La reforma a la justicia, presentada por la ministra Ángela María Buitrago, ha generado un intenso debate en torno a un artículo que permitiría la reducción de un porcentaje en la pena para quienes acepten cargos por delitos contra menores de edad. Este proyecto, que fue elaborado en conjunto con la Fiscalía y la Corte Suprema, busca combatir la impunidad en estos casos, pero ha despertado críticas por las posibles consecuencias para las víctimas.Según la ministra Buitrago, el objetivo es facilitar las condenas y reducir la impunidad en estos delitos. “Casi todos estos casos quedan en la impunidad por falta de pruebas o pasa el tiempo y resulta que ya después cuando crece el niño ya no quiere ser revictimizado y tampoco se presenta. Hay muchos casos en donde la estadística muestra que sería mucho más provechoso para la justicia que la persona aceptara el cargo y se le impusiera una condena, que es una condena relativamente alta, son 14 años, pero que tendría una rebaja mínima desde el marco general”.El abogado penalista Francisco Bernate, quien participó en la comisión que redactó el texto, apoya esta medida argumentando que agilizaría el sistema penal: “Con las condiciones actuales, estas personas no tendrían ningún descuento ni ninguna rebaja en el evento en el que acepten en su responsabilidad. Esto lleva a procesos demorados donde las libertades por vencimiento de términos son la regla general. Gracias a este proyecto, podrían aceptar sus cargos, con lo que de manera muy rápida tendrían una sanción”.No obstante, las críticas no se han hecho esperar. El fiscal general Francisco Barbosa, en una entrevista con Blu Radio, cuestionó duramente la propuesta, especialmente en relación con casos emblemáticos como el de Yuliana Samboní. “Estoy en desacuerdo que se permitan los preacuerdos y las negociaciones entre Fiscalía, imputados y acusados, o casos de allanamiento por violaciones de menores. Si estamos en un escenario de negociación de penas frente a estos delitos, es como si cogiéramos crímenes como los de Yuliana Samboní y termináramos volviéndolos negociables”.Se espera que el debate de la reforma a la justicia que tendrá 13 artículos empiece a finales de este mes de octubre en la comisión Primera del Senado.
El senador Roy Barreras formuló duras críticas en Mañanas BLU en contra del proyecto de cadena perpetua a responsables de abuso sexual a menores. De acuerdo con el legislador la redacción fue improvisada y abre la puerta a graves consecuencias.Vea también: ¿La cadena perpetua disuade a los abusadores de niños o solo es populismo punitivo? Barreras aseguró que la iniciativa le abre la puerta a Rafael Uribe Noguera, al violador y asesino de la niña Yuliana, para que su condena sea revisada a los 25 años de prisión.“Este proyecto está mal escrito, mal redactado, lo hicieron mal, por improvisarlo, por eso están sufriendo ahora porque les quedan pocos días”, sostuvo el legislador. Barreras aseguró que hay varios riesgos en la redacción que incluso ponen en riesgo la vida de los menores. “Puede causar que el violador asesine al niño, lo estimula a que haya más asesinatos, porque cometen el error increíble de poner la misma pena para la violación que para el asesinato”, sostuvo. “No nos dimos cuenta solo hoy, he dejado constancia a lo largo de todo este proyecto”, aseguró.Conozca más: Cadena perpetua a asesinos y violadores de niños se empantana en penúltimo debate “Está tan mal escrito que podría condenarse a cadena perpetua a un menor de edad que tenga relaciones sexuales bajo los efectos del licor”, agregó.Escuche las declaraciones del senador Roy Barreras: Escuche este debate en Mañanas BLU 10:30, cuando Colombia está al aire:
Los hermanos Francisco y Catalina Uribe Noguera se refirieron a la decisión del Tribunal Superior de Bogotá que confirmó la decisión del juez 46 de conocimiento la capital al absolverlos en segunda instancia.Esto se da luego que enfrentaran un proceso que duró tres años donde la Fiscalía los acusó de ocultamiento de información y obstrucción a la justicia por tratar de favorecer, supuestamente, a su hermano Rafael por el asesinato de Yuliana Samboní.Entérese de: Rafael Uribe Noguera habla por primera vez del crimen de Yuliana Samboní Aunque celebran la decisión judicial, indicaron que la reparación a la familia de la niña corresponde a su hermano y no es un tema familiar.“Hoy se confirma lo que nosotros venimos diciendo desde el primer día y es que colaboramos con las autoridades y que éramos inocentes”, indicó Francisco Uribe Noguera.“La Fiscalía no creyó eso y por eso nos llevó a juicio. Pienso que fue un gasto completamente innecesario por parte de la administración de justicia”, agregó.Además, señaló que ellos no tienen la responsabilidad de reparar cómo familia a la menor Samboní.“El delito de sangre no existe. Cómo familia Vamos a tratar de realizar una serie de acciones que permitan cambiar una realidad en Colombia que, por este caso, pareciera que fuera el único que existe en nuestro país cuando se registran 14.000 casos como este cada año”, añadió.Francisco precisó además que el acto atroz que cometió su hermano solo lo comprometen a él, teniendo en cuenta que las responsabilidades penales son individuales, no obstante, agregó que Rafael no tenía bienes.Le puede interesar:Fiscalía revela videos inéditos durante juicio de los hermanos Uribe Noguera “Mi hermano está pagando una condena de 58 de prisión que es la más alta que se ha aplicado en la historia de Colombia, eso hace parte de la reparación que existe en la sociedad. Por otro lado, mi hermano no tenía otros bienes y si los tuviera claro que lo hubiera hecho”, puntualizó.La Fiscalía tiene un recurso especial que puede interponer ante la Corte Suprema de Justicia en contra de esa decisión del tribunal y es un recurso de casación que, de ser aprobado para estudio por la Corte, le dejarían la decisión final en sus manos.Es importante resaltar que el asesinato de la menor Yuliana Samboní ocurrió el 4 de diciembre de 2016 y se ha convertido en símbolo de la lucha para combatir el maltrato y los abusos de los niños.A su vez, el Tribunal Superior de Bogotá indicó que, aunque la Fiscalía probó que eliminaron aplicaciones y mensajes de Whatsapp, lo hicieron por “miedo, paranoia y zozobra”, tras recibir múltiples mensajes amenazantes en su contra y en contra de su familia.“Catalina aceptó que desinstaló la aplicación de Whatsapp tras acceder al celular de su hermano Rafael”, indicó.Lea también:“Él se quiere morir”: revelan chats de WhatsApp de hermanos de Uribe Noguera “De otro lado, las precisiones acerca de los mensajes amenazantes lanzados contra Rafael, Catalina y Francisco a través de ese celular que aludían a las hijas de los acusados, para el Tribunal son una fuente razonable de miedo, paranoia y zozobra, lo que motivó a Catalina a desinstalar, entre otras fuentes de información digital”, dijo el magistrado.Sin embargo, en el proceso quedó un manto de duda sobre el contenido de los mensajes eliminados pues la Fiscalía no pudo llegar a ello. Entonces, el derecho que prima es el de la presunción de inocencia. Cómo no se supo ese contenido no se puede decir que se borraron para proteger a su hermano Rafael.“La Fiscalía no demostró el contenido de los archivos digitales borrados o destruidos y por ende queda en la incertidumbre si los mismos contenían elementos materiales probatorios con vocación de demostrar una hipótesis delictiva”, dijo.Entérese de: Francisco y Catalina Uribe Noguera no aceptarán cargos por caso Yuliana“El mero hecho de que los acusados hayan borrado unos mensajes de texto no puede tomarse como hecho indicador, inequívoco de que se trató de la destrucción de elementos materiales probatorios y que esa restricción se realizó con el fin de evitar que los mismos fueran usados como medios durante la investigación o el juicio de Rafael”, puntualizó el magistrado.El magistrado señaló que la Fiscalía no puede atribuir responsabilidades penales por la cantidad de llamadas entrantes y salientes de ese 4 de diciembre. El contenido de las llamadas nunca se supo.“Las llamadas entrantes y salientes de los aparatos merecen la misma consecuencia lógica no solo porque del contenido de las conversaciones nada se sabe, solo que las mismas existieron a diversas horas del 4 de diciembre del 2016 si no porque, además, a partir de ellas se observa una inminente imposibilidad práctica para construir un juicio planteado por la fiscalía”, dijo el funcionario judicial.Vea las declaraciones aquí:
El Tribunal Superior de Bogotá confirmó la absolución a los hermanos Francisco y Catalina Uribe Noguera y los declaró inocentes de obstruir el proceso que llevaba la Fiscalía en contra de su hermano Rafael Uribe Noguera por la muerte de Yuliana Samboní.“La recibo con alegría. Hoy se confirma lo que hemos venido diciendo desde el primer día y es que colaboramos con las autoridades. La Fiscalía no creyó eso y por eso nos llevó a juicio”, dijo Francisco sobre la decisión del tribunal.Añadió que esa decisión de la Fiscalía significó un desgaste innecesario para la administración de la justicia.“Eso lo entendió perfectamente la judicatura y, si ustedes oyeron, básicamente lo que le dice hoy el magistrado a la Fiscalía es que ellos, en palabras muy coloquiales, se inventaron el caso”, expresó.Uribe Noguera manifestó que no se puede condenar a toda una familia por un delito que cometió su hermano y que, lo tanto, será él quien debe reparar a la familia de Yuliana Samboní.“En Colombia, el delito de sangre no existe”, enfatizó.En la decisión de primera instancia, que fue apelada por la Fiscalía, el juez consideró que el hecho de que los hermanos hubieran borrado mensajes de sus teléfonos móviles el día del hecho no era prueba suficiente para condenarlos.El 29 de junio de 2017 la Fiscalía acusó ante un juzgado de Bogotá a los hermanos Francisco y Catalina por la presunta destrucción de pruebas del crimen que tuvo lugar el 4 de diciembre de 2016.Con esta acción, las autoridades consideraron en ese momento que los hermanos favorecieron el secuestro y el ocultamiento, alteración o destrucción del material probatorio.La muerte de Samboní conmocionó a Colombia por la sevicia con la que actuó el asesino, quien la raptó en Bosque Calderón, en Bogotá.Después la condujo a un apartamento de su propiedad donde la violó y estranguló, según el dictamen que elaboró el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses.El caso, uno de los más mediáticos del país, tuvo la intervención de la Fiscalía, que siempre sostuvo que la escena del crimen fue manipulada.
Pasaron 3 años desde aquel 4 de diciembre cuando el país amaneció conmocionado al ver las noticias y escuchar que en un barrio de Bogotá se había raptado a una niña de apenas 7 años: Yuliana Samboní. No deje de leer: Los Uribe Noguera no tienen obligación de indemnizar a familia de Yuliana Samboní Ese día, el arquitecto Rafael Uribe Noguera, la vio jugando fuera de su casa, indefensa, inocente, la silenció y la subió a su lujosa camioneta. Después, la llevó al prestigioso barrio Rosales, la llevó a su apartamento en el edificio Equus 66. Allí, la violó y la asesinó.Posteriormente, intentó ocultar las pruebas, salir sin culpa, pero ya no era solo un país, sino gran parte del planeta con los ojos puestos encima del abominable caso.La pequeña, oriunda del departamento del Cauca, llevaba poco tiempo viviendo en el barrio Bosque Calderón, junto a las montañas del oriente de Chapinero. Sus padres rentaron una sencilla casa prefabricada de apenas unos cuantos metros, estuvieron allí, y luego del crimen, la familia Samboní regresó a su natal tierra.Tres años después, el antiguo hogar de Yuliana cambió de inquilinos.Hoy, habita en la humilde casa una familia venezolana, una mujer joven junto a su esposo y un bebé de apenas dos meses.Cada año, la fachada de la vivienda cambia de color. El diciembre pasado era roja, hoy es amarillo pastel. Sigue intacta, pero con otro tinte y en época navideña, un adorno distinto en su puerta.Yohana es el nombre de quien hoy reside allí, la encontramos oficiando como estilista en el primer piso, nos sorprendió diciendo que ya esperaba llegaran los medios de comunicación, tal cual sucedió hace un año. Cuenta que aunque no conoció a Yuliana, ni a su familia, siente cosas en la vivienda.