Colombia busca dar un nuevo paso en la modernización de la industria plástica con el lanzamiento de i4Plas, el primer Centro de Transformación Digital de la Industria Plástica en América Latina, una iniciativa que será presentada durante Colombiaplast, entre el 28 de septiembre y el 2 de octubre en Corferias. El proyecto, impulsado por Acoplásticos, el Instituto de Capacitación e Investigación del Plástico y del Caucho (ICIPC) y KERN IoP, busca acompañar a las empresas del sector en su transición hacia la Industria 4.0 y el desarrollo de fábricas inteligentes.Así, i4Plas combinará investigación aplicada, pilotos industriales y formación técnica para facilitar la incorporación de herramientas como internet de las cosas, robótica, gemelos digitales, manufactura aditiva e inteligencia artificial.Entre los problemas operativos que busca atender i4Plas están el desperdicio de material, que representa entre 5 % y 10 % de piezas fuera de especificación en procesos de moldeo por inyección, así como las paradas no programadas. Según la información del proyecto, estas situaciones pueden llevar la eficiencia global de los equipos a niveles inferiores al 70 % y generar costos superiores a 400 dólares por cada hora de una inyectora detenida.Para enfrentar estos retos, i4Plas ofrecerá diagnósticos de madurez digital, auditorías 4.0 y hojas de ruta de transformación, además de un laboratorio de demostración con gemelos digitales, robótica colaborativa y visión artificial. También contempla pilotos en plantas para integrar sensores IoT y analítica energética, diseño avanzado de moldes y pruebas de manufactura aditiva. A esto se sumarán programas de formación para nuevos perfiles, como analistas de datos de planta, técnicos en manufactura aditiva y técnicos de robots colaborativosLa iniciativa tendrá una hoja de ruta de tres años que contempla poner en funcionamiento el laboratorio “Fábrica 4.0”, desarrollar al menos tres pilotos industriales en plantas de empresas asociadas, capacitar a 150 personas en analítica y mantenimiento 4.0, realizar 50 diagnósticos de madurez 4.0 y elaborar 20 hojas de ruta de transformación. El modelo toma como referencia los círculos técnicos de innovación industrial de Alemania y busca promover la cooperación entre empresas, academia y gremios para llevar tecnologías digitales a compañías de diferentes tamaños.
Existe un hábito que hoy en día ya está más que arraigado en la cultura y es que muchas personas, cada mañana, abren el grifo y beben un vaso de agua. Pero en ese acto cotidiano podría esconderse una amenaza silenciosa.Los microplásticos, fragmentos diminutos derivados de la degradación del plástico, han comenzado a formar parte de nuestro organismo sin que lo notemos.La evidencia científica empieza a ser inquietante. Un estudio de la Vrije Universiteit Amsterdam publicado en 2022 detectó microplásticos en la sangre humana por primera vez, demostrando que estas partículas pueden circular por el cuerpo. Por su parte, investigaciones publicadas en la revista Nature en 2023 sugieren que estas partículas pueden acumularse en tejidos, incluyendo el cerebro.Aunque aún se estudian sus efectos, distintos trabajos apuntan a posibles impactos en el sistema inmunológico, endocrino y cardiovascular. Es decir, “no se trata solo de contaminación ambiental: estamos hablando de algo que ya interactúa con nuestro cuerpo”, mencionan los estudios.Microplásticos en el agua que bebemos, filtro eliminaría el 95 %En este contexto surge una solución innovadora desarrollada por la estudiante estadounidense Mia Heller, de 18 años de edad, quien diseñó un sistema capaz de eliminar más del 95 % de microplásticos del agua usando ferrofluidos.Su iniciativa no es como los métodos tradicionales. En lugar de depender de membranas (que son costosas y propensas a obstruirse) el sistema emplea un proceso magnético que captura las partículas plásticas de forma más eficiente.La innovadora creación de la joven funciona en varias etapas:Mezcla automatizada: el agua contaminada se combina con ferrofluido mediante un brazo mecánico.Atracción magnética: un tambor magnético separa el ferrofluido junto con los microplásticos adheridos.Sistema de doble cámara: permite dividir el agua limpia de los residuos.Filtración final: asegura mayor pureza del agua.Reciclaje del ferrofluido: el líquido magnético se recupera y reutiliza, reduciendo costes.El resultado que obtuvo el dispositivo fue una eficiencia del 95,52 % en la eliminación de microplásticos, superando a muchos sistemas convencionales.¿Qué dicen los estudios sobre el agua que bebemos?La preocupación no es exagerada. Un estudio publicado en la revista Environmental Science & Technology en 2020 analizó muestras de agua potable en distintos países y encontró microplásticos en aproximadamente el 83 % de ellas.Además, investigaciones revisadas por la World Health Organization han reconocido la presencia generalizada de microplásticos en el agua, aunque señalan que aún falta comprender completamente sus efectos a largo plazo.El funcionamiento del filtro creado por Mia Heller se basa en "una propiedad simple pero poderosa". Los microplásticos tienden a adherirse al ferrofluido. Una vez unidos, un campo magnético permite separarlos del agua de forma rápida y eficiente. Este enfoque ofrece varias ventajas:Menor mantenimientoMayor durabilidadReducción de residuosPosibilidad de uso domésticoNo obstante, el dispositivo está limitado en cuanto a su expansión y aplicación, pues el costo del ferrofluido no lo permite por el momento. Por ahora, el innovador filtro es aplicable para el ámbito doméstico que se adhiere al grifo.
