer. "¿Qué dejó la coca? Nada. Desolación, pobreza... No podemos decir que haya gente rica. No, aquí todos subsisten", dice Nuri Caleño, la campesina que no cree ya en promesas.
La Plaza de Mercado de Sabana de Torres, Santander, vuelve a convertirse en un punto estratégico para la economía local con la entrega de su dotación y adecuaciones, una intervención que beneficia directamente a 368 comerciantes y productores y fortalece la comercialización de alimentos y productos para más de 35.000 habitantes del municipio.El proyecto intervino un área aproximada de 4.447 metros cuadrados, con espacios destinados a diferentes actividades comerciales y de servicio, entre ellos venta de carnes, víveres, verduras, lácteos, cocinas, jugos, misceláneas, almacenes, modistería, talleres y otros negocios.La infraestructura cuenta además con áreas de administración y archivo, servicios sanitarios, zonas de aseo, almacenamiento, cuarto frío, manejo de residuos sólidos, espacios para lavado de frutas y verduras, zonas de descargue y accesos, parqueaderos para vehículos y motocicletas, rampas, andenes y áreas de circulación."Uno de los aspectos destacados de esta intervención es el fortalecimiento de las oportunidades para las mujeres. De los 93 puestos de trabajo habilitados, 48 son liderados por mujeres, quienes encuentran en esta plaza un espacio para desarrollar sus actividades comerciales y generar ingresos para sus familias", dijo el alcalde Darío Buchenicow Caballero Chiquillo. La Plaza de Mercado no solo representa un lugar para la compra y venta de productos. Su funcionamiento contribuye a fortalecer la economía de pequeños comerciantes, productores y emprendedores, al tiempo que facilita a los habitantes el acceso a alimentos frescos y seguros.La administración departamental destacó que la obra fue recibida y complementada para garantizar que pudiera ponerse al servicio de la comunidad y convertirse nuevamente en un espacio activo para las familias de Sabana de Torres.La intervención incluye sectores especializados y una infraestructura diseñada para mejorar las condiciones de operación de los comerciantes, así como los procesos de almacenamiento, lavado, disposición de residuos, descargue y circulación dentro de la plaza.Durante la jornada, las autoridades también visitaron la vereda La Esperanza, donde socializaron con la comunidad los resultados de Obras por Impuestos y anunciaron la llegada de placa huellas para mejorar las condiciones de movilidad de las familias rurales.Estas obras buscan complementar las inversiones realizadas en el municipio y atender necesidades tanto del sector urbano como de las comunidades rurales.
Un proyecto de ley tiene la intención de modificar los impuestos saludables que fueron aplicados a varios alimentos en el país, esto con el argumento de reducir el impacto que estas cargas tienen sobre los precios que pagan los colombianos.La iniciativa es impulsada por los representantes a la Cámara Carol Borda, de Salvación Nacional, y Daniel Briceño, del Centro Democrático, quienes proponen revisar las tasas creadas durante la primera reforma tributaria del gobierno de Gustavo Petro.Entre los productos mencionados en la discusión aparecen alimentos de consumo frecuente en los hogares colombianos, como cereales, galletas, salchichas, chorizo y leche en polvo. La propuesta pretende que estos productos tengan una menor carga impositiva y, con ello, se reduzca parte del costo para el consumidor.¿Qué alimentos tendrían una reducción de impuestos?Los promotores del proyecto señalan que los impuestos saludables terminaron teniendo un efecto sobre los productos que hacen parte del consumo habitual de los hogares.Daniel Briceño cuestionó el propósito con el que fueron creadas estas cargas y afirmó: “Le metieron un cuento y un engaño a la gente en Colombia, y es que ellos iban a cuidar supuestamente la salud de la gente subiéndole impuestos al 21 % de todos los productos de la canasta familiar: cereales, galletas, salchichas, chorizo, leche en polvo y demás”.De acuerdo con lo expuesto por ambos congresistas, la modificación tiene la intención de que estos alimentos tengan una menor carga tributaria. Sin embargo, el texto no indica un nuevo precio para cada producto ni garantiza cuánto bajaría cada alimento en el caso de que la iniciativa se convierta en ley.Alimentos que cuentan con impuestos saludables:Bebidas ultraprocesadas azucaradas (IBUA)Aplica a bebidas no alcohólicas que contengan azúcares añadidos:Gaseosas y