“A veces se sienten cosas: la casa pesada. No ha cambiado nada, quizás esté la presencia de ella aquí, aunque igual yo nunca la conocí, pero sí me impactó la historia de ella. Nosotros llegamos de Maracaibo hace dos años y aquí a esta casa, cuando ella ya iba a cumplir un año de asesinada”, cuenta la joven mujer.Dice que el barrio es tranquilo, que después de ese suceso, la protección de los niños es permanente, donde entre vecinos se aseguran de quienes extrañamente se acercan a las viviendas, que corroboran qué necesitan, qué buscan, qué pretenden, pero sí, con mucho por mejorar.En Bosque Calderón, los mismos habitantes consiguieron cámaras de seguridad para protegerse entre sí, dicen que aunque la migración venezolana les ha tocado con mucha fuerza, sigue considerándose un espacio tradicional y antiguo de Bogotá. Son más de 70 años de existencia, decenas de promesas de legalización de sus tierras, en medio de un paisaje natural con mucha riqueza: la quebrada Las Delicias, una de las principales fuentes hídricas de los cerros orientales y vastas especies de plantas y animales que nutren ese territorio con contrastes sociales muy notorios, que a simple vista se perciben.Miguel Lozano es habitante desde que era niño. Asegura que el barrio de la localidad de Chapinero es un lugar especial, donde la mayoría de vecinos se conocen y buscan crecer aún con las dificultades que se presentan, pero pide que el lugar no sea estigmatizado ni considerado precario, sino una oportunidad para seguir desarrollándose.“El barrio ha crecido mucho, la gente siempre aporta en lo que se necesita. Sí han llegado muchos extranjeros y eso ha ocasionado algunos temores, pero afortunadamente no pasa nada. Lo que hacemos aquí es no dejar los niños solos, aquí cualquier carro extraño es sospechoso y estamos alerta, pero ya ve usted, ellos están bien, juegan en vacaciones, también los abuelos. Ojalá que la gente nos mirara con ojos que no sean de lástima, porque aquí hay demasiado talento y potencial”, cuenta.Fue el 4 de diciembre de 2016, cuando el confeso asesino de la pequeña Yuliana Samboní marcó esa fecha como un símbolo en Colombia. Hoy, el grito es para que no vuelva a suceder lo que a Yuliana o a Sharick Buitrago o a la pequeña Génesis Rúa y a cada una de las niñas a quienes la depravación y la atrocidad les ha asesinado.Manténgase informado con las últimas noticias de Bogotá y sus localidades, hechos que son relevantes, información del tráfico, seguridad y la más completa información de la capital colombiana en BLU Radio.
Francisco y Catalina Uribe Noguera fueron absueltos este año en el proceso que les llevaba la Fiscalía por los delitos de ocultamiento de información y obstrucción a la justicia por tratar de favorecer, supuestamente, a su hermano, Rafael, por el asesinato de la menor Yuliana Samboní, por el que paga una condena de 58 años de prisión.No deje de leer: Fiscalía apeló absolución de hermanos Uribe Noguera en asesinato de Yuliana Samboní Por ser absueltos, no tienen que pagar ninguna indemnización a la familia de la menor asesinada.Incluso, a su hermano, el confeso homicida de la menor, Rafael Uribe Noguera, tampoco le han ordenado indemnizar a las víctimas. Lo que tiene, por ahora, es un fallo del Tribunal Superior de Bogotá que, además, del tiempo de prisión le ordena pagar una multa de 1.223 SMMV.Es decir, unos 1.000 millones de pesos, que en todo caso no van para la familia Samboní si no para el Estado, específicamente, para la Rama Judicial.Convierta a BLU Radio en su fuente de información preferida en Google Noticias.Sin embargo, esa multa se paga según la disponibilidad del condenado, según él pueda irla pagando y si no se llega a un acuerdo, se cobra vía ejecución de jurisdicción coactiva. Es decir, a través de la judicatura.No obstante, si Rafael Uribe Noguera demuestra insolvencia económica podría no pagar un solo peso.Sin embargo, la familia de la menor pedirá ser indemnizada por Rafael Uribe Noguera por lo que, actualmente, trabajan en una demanda civil, con la que buscarán esa reparación por los daños irreparables que sufrió la familia con los lamentables hechos. Entérese con el equipo de BLU Radio sobre las noticias de Colombia y sus regiones, los acontecimientos más relevantes e información sobre los hechos que son noticia, llevados a ustedes por un grupo de periodistas, analistas y líderes de opinión.