Una nueva tendencia viral en redes sociales, originada en China y difundida rápidamente en plataformas digitales y redes sociales está generando preocupación entre especialistas en salud y padres de familia. Se trata de la llamada “dieta de comer plástico”, una práctica que propone envolver alimentos en film transparente, masticarlos para experimentar su sabor y luego escupirlos, con la idea de disfrutar de la comida sin ingerir calorías.Aunque para algunos usuarios de internet parece una forma sencilla de evitar el aumento de peso, nutricionistas y médicos advierten que se trata de una práctica inútil para adelgazar y potencialmente peligrosa para la salud.Una falsa sensación de saciedadExpertos en nutrición explican que la sensación real de saciedad no depende únicamente de masticar alimentos. El cuerpo humano regula el apetito a través de complejos procesos hormonales que se activan cuando los nutrientes llegan al sistema digestivo."Hormonas como la leptina y la grelina, junto con péptidos intestinales como el GLP-1, envían señales al cerebro para indicar cuándo el organismo ha recibido suficiente alimento". Cuando la comida se mastica pero no se ingiere, estos mecanismos no se activan correctamente.Por ello, aunque la persona pueda sentir una leve satisfacción momentánea al saborear el alimento, el organismo no registra que haya sido alimentado, lo que puede provocar hambre poco después.Riesgos de la peligrosa prácticaMás allá de su ineficacia para perder peso, la práctica también implica riesgos concretos. Durante la masticación, existe la posibilidad de ingerir accidentalmente fragmentos del plástico que envuelve el alimento.Esto puede "provocar desde irritaciones en el sistema digestivo hasta una obstrucción intestinal que requiera atención médica", indicaron los especialistas. En casos más graves, el plástico podría causar asfixia si se bloquea la vía respiratoria.Otro riesgo señalado por investigadores es la posible ingesta de microplásticos. Estas diminutas partículas, presentes en muchos productos plásticos, "han sido detectadas en tejidos humanos en estudios recientes y se investigan sus posibles efectos en la salud, incluidos procesos inflamatorios y riesgos cardiovasculares".Desde el punto de vista clínico, la tendencia actual recuerda a la conducta conocida como “masticar y escupir”, observada en personas que padecen trastornos de la conducta alimentaria como la anorexia o la bulimia.Según los expertos, este comportamiento busca disfrutar del sabor de la comida sin consumir calorías, pero "puede reforzar una relación poco saludable con la alimentación y aumentar la obsesión por el control del peso".Especialistas advierten que la normalización de este tipo de retos virales, especialmente entre adolescentes y jóvenes, podría favorecer la aparición o agravamiento de problemas alimentarios.Recomendaciones médicasLos expertos indican que la pérdida de peso saludable no se logra mediante tendencias virales ni soluciones rápidas. "Las recomendaciones médicas continúan basándose en hábitos respaldados por evidencia científica: una alimentación equilibrada, actividad física regular y educación nutricional".Más allá de los riesgos físicos inmediatos, los especialistas advierten que convertir la comida en algo que debe evitarse o “simularse” es una relación distorsionada con la alimentación. Comer no solo implica obtener nutrientes, sino también compartir, disfrutar y mantener un vínculo saludable con la comida. Por lo cual no se deben seguir tendencias en redes sociales que pongan en riesgo la salud.