refrescos (carbonatados o no).Bebidas a base de malta (no alcohólicas o con menos de 0,5 % de alcohol).Jugos, néctares y refrescos de fruta con adición de azúcar.Bebidas energizantes e hidratantes de marcas comerciales.Tés, cafés y bebidas preparadas embotelladas o enlatadas con azúcar añadida.Jarabes, concentrados, polvos y mezclas para preparar refrescos o bebidas azucaradas.Alimentos comestibles ultraprocesadosAplica a productos procesados industrialmente que superen los topes definidos por la norma en sodio, azúcares o grasas saturadas:Embutidos y derivados cárnicosSalchichas, chorizos, jamones, mortadelas y tocineta.Preparaciones y conservas industriales de carne, pollo, despojos o sangre.Confitería y chocolatesChocolates de mesa con azúcar añadida, barras de chocolate y golosinas achocolatadas.Confitería sin cacao: caramelos, chicles, gomitas, mentas y chocmelos.Maní salado o confitado procesado industrialmente.Panadería, galletería y repostería industrialGalletas dulces, rellenas o saladas con alto contenido de sodio o azúcar.Ponqués, tortas y pasteles empacados industrialmente.Mezclas y pastas preparadas para panadería y galletería.Snacks y aperitivosPapas fritas, platanitos y chicharrones de bolsa procesados.Snacks extrudidos (pasabocas de maíz, rosquitas, extruidos de queso, etc.).Postres, helados y salsasHelados comerciales (incluso los que contienen cacao).Salsas preparadas, aderezos, condimentos compuestos y mostazas comerciales (mayonesas, salsa de tomate, mostaza de frasco, etc.).Cereales para el desayuno empacados y endulzados.¿Por qué se busca eliminar los impuestos saludables?Los impuestos saludables fueron creados durante la primera reforma tributaria del gobierno de Petro con un propósito más allá del recaudo: la idea es promover cambios en los hábitos alimentarios y reducir posibles presiones sobre el sistema de salud.Según los congresistas, ese objetivo no se cumplió y cuestionan el efecto económico que tuvieron las medidas.Briceño sostuvo que los impuestos “al final ni cuidaron la salud ni lograron que fuera más eficiente el gasto”, y agregó que terminaron generando un impacto sobre los pequeños comerciantes.El representante también señaló que cerca de un millón de familias dependen de tiendas, supermercados pequeños y panaderías, sectores que, según su planteamiento, estarían enfrentando las consecuencias de estas cargas.Por ahora, la propuesta busca avanzar en el Congreso. Su eventual aprobación sería la que determine si los impuestos saludables cambian y qué productos quedarían cobijados por las nuevas condiciones.
La Alcaldía de Medellín fortaleció las acciones de inspección, vigilancia y control sanitario en establecimientos de estética y cosmetología, con el propósito de prevenir riesgos para la salud de usuarios y trabajadores, dejando, entre 2025 y 2026, decenas de visitas sanitarias a salas de belleza, escuelas de formación en cosmetología y otros establecimientos relacionados.Del total de las inspecciones, cerca de 30 fueron a establecimientos de cosmetología y en ellas la mayoría obtuvo concepto desfavorable, mientras que el 42,9 % recibió concepto favorable con requerimientos y sólo el 7,1 % logró un concepto favorable.La secretaria de Salud de Medellín, Natalia López, advirtió que en los centros de estética y cosmetología no están permitidos los procedimientos invasivos que atraviesen la barrera de la piel, ya que durante las inspecciones también se detectó el uso de aparatología invasiva."En esta vigilancia especificada hemos ido a 210 establecimientos, 28 de ellos de cosmetología y el 50% tuvieron que tomarse medidas sanitarias de seguridad consistente en la clausura temporal total", destacó la funcionaria.Entre los hallazgos, también se detectó la realización de procedimientos por personas que no cuentan con la formación técnica requerida, situaciones que pueden generar graves consecuencias para la salud y, en determinados casos, consecuencias penales.Otro de los principales aspectos hallados estuvo relacionado con fallas en limpieza, desinfección, esterilización, bioseguridad y manejo de residuos. En el periodo evaluado fueron aplicadas 56 medidas sanitarias de seguridad, de las cuales el 75 % correspondió a clausuras temporales totales.La Secretaría de Salud también encontró deficiencias en la disposición de elementos cortopunzantes y residuos contaminados. Por ello, recordó entregar los residuos peligrosos a gestores autorizados, con el fin de reducir riesgos biológicos y ambientales.