La familia de Yuliana Samboní mostró su desacuerdo con el fallo de un juez de Bogotá que absolvió a Catalina y Francisco Uribe Noguera, hermanos del asesino y violador de la pequeña.Ovidio Samboní, tío de Yuliana, dijo que esperaban que otra fuera la decisión del juez.“Eso era de esperarse, pues de todas maneras ellos cuentan con muchos recursos y van a ser favorecidos en el momento que sea”, expresó.Conozca también: Abuso contra las niñas en Colombia: de Yuliana Samboní a Diana Tatiana en BuenaventuraAñadió que ha sido mucho el sufrimiento de su familia por el asesinato de la niña Yuliana Samboní a manos de Rafael Uribe Noguera.“Han sido años de angustia y de mucho dolor los que ha vivido la familia por este lamentable hecho que nunca podremos superar”, puntualizó.
Escuche la crónica del horrible regreso de los crímenes contra las niñas en el país. A gritos se pide que no se agreda a las menores, que se respete su vida y prime su protección por encima de cualquier cosa. Escuche la Crónica de Uriel Rodríguez aquí:
En una audiencia que inició a las 8:30 a.m. de este viernes, Francisco Uribe Noguera relató los hechos ocurridos el 4 de diciembre de 2016, cuando su hermano Rafael Uribe Noguera secuestró, violó y asesinó a la niña Yuliana Samboní de tan solo 7 años.Le puede interesar: “Él se quiere morir”: revelan chats de WhatsApp de hermanos de Uribe NogueraFrancisco Uribe Noguera relató que su esposa, Laura, recibió una llamada del Gaula de la Policía en el que le informaban sobre la camioneta gris que estaba involucrado en el rapto de la menor de edad en el oriente de Bogotá.Durante la audiencia, Francisco Uribe Noguera señaló que fue al edificio de su hermano, Rafael, quien tenía en poder la camioneta de su esposa y coincidía con lo que le había dicho el Gaula. De acuerdo con el testimonio, para ingresar al apartamento, Francisco se subió por el balcón del edificio Equus 66 para acceder al apartamento de Rafael Uribe Noguera, ya que su hermano no les abría la puerta a él ni a su hermana Catalina Uribe, quien se encontraba a la entrada del inmueble."Yo me subí al muro, empiezo a decir, Rafael contésteme, dónde está... pero nunca respondió", relató.Luego del ingreso y de revisar el apartamento, de acuerdo con esta versión, Francisco Uribe Noguera se encontró con su hermano en el otro balcón del apartamento."Ahí abro la puerta y agarro a Rafael, me entra una ira absoluta, sobre todo porque la niña que estaban buscando tenía la edad de mi hija mayor. Lo cojo de los brazos, lo empujo con toda mi fuerza y ahí le empiezo a gritar de todo”, narró.“Le digo que es un hijuep… , le pregunto que donde está la niña, le digo que en el carro vi un zapatico, le digo que lo voy a matar.Me doy cuenta de que ese no era Rafael, tenía los ojos vidriosos, casi como si tuvieran una tela en los ojos”, agregó.Según el testimonio de Francisco Uribe Noguera, su hermano le decía no saber de qué niña le hablaba."Lo único que él me dice es que cuál niña, que no sabe de qué le estoy hablando”, manifestó Francisco Uribe Noguera.En su relato, el hermano del condenado manifestó que en el apartamento encontró rastros de un polvo blanco. “Se me ocurrió que era la cocaína que él me dijo que había consumido”, declaró.En una corta conversación, Francisco Uribe Noguera aseguró que su hermano le dijo que la niña se había bajado en la calle 65 con avenida Circunvalar y que allí se le había caído su zapato blanco dentro de la camioneta.Cuando salieron del apartamento, en el que estaba Rafael Uribe Noguera, se produjo un contacto con el abogado Juan David Riveros y este le dijo a Francisco que, si podía llevar a su hermano a la clínica, quien se encontraba en estado de alicoramiento.También le advirtió que tenía que llamar a las autoridades.Francisco aseguró que, cuando se dirigía a la clínica Monserrat en