Acoplásticos manifestó su preocupación por los plazos establecidos por la Dian para declarar y pagar el impuesto sobre productos importados empacados en plástico, fijados en la Resolución 000005 del 9 de febrero de 2026. La norma determinó como fecha límite el viernes 13 de febrero de 2026, lo que deja a los importadores apenas tres días para realizar cálculos técnicos, presentar las declaraciones y efectuar el pago correspondiente.Según Daniel Mitchell, presidente de Acoplásticos, la obligación tiene carácter retroactivo y exige revisar cada operación realizada desde el 25 de julio de 2025. Esto implica identificar si los productos ingresaron al país empacados, envasados o embalados en plástico y calcular el peso en gramos de cada componente.“Los plazos actuales de tres días son claramente insuficientes y elevan el riesgo de sanciones por errores involuntarios”, advirtió el dirigente gremial.El alcance del Impuesto Nacional sobre Productos Plásticos de un Solo Uso (IPUSUI) impacta transversalmente a todos los sectores productivos. Bienes como alimentos, bebidas, productos de aseo, tornillos, materias primas, electrodomésticos, equipos y maquinaria protegidos con plástico podrían estar gravados, lo que amplía la carga operativa para empresas de comercio minorista, grandes superficies e industria.El origen de la medida se remonta a la Sentencia C-99 de 2025 de la Corte Constitucional, que ordenó a la Dian reglamentar la declaración y pago del impuesto previsto en la Ley 2277 de 2022 para todos los productos importados empacados en plástico. Aunque la entidad publicó proyectos de resolución en octubre y diciembre de 2025, solo hasta el 9 de febrero de 2026 expidió la norma definitiva, estableciendo el vencimiento para el 13 de febrero.A pesar de que la Dian amplió hasta el 31 de marzo de 2026 el plazo para presentar el reporte de las declaraciones de importación, la obligación de declarar y pagar el impuesto se mantiene para febrero. Esto, según Acoplásticos, podría derivar en errores, sanciones y futuros litigios.
El presidente de Acoplásticos, Daniel Mitchell, advirtió que la posible imposición de un arancel del 30 % por parte de Ecuador a productos colombianos tendría un impacto “supremamente alto” sobre la industria del plástico, al punto de sacar del mercado a buena parte de los productos del sector.Según explicó Mitchell, las cadenas productivas del plástico exportan actualmente al mercado ecuatoriano cerca de 150 millones de dólares, lo que representa alrededor del 9 % del total de las exportaciones que se hacen a otras partes del mundo. De ese monto, 50 millones de dólares corresponden a materias primas plásticas y cerca de 100 millones de dólares a productos plásticos terminados.Mitchell detalló que, en el caso de los materiales plásticos, Ecuador representa alrededor del 5 % del total exportado, mientras que en productos plásticos la participación asciende a cerca del 12 %, convirtiéndose en el segundo mercado más importante después de Estados Unidos.Por esta razón, Acoplásticos estima que la pérdida total para el sector podría afectar la ganancia de 150 millones de dólares, dado que el plástico es un sector completamente transable y altamente dependiente del comercio exterior.El presidente de Acoplásticos advirtió que el impacto no solo sería comercial, sino también empresarial y laboral. Señaló que existen compañías colombianas para las cuales más del 50 % de sus exportaciones tienen como destino Ecuador, lo que las coloca en un escenario de alto riesgo, junto con sus trabajadores.El presidente del gremio hizo un llamado a enfrentar las dificultades, en este caso en materia de seguridad y de lucha contra el narcotráfico, sin que se afecte la relación comercial entre ambos países, propiciando una mayor cooperación con el mercado ecuatoriano.