Luego de que fueran pintados grafitis alusivos al ELN en paredes, señales de tránsito y plena vía pública en la vereda Tasajo del municipio de Sonsón, en las últimas horas la Cuarta Brigada del Ejército confirmó que la zona está libre de explosivos, tras una inspección realizada por parte de personal experto.Allí había sido instalada una bandera de color rojo y negro, por lo que tropas del Grupo de Caballería Mediano N.º 4 Juan del Corral hicieron presencia y neutralizaron esta acción calificada como de “proselitismo armado alusiva al grupo terrorista ELN, adelantada al parecer por el grupo delincuencial El Mesa, con la que pretendían generar zozobra y confusión entre la población civil”. "Nos encontramos en la vía que comunica al municipio de La Unión al municipio de Sonsón, garantizando la movilidad y seguridad de habitantes y visitantes. Hacemos una invitación a toda la ciudadanía a denunciar acto de terrorismo que atente contra la seguridad de la población civil. Ante cualquier acto de terrorismo, comuníquese a la línea 147", sostuvo el subteniente Jose Norbey Ramos VargasOtro hecho violento provocó temor en la vía Sonsón- La Unión el pasado viernes 21 de agosto, cuando unos cinco hombres armados obligaron a los pasajeros de un bus de servicio público de la empresa Soostrada a descender del vehículo para posteriormente prenderle fuego.La información fue dada a conocer el mismo viernes por el gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, quien calificó como extraño lo ocurrido, teniendo en cuenta que, según las autoridades, en esta zona no se registra presencia de grupos guerrilleros desde hace cerca de dos décadas. En cambio, la hipótesis que cobró fuerza es que se trataba del grupo delincuencial El Mesa.Ante la gravedad del caso, la Gobernación de Antioquia anunció una recompensa de hasta 200 millones de pesos por información que permita identificar y capturar a los responsables.
El Tolima completa 26 días enfrentando una grave emergencia ambiental por los incendios forestales y, mientras continúan las labores para controlar varios focos, el fuego volvió a tomar fuerza en la zona rural de Coello. Las llamas avanzan por las veredas Chagualá Afuera, Chagualá Adentro y el sector de Potrerillo, generando temor entre las comunidades.No han sido días fáciles para el Tolima. Durante casi un mes, el fuego ha dejado miles de hectáreas afectadas, pérdidas en el sector productivo y comunidades enteras en alerta. Ahora, cuando parecía que algunas de las emergencias comenzaban a ser controladas, Coello vuelve a convertirse en uno de los puntos más críticos de esta tragedia ambiental.En las veredas Chagualá Afuera y Chagualá Adentro, las llamas se reactivaron y avanzan sobre una extensa zona montañosa. La situación también genera preocupación en el sector de Potrerillo, donde el incendio amenaza cultivos y animales, y mantiene en vilo a las familias de la zona rural.El panorama es complejo. Las altas temperaturas, los fuertes vientos y la difícil geografía han facilitado la propagación del fuego, mientras los organismos de socorro y los propios habitantes luchan para evitar que las llamas sigan extendiéndose.“Por favor, manden agua, necesitamos agua”, es el desesperado llamado que se escucha desde las zonas afectadas, donde la comunidad pide refuerzos para enfrentar una emergencia que parece no dar tregua.El mayor Luis Fernando Vélez Soto, director de la Defensa Civil en el Tolima, explicó que las labores de combate se mantienen en varios frentes debido a la extensión del incendio. Según el oficial, el fuego que afecta a los sectores de Chagualá Adentro y Chagualá Afuera se está propagando hacia el sur, en dirección a la vereda Cunirá, donde se encuentran varias antenas de comunicación.Además, otra cuadrilla trabaja hacia el norte, a unos cinco kilómetros del punto principal de la emergencia, debido a que el incendio se desarrolla sobre un extenso filo montañoso que divide las dos veredas y se conecta con el sector de Potrerillo.La magnitud del terreno y las condiciones climáticas hacen que las labores sean aún más difíciles. La Defensa Civil del Tolima y Cundinamarca, cuerpos de bomberos de diferentes regiones y voluntarios de la comunidad permanecen en la zona, trabajando para contener el avance de las llamas.Después de 26 días de emergencia por incendios forestales, el Tolima sigue librando una batalla contra el fuego. Coello, una vez más, se convierte en símbolo de una crisis ambiental que mantiene al departamento bajo calamidad pública y que deja una angustiante pregunta entre las comunidades rurales.