un taxi, recibió una llamada de la Policía y minutos antes Rafael Uribe Noguera le confesó el crimen de la menor Yuliana Samboní. "Es el capitán Niño, me pregunta que dónde estoy. Le dije que llevaba a Rafael a una clínica y que iba en un taxi, que luego lo llamaba. Subimos por la 134 y empezando a subir Rafael se agacha y me dice pasito que me va a decir la verdad. Y me dijo: ‘yo mate a la niña’. Y sí, la vida se me había puesto al revés, ahí se me acabó la vida y simplemente me puse a llorar ahí en el taxi”, aseguró Francisco Uribe Noguera.De acuerdo con el hermano de Rafael Uribe Noguera, después de la confesión, le dijo: "Usted es un hijeup…, lo odio, usted se tiró su vida y se va a morir en la cárcel”.“Rafael solo me contesto, yo sé”, añadió.Francisco José Uribe Noguera aseguró que fue allí cuando lo interrogó sobre la forma en que había asesinado a la niña y que su hermano le dijo que se había tratado de un accidente."Me dijo que la niña estaba gritando mucho en el carro, que le tapó la boca y se murió”, sostuvo. Aseguró, además, que Rafael le dijo que le había quitado la ropa a la menor.En el estrado, Francisco Uribe Noguera afirmó que estando en la clínica le contó al Gaula que Rafael había dicho que la pequeña estaba muerta y que había escondido el cuerpo debajo del jacuzzi.Francisco Uribe Noguera manifestó que después de estos hechos su vida cambió, que recibió amenazas por redes sociales y que la Fiscalía le comunicó lo estaba investigando por supuestamente manipular la escena de los hechos.“Ya no podía ni llevar a mis niñas al colegio, cerré mis redes sociales, veía las noticias”, refirió.Al finalizar su relato ante el juez 46 penal con función de conocimiento, Francisco dijo que aún se pregunta la razón por la que el día de los hechos no llamó al Gaula apenas encontró a Rafael Uribe Noguera en el apartamento del Equus 66."Llevo 3 años preguntándome eso. Después de la guerra todo el mundo es general. Fue después de que Rafael me dice que mató a la niña que yo dije tengo que llamar al Gaula”, indicó.
En la audiencia de juicio oral de los hermanos Uribe Noguera por el presunto ocultamiento de pruebas en el caso de la pequeña Yuliana Samboni, el primer testigo que presentó la defensa fue su victimario, Rafael Uribe, quien narró lo acontecido el día de los hechos.Le puede interesar: Fiscalía revela videos inéditos durante juicio de los hermanos Uribe Noguera“Cuando empiezo a tener conciencia miró el celular y tengo cualquier cantidad de llamadas y es mi hermana al contestar me dicen que me están buscando del Gaula; también suena bastantes veces el citófono y es el vigilante y le dije que por favor no dejes subir a cualquier persona que venga”, afirmó el condenado violador y asesino de la niña de tan solo 7 años. Desde una videollamada en la cárcel de máxima seguridad en Valledupar, Rafael aseguró que sus hermanos no lo encubtieron. “Al sentir que en cualquier momento van a entrar mis hermanos yo escondo a Yuliana y cojo la ropa de ella y las pongo en el baño. Después me salgo el balcón, estaba pensando en tirarme”, sostuvo. Uribe Noguera también habló del momento en el que su hermano Francisco le preguntó por la pequeña- “Primero le digo que ella se bajó en la 65 con avenida Circunvalar en los puentes, después le digo que se tiró del carro, a lo que él me responde: ‘rece para que aparezca’. Después, cuando íbamos en el carro, le dije que Juliana estaba muerta”, relató en su versión. Al final de las declaraciones, la fiscal intento desvirtuar lo dicho por Uribe Noguera y aseguró que lo afirmado por el condenado no coincidió con lo que él había dicho anteriormente. Sin embargo, el juez del caso afirmó que la versión era válida. A mediodía de este miércoles continúa la audiencia de juicio oral en la que interviene la defensa de los hermanos Uribe Noguera.