Desde Antioquia, un emprendimiento colombiano creó cubiertos comestibles como alternativa sostenible para reducir el uso de plásticos de un solo uso en la industria de alimentos.Por años, los cubiertos desechables han sido parte inevitable del consumo diario, pero también uno de los residuos que más contaminan playas, ríos y océanos. Con esa realidad en mente nació Crunchis Colombia SAS, un emprendimiento paisa que decidió transformar un objeto cotidiano en una solución ambiental.La empresa, ubicada en el municipio de La Estrella, Antioquia, elabora y comercializa cubiertos comestibles hechos a base de harina de trigo. Se trata de cucharas y mezcladores que pueden usarse tanto en bebidas calientes como frías y que, tras cumplir su función, pueden comerse o biodegradarse sin dejar residuos contaminantes.Una idea que nació frente al marEl origen del proyecto se remonta a 2020, cuando sus fundadores realizaron un viaje familiar por el Caribe colombiano y se encontraron con grandes cantidades de plástico acumuladas en las playas. Esa experiencia fue el punto de partida para desarrollar una alternativa real al plástico de un solo uso en la industria de alimentos.Según explicó John Alejandro Restrepo, cofundador de la empresa, el objetivo siempre fue reducir el consumo de cubiertos plásticos y promover hábitos de consumo más responsables, sin sacrificar funcionalidad ni experiencia para el usuario.Cubiertos resistentes, comestibles y sosteniblesLos productos de Crunchis están diseñados para soportar altas temperaturas sin romperse y mantener su estructura durante varios minutos en contacto con líquidos. Su sabor es neutro, similar al de una galleta, lo que permite usarlos con café, helados y postres sin alterar el gusto de los alimentos.Actualmente, el emprendimiento entrega cerca de 60.000 cucharas mensuales y se ha propuesto cerrar 2026 con una producción cercana a las 300.000 unidades al mes, con el objetivo de ampliar su impacto ambiental positivo.Un impacto que va más allá del productoEl proyecto también busca generar conciencia sobre el consumo de plástico en Colombia, donde una persona utiliza en promedio 24 kilos de plástico al año, y solo una pequeña parte logra reciclarse. Al reemplazar cubiertos desechables por opciones comestibles, el emprendimiento apunta a reducir toneladas de residuos que terminan contaminando el entorno.Crunchis trabaja con comercios, cafeterías y empresas que quieren dar el paso hacia prácticas más sostenibles, demostrando que la innovación colombiana también puede ser aliada del medio ambiente.Escuche aquí de qué se trata:
Un reciente informe de Acoplásticos evidencia que la industria del plástico cerrará 2025 con un desempeño que superó las expectativas. Entre enero y septiembre, las exportaciones de materias primas plásticas aumentaron 7.4 % y alcanzaron los 707 millones de dólares, una tendencia que reafirma la recuperación del sector en el mercado internacional. Brasil siguió siendo el socio clave: compró más de la mitad de los despachos y aumentó sus compras en 21 %, un comportamiento que impulsó buena parte del crecimiento del año.En productos plásticos transformados, el panorama también fue favorable. Las ventas externas sumaron 587 millones de dólares en los primeros nueve meses, con un ligero crecimiento del 1.4 %. Aunque el ritmo fue más moderado que en 2024, cuando las exportaciones repuntaron 15,6 %, las cifras mantienen al sector en terreno positivo y proyectan un cierre cercano a los 1.800 millones de dólares en exportaciones totales.“La industria del plástico está demostrando un proceso de transformación y, ha logrado mantener un crecimiento en su producción y en el empleo. En especial, se resaltan los resultados en el objetivo de seguir fortaleciendo la presencia en mercados internacionales. Los resultados de este año reflejan una industria que invierte, que innova y que continúa avanzando hacia un mayor competitividad y sostenibilidad”, afirmó Daniel Mitchell, presidente ejecutivo de Acoplásticos.El empuje no solo se siente en los mercados internacionales. A nivel interno, la producción de artículos plásticos creció 3 % entre julio y septiembre, mientras que las ventas aumentaron 4.9 % y el empleo 3.7 %. Para los empresarios, uno de los factores que explica este comportamiento es la renovación de maquinaria. Entre enero y septiembre ingresaron al país equipos por más de 80 millones de dólares. Las inyectoras, que representaron el 43 % de esas compras, tuvieron un aumento del 17 % frente al año pasado.“De cara al 2026, el gremio considera que los principales retos del sector serán el cumplimiento de la legislación de los denominados plásticos de solo uso, alcanzar las metas de reciclaje de empaques y envases, afianzar la transición digital hacia la industria 4.0 y, en especial, seguir conquistando los mercados internacionales con un buen crecimiento en las exportaciones y una mayoría diversificación en mercados y productos”, indicó Acoplásticos.El reciclaje también está jugando un papel más fuerte en la industria. En los últimos años, las compañías han sumado alrededor de 100.000 toneladas de capacidad adicional, lo que ha permitido responder a nuevas exigencias ambientales y a la regulación sobre plásticos de un solo uso.Antioquia volvió a sobresalir dentro del mapa nacional. El departamento registró un crecimiento del 4,9 % en producción entre enero y septiembre, aportando el 17 % de la expansión del sector. Allí se concentra alrededor de una cuarta parte del empleo y de los establecimientos vinculados a la industria.
Las causas y efectos de la contaminación por plásticos en la costa norte colombiana es lo que durante diez años estuvo analizando la Universidad del Atlántico con el Instituto Nacional de Investigación Marina Integrada de Francia, y cuyo estudio hoy advierte cómo el mar Caribe continúa recibiendo cargas de plástico desproporcionadas que están afectando el ecosistema.El docente Nelson Rangel, investigador de la Universidad del Atlántico y doctor en Ciencias del Mar, que lidera esta investigación, reafirma que “hay un problema asociado con el plástico en todos los ecosistemas costeros y en el mar profundo”, pues el estudio evidencia, inclusive, “cómo el plástico está afectando de manera significativa las interacciones entre diferentes especies de animales, en particular peces y aves”.Los ríos son los que más arrastran plásticos hasta el mar, siendo el río Magdalena el que más aporta estos contaminantes al desembocar unas 18.000 toneladas de plásticos al año. Esto, a su vez, derivado de las malas prácticas humanas."Primero tenemos que tener en cuenta que el río Magdalena es el más grande de Colombia y donde hay una mayor población asentada en sus riberas como tal. Entonces, la presencia de seres humanos en su cuenca, donde desafortunadamente el manejo del plástico no es el mejor, pues favorece a que mucho de ese plástico termine en el río y, por ende, aquí en el Caribe colombiano", manifiesta.El estudio identifica que hay claras deficiencias en la aplicación de las normas y en la gestión de los residuos, por lo que plantea 12 recomendaciones, dirigidas tanto a los productores como a los consumidores de plástico."El productor de plástico tiene que repensar un poco el producto que está realizando, porque desafortunadamente es un producto que es muy impactante con el medio ambiente para la cantidad de tiempo que se utiliza. Por ejemplo, botellas que se utilizan por 15 minutos nada más y luego se desechan", sugiere el experto."Y el consumidor, o sea, nosotros que somos los usuarios finales, si podemos sacar el plástico de ciertas actividades diarias, pues sería ideal para que este plástico no termine en el océano", recomienda.Ahora bien, no solo los vertimientos de los ríos están contaminando, las actividades que se realizan en la costa y a nivel marino también tienen responsabilidad, aunque en un menor porcentaje, de la presencia de plásticos en el mar.
En un contexto global marcado por la urgente necesidad de materiales sostenibles, un equipo de investigadores en Estados Unidos ha logrado un avance notable: el desarrollo de un biopolímero con propiedades físicas superiores a las del plástico y el vidrio, completamente biodegradable y apto para múltiples aplicaciones tecnológicas.El proyecto, fruto de una colaboración entre científicos de la Universidad Rice y la Universidad de Houston, propone una solución innovadora frente a la creciente crisis ambiental causada por los residuos plásticos. La clave está en la manipulación precisa del comportamiento de bacterias productoras de celulosa, un material natural que ya se utiliza en algunos sectores, pero que hasta ahora no había podido competir con los plásticos sintéticos en términos de durabilidad y rendimiento.Control bacteriano para materiales del futuroLa celulosa bacteriana, aunque conocida por su pureza y biocompatibilidad, presenta limitaciones estructurales que la relegaban a usos muy específicos. Sin embargo, los bioingenieros del sur de Texas han diseñado una técnica que transforma completamente sus capacidades. Utilizando un innovador biorreactor rotativo, los científicos lograron orientar el movimiento de las bacterias durante el proceso de crecimiento. Este control direccional permite una deposición mucho más uniforme y organizada de las fibras de celulosa.“El diseño del biorreactor nos permitió alinear el crecimiento bacteriano con precisión, lo cual mejoró notablemente la resistencia del material resultante”, explicó M.A.S.R. Saadi, estudiante de doctorado en materiales y nanoingeniería de la Universidad Rice y coautor principal del estudio.Gracias a este método, las láminas obtenidas no solo son completamente transparentes y flexibles, sino también increíblemente resistentes, llegando a superar incluso al vidrio en dureza. Además, conservan una notable maleabilidad que las hace ideales para aplicaciones donde otros materiales rígidos fallan.Material híbrido con rendimiento superiorEn una etapa avanzada del experimento, los investigadores incorporaron nitruro de boro al biopolímero durante la síntesis. Esta combinación originó un material compuesto con propiedades mecánicas y térmicas excepcionales. Según los datos del estudio, publicado en Nature, la resistencia a tracción alcanzó los 553 megapascales, mientras que la capacidad para disipar calor fue tres veces superior a la de las versiones anteriores del material.Estas características sitúan al nuevo biopolímero como un potencial reemplazo no solo del plástico, sino también de ciertos metales en sectores que requieren materiales livianos pero altamente resistentes.Una alternativa sostenible y escalableMás allá de su rendimiento, uno de los aspectos más prometedores del descubrimiento es su viabilidad para la producción a gran escala. A diferencia de otros procesos industriales contaminantes, la biosíntesis del material se realiza sin el uso de disolventes químicos, en una única etapa y a temperatura ambiente, lo cual reduce el impacto ambiental de manera considerable.El equipo de investigación visualiza un amplio rango de aplicaciones para este biopolímero: desde envases biodegradables hasta componentes electrónicos, pasando por soluciones para el almacenamiento de energía y gestión térmica.La creciente preocupación por la contaminación por plásticos, especialmente los microplásticos, que se han detectado incluso en el aire que respiramos, ha intensificado la búsqueda de alternativas sostenibles. Esta nueva celulosa bacteriana reforzada podría marcar un antes y un después en esa transición.En palabras de los investigadores, lo más importante ahora será escalar el proceso de producción sin perder la eficiencia alcanzada en el laboratorio. “Estamos convencidos de que este material tiene el potencial para transformar múltiples industrias sin dejar una huella ambiental”, concluyeron.