Corponor elevó de amarilla a naranja la alerta por el comportamiento de las fuentes hídricas en Norte de Santander. La decisión se produce casi 15 días después de la primera advertencia y responde al mayor riesgo de disminución de los caudales de los ríos Pamplonita y Zulia.Humberto Camacho, director de Corponor, explicó que el cambio representa el paso de la prevención a la acción. “Con la alerta naranja estamos llamados ya a la acción”, señaló, al advertir que las autoridades municipales, la Policía y los organismos de gestión del riesgo deberán reforzar el cumplimiento de las restricciones.Uno de los indicadores que genera mayor preocupación está en el río Zulia. Su caudal medio normalmente se encuentra entre 24.000 y 28.000 litros por segundo, pero actualmente registra entre 13.000 y 14.000 litros por segundo.La autoridad ambiental también advierte sobre el aumento de las captaciones ilegales. “Las nacientes siguen siendo las mismas, la población sigue aumentando y el desvío del recurso hídrico de manera ilegal también sigue creciendo”, explicó Camacho.Ante este panorama, Corponor anunció restricciones temporales sobre el uso del agua y medidas contra las captaciones no autorizadas. También se suspendió el aprovechamiento de material de arrastre en las cuencas de los ríos Zulia y Pamplonita.Para los ciudadanos también hay restricciones: está prohibido llenar piscinas, regar jardines y zonas verdes, lavar vehículos con manguera y utilizar agua para lavar fachadas, andenes y parqueaderos, entre otras actividades no autorizadas.Aunque todavía no se declara una alerta roja, el director de Corponor advierte que el escenario podría acercarse a ese nivel si no se adoptan las medidas necesarias. “Estamos muy cerca si no tomamos las acciones necesarias”, afirmó.En Cúcuta, la disminución del caudal del río Pamplonita ya es visible en diferentes puntos de la ciudad. Mientras permanece activa la alerta naranja, Corponor y las autoridades locales mantienen reuniones para evaluar la evolución de las fuentes hídricas y determinar nuevas acciones durante los próximos días.
El Audi A6 Sportback E-Tron, un carro eléctrico que oficialmente puede recorrer hasta 777 kilómetros con una carga, consiguió llegar a 1.338 kilómetros antes de quedarse sin batería, una distancia cerca de 72 % superior a la homologada, y de paso estableció un nuevo Récord Guinness para un vehículo eléctrico de producción.La hazaña estuvo a cargo del piloto polaco de rally Miko Marczyk, quien inició el recorrido a la 1:55 a. m. del 11 de septiembre. El trayecto lo llevó por ciudades como Cracovia, Sandomierz, Varsovia, Toruń y Grudziądz hasta llegar a Hel, en la costa del mar Báltico. Desde allí emprendió el regreso por buena parte de la misma ruta.El Audi terminó agotando su batería después de más de 45 horas de recorrido, cuando circulaba entre Toruń y Ciechocinek.¿Cómo un carro de 777 km de autonomía llegó a 1.338 km?La diferencia entre la autonomía oficial y la conseguida en carretera se explica principalmente por el nivel de eficiencia alcanzado durante la prueba. Marczyk consiguió un consumo promedio de apenas 7,09 kWh por cada 100 kilómetros, menos de la mitad del consumo combinado oficial del A6 Sportback E-Tron.No se trató de una prueba realizada en una pista cerrada ni de un vehículo transportado durante parte del recorrido. El Audi circuló por vías públicas y enfrentó tráfico normal, incluso durante horas de mayor congestión.Las condiciones tampoco fueron completamente constantes. La temperatura promedio estuvo alrededor de los 15 grados Celsius y llegó a bajar hasta los 7 grados durante el recorrido.Para reducir el consumo, el piloto aprovechó la frenada regenerativa, anticipó las condiciones del tráfico, evitó aceleraciones y frenadas innecesarias y mantuvo los neumáticos con