Biciola, la unión de palabras entre bicicleta y olas, es un prototipo venezolano para limpiar playas en el lago de Maracaibo, el más grande de tipo natural en Sudamérica, y educar a la población sobre el impacto de los microplásticos, cada día más presentes en la cotidianidad: en la sangre, la lluvia, la arena e incluso la leche materna.La idea de crear una bicicleta estática para tamizar plástico surgió en 2021, pero no fue hasta tres años después cuando el grupo de venezolanos, biólogos, lograron fabricar un prototipo para juntar los beneficios del ejercicio y la eliminación de plástico en la ciudad de Maracaibo.La Biciola funciona unida a un cilindro que tamiza y elimina el plástico de la arena al ritmo del pedaleo. En principio, se concibió para que comunidades de Maracaibo la usaran, pero el objetivo es que varios estados tengan una.Así lo explicó a EFE Mariana Hernández, bióloga y líder de Biciola, quien destacó que todo buen proyecto comienza con la frase "te imaginas si…". Un día, junto a un amigo, vio un video sobre un esfuerzo en España para tamizar plástico de forma manual y comentó:"¿Te imaginas si, en lugar de hacerlo manualmente, la gente pudiera hacerlo con una caminadora? ¿Si lo hacemos con una bicicleta?", recordó Hernández que comentó a su amigo.El diseñoSin recursos, la idea empezó a tomar forma cuando involucraron a más personas al equipo y se dibujó el boceto de la bicicleta. Luego, compartieron el proyecto con organizaciones nacionales e internacionales y describieron, en un correo de cinco líneas, de qué se trataba Biciola para buscar financiamiento.En enero de 2023, National Geographic sugirió que aplicaran a un fondo de financiamiento: "Aplicamos, nos emocionamos muchísimo, pero no funcionó", recordó la líder de Biciola.Sin embargo, cuatro meses después, lograron un financiamiento con Experiment, una plataforma para compartir investigación científica, que reconoció a Biciola como "uno de los mejores 50 proyectos a nivel mundial en el tema de océanos", según la bióloga venezolana.Esta organización dio los fondos suficientes para concretar el prototipo, pero no para hacer las pruebas de campo, por lo que el equipo buscó más financiamiento.De esta forma, ganaron el primer lugar del Concurso Ideas 2023 en la categoría Social, una competencia respaldada por instituciones educativas y empresas privadas en Venezuela, lo que permitió mayor desarrollo del proyecto.La primera pruebaEn 2024, tres años después de la idea, el equipo de Biciola pudo terminar el primer prototipo funcional. Lo hicieron a partir de materiales reciclables y gastaron, solo en la fabricación, alrededor de 800 dólares. La primera versión se probó en una isla de Maracaibo.La idea de Biciola —que se puede separar en piezas y transportar fácilmente— es que sea una herramienta que "sea alcanzable para todas las personas" y, al mismo tiempo, que haya "un despertar de la conciencia ambiental", subrayó Hernández.La pueden utilizar niños desde los seis años y adultos mayores dentro de sus propias comunidades, lo que contribuye al saneamiento de las playas y a la eliminación de plástico para evitar que los animales lo ingieran.Biciola sigue siendo un prototipo, ya que todavía está sujeta a cambios y mejoras. Para lograr esto, Hernández colabora desde Inglaterra, donde hace un doctorado, y los miembros del equipo desde distintos lugares de Venezuela: en Zulia está Luis Sibira, estudiante de Biología; en Mérida, María José Barrios, diseñadora; en Táchira, Igor Castillo, biólogo; y en Nueva Esparta, Jemimah Rivera, bióloga marina.Los miembros del proyecto quieren mejorar Biciola —utilizar materiales más duraderos— y llevar el proyecto a escuelas para educar sobre la conciencia ambiental. En planes también está fabricar otros nuevos prototipos, también hechos a partir de materiales reciclados.
Estos fueron los temas tratados este 25 de septiembre, en Recap Blu:Otty Patiño, excomisionado de Paz durante el Gobierno de Gustavo Petro, habló sobre la extradición de alias 'Araña', las polémicas declaraciones de David Murcia Guzmán y el proceso de la fallida paz total.Las últimas imágenes de alias 'Araña' antes de du extradición y la advertencia del presidente Abelardo De La Espriella a Iván Márquez.El mandatario De La Espriella también respondió a quienes lo cuestionaron por portar un arma: "Que sigan criticando, que eso me impulsa".Se mantiene la cadena perpetua contra Daniel Sancho por el asesinato del médico colombiano Edwin Arrieta.Sobrevivientes del accidente del avión que transportaba al equipo de Chapecoense volvieron al lugar del sinietro casi 10 años después.
MiLoto realiza este viernes 25 de septiembre de 2026 un nuevo sorteo, en el que los participantes buscan acertar la combinación de cinco números para acceder al premio mayor.La combinación ganadora del sorteo de MiLoto de este viernes 25 de septiembre de 2026 es: 36 - 18 - 10 - 08 - 31.Para esta jornada, el acumulado de MiLoto asciende a $160 millones. El resultado oficial permitirá conocer los números sorteados y el balance de ganadores en las diferentes categorías de aciertos.MiLoto es un juego en el que los participantes seleccionan una combinación de cinco números. La mecánica contempla premios para quienes acierten desde dos hasta los cinco números de la combinación sorteada.¿De cuánto es el acumulado de MiLoto?Para este viernes, 25 de septiembre de 2026, el acumulado de MiLoto es de $160 millones.Cuando no se registra un ganador en la categoría de cinco aciertos, el acumulado del premio mayor aumenta para la siguiente jornada, de acuerdo con la mecánica del juego.Los participantes pueden verificar sus tiquetes y comparar los números registrados con los resultados oficiales antes de reclamar cualquier premio.
El excomisionado de paz Otty Patiño aseguró en Recap Blu que durante el Gobierno del expresidente Gustavo Petro nunca conoció de un eventual ofrecimiento de una gestoría de paz a David Murcia Guzmán, condenado por el caso DMG. Esta declaración se produjo luego de que Murcia se retractara de varios señalamientos contra el actual presidente Abelardo De La Espriella y afirmara que, antes de realizar esas acusaciones, recibió expectativas relacionadas con una posible salida de prisión mediante esa figura.En entrevista con Recap Blu, Patiño sostuvo que las decisiones relacionadas con las gestorías de paz eran conocidas y consultadas dentro de la Consejería de Paz, pero afirmó que el nombre de Murcia Guzmán nunca estuvo sobre la mesa.“No tengo la menor idea, porque todas las gestorías de paz eran comunicadas, eran, digamos, consultadas con nosotros. En ningún momento a nosotros como Consejería nunca se nos consultó nada sobre este señor”, manifestó el exfuncionario.Patiño también cuestionó que Murcia hubiera sido considerado para una eventual gestoría, al señalar que, desde su perspectiva, no tenía relación con procesos de paz.“Lo cual además me parece absurdo porque este señor no tiene nada que ver con procesos de paz”, afirmó. Choque de afirmacionesFrente a las declaraciones contradictorias del condenado, el excomisionado agregó que Murcia "hoy dice una cosa, mañana dice otra”.Ante la pregunta de si en algún momento, durante su paso por la Consejería de Paz, tuvo conocimiento de un ofrecimiento a Murcia Guzmán, Patiño fue enfático en negarlo."Jamás. Y por supuesto considero que el presidente Petro jamás pensó ni manifestó en esa posibilidad de darle una consejería de paz a este señor", agregó.Las declaraciones se conocen después de que Murcia presentara ante la Fiscalía una retractación de los señalamientos que había realizado contra Abelardo De La Espriella. Según el documento, el condenado afirmó que sus declaraciones estuvieron precedidas por expectativas relacionadas con una eventual vinculación como gestor de paz y con la posibilidad de obtener su libertad. Finalmente, Patiño rechazó que las gestorías de paz hubieran funcionado como un supuesto “cheque en blanco” para quienes recibieron esa condición.“Y si no lo cumple, pues se le suspende la gestoría. Así de sencillo. Pero de allí para allá, que sea una carta blanca para delinquir, para protegerle actividades delictivas, jamás”, concluyó el excomisionado.
TransMilenio anunció una operación especial para facilitar el regreso de los asistentes a los conciertos de BTS, que se realizarán el viernes 2 y sábado 3 de octubre en el estadio El Campín, en Bogotá.Desde las 10:00 p. m., ocho rutas especiales estarán disponibles en las estaciones Campín–UAN y Movistar Arena, con destino a diferentes portales y estaciones de la ciudad.Desde Campín–UAN saldrán cuatro rutas:Portal NortePortal AméricasPortal SubaPortal EldoradoDesde Movistar Arena estarán disponibles otras cuatro rutas hacia:Portal UsmePortal 20 de JulioPortal 80Portal SurLos servicios funcionarán de acuerdo con la demanda de pasajeros. La operación habitual de las estaciones Campín–UAN y Movistar Arena finalizará a las 10:00 p. m. y, entre las 10:00 p. m. y las 11:00 p. m., estas estaciones estarán habilitadas únicamente para facilitar la evacuación de los asistentes.Como alternativa, los usuarios podrán utilizar Universidad Nacional, si salen por Campín–UAN, y 7 de Agosto, si salen por Movistar Arena.¿Cómo llegar al concierto?Para llegar al estadio, TransMilenio contará con 13 rutas troncales en las estaciones Campín–UAN y Movistar Arena. En Movistar Arena estarán disponibles las rutas 4, B72, D21, G30, L25, C25, C30, H21 y H72.En Campín–UAN funcionarán las rutas 4, B11, C25, G11, S42, D21, E42, H21 y L25.Además, TransMiZonal tendrá 39 rutas con paraderos cercanos al estadio El Campín, ubicados en la NQS, calle 63, calle 53 y carrera 24.TransMilenio recomienda a los asistentes recargar con anticipación la tarjeta tullave, planear el viaje mediante TransMiApp y consultar los canales oficiales de la entidad para revisar horarios y recorridos.La entidad también señaló que los despachos de las rutas especiales se ajustarán según la cantidad de pasajeros durante la salida de los conciertos.
“Ni en el tarimazo ni en la fiesta que tuvieron ellos hubo muertos, pero en una política equivocada de guerra sí hay muchos muertos”, afirmó Otty Patiño, excomisionado de Paz durante el Gobierno de Gustavo Petro, al referirse a las polémicas que rodearon algunos episodios de la llamada paz total. En entrevista con Recap Blu, Patiño reconoció que durante un proceso de paz pueden cometerse errores, pero defendió la necesidad de priorizar el diálogo frente a una estrategia basada exclusivamente en la confrontación armada.El exfuncionario respondió por situaciones como el denominado ‘tarimazo’ en La Alpujarra y una fiesta realizada por integrantes de estructuras criminales en la cárcel de Itagüí. Patiño aclaró que no justifica ninguno de esos hechos y sostuvo que estos no fueron provocados directamente por la Consejería de Paz.“No, no lo estoy justificando de ninguna manera”, respondió, antes de explicar que, desde su perspectiva, los errores cometidos durante una búsqueda de paz deben analizarse teniendo en cuenta sus consecuencias.Patiño también defendió la estrategia de negociación adelantada durante el Gobierno Petro y rechazó la afirmación de que la paz total hubiera sido simplemente un mecanismo para permitir que los grupos ilegales continuaran delinquiendo. Según explicó, durante su gestión hubo procesos que avanzaron en diferentes niveles, aunque reconoció que algunos, como el del ELN y el Estado Mayor Central liderado por Iván Mordisco, terminaron fracasando."Había varios procesos que fueron fallidos, como el caso del ELN, digamos, donde ellos demostraron que no había voluntad de paz. Y el proceso con el Estado Mayor Conjunto FARC, fundamentalmente al mando del señor Iván Mordisco, que en el Cauca decidió más bien lanzarse a la guerra que hacer parte, digamos, de un proceso de paz. Los demás, en los demás procesos había avances, en los otros 8 o 9 procesos que estábamos adelantando, que además tenían la característica de que eran muy territorializados, allí hubo avances considerables en cada uno de distintas maneras", afirmó.Frente a las críticas sobre las denominadas gestorías de paz, el excomisionado negó que estas figuras hubieran sido utilizadas como una “carta blanca” para delinquir o como instrumentos de política electoral. Aseguró que quienes recibían esa condición tenían obligaciones y debían presentar planes de acción que posteriormente eran evaluados. “Si no lo cumple, pues se le suspende la gestoría. Así de sencillo. Pero de allí para allá, que sea una carta blanca para delinquir, para protegerle actividades delictivas, jamás”, concluyó.