la presión adecuada.La aerodinámica fue clave para gastar menos energíaEl resultado también está relacionado con las características del propio Audi. El A6 Sportback E-Tron tiene un coeficiente aerodinámico de 0,21, uno de los elementos que contribuyen a reducir la resistencia al avance y, por tanto, el consumo energético.El vehículo utiliza además una batería con 94,9 kWh de capacidad neta y cuenta con un sistema de recuperación de energía mediante frenado regenerativo que puede alcanzar hasta 220 kW.Audi asegura que alrededor del 95 % de las frenadas durante el uso cotidiano pueden realizarse mediante recuperación de energía. En una prueba centrada en recorrer la mayor distancia posible, aprovechar este sistema resulta especialmente relevante.El registro conseguido por Marczyk corresponde a la categoría de vehículos eléctricos de producción. El récord general pertenece al prototipo “muc022” del TUfast Eco Team, que recorrió 2.573,79 kilómetros con una sola carga en Alemania en septiembre de 2023.La diferencia está en el tipo de vehículo. Mientras aquel registro fue conseguido por un prototipo desarrollado específicamente para eficiencia, el Audi utilizado por Marczyk es un modelo de producción que realizó el recorrido en carreteras públicas.El piloto polaco ya había conseguido otro récord Guinness en 2025, cuando recorrió 2.831 kilómetros con un Skoda Superb diésel utilizando un solo tanque de combustible
A tres meses de los devastadores terremotos que sacudieron a Venezuela, Amnistía Internacional denunció una grave desatención estatal hacia la población afectada. Valentina Ballesta, directora adjunta de investigación para las Américas del organismo, señaló que, si bien los sismos eran eventos naturales impredecibles, la respuesta gubernamental ha estado marcada por la negligencia institucional. "Lo que sí era controlable y lo que sí estaba bajo la posibilidad de las autoridades en Venezuela de hacerlo diferente era cómo atendía a la población afectada. Estamos hablando de un abandono absoluto por parte de las instituciones", afirmó Ballesta.Incertidumbre, desinformación y la búsqueda de desaparecidosLa representante de Amnistía Internacional enfatizó que el desastre telúrico se sobrepuso a una emergencia humanitaria compleja preexistente, en la que gran parte de los ciudadanos ya carecía de acceso a derechos fundamentales como vivienda, alimentación, agua potable y electricidad. Tras los sismos, lejos de centralizar y coordinar la ayuda, la actuación oficial ha generado desorientación en las víctimas. "Vemos que las autoridades efectivamente hacen lo que saben hacer, que es pues generar confusión; no hay una claridad, no hay una centralidad de dónde deben acudir las personas", detalló la investigadora.Ballesta advirtió que persiste una profunda incógnita sobre cuántas miles de personas continúan desaparecidas en el país y criticó la ausencia de protocolos claros para la identificación y entrega de cadáveres. Las familias se ven obligadas a recorrer morgues improvisadas sufriendo "tres meses de búsqueda, de incertidumbre, de desasosiego", sin recibir respuestas oficiales ni definitivas sobre el paradero de sus seres queridos.Un dilema habitacional: refugios, auxilio familiar o acampar sobre las ruinasFrente a la inacción del Estado, la organización documentó tres formas principales en que las familias intentan sobrellevar la tragedia. Un primer grupo de damnificados acudió a refugios temporales instalados en planteles educativos, donde reina la incertidumbre debido al inicio del nuevo año escolar. Un segundo sector optó por trasladarse a viviendas de familiares, "gestionando sus propias necesidades de manera privada" ante la falta de un plan gubernamental de reparación o subsidio de vivienda.El tercer escenario, considerado por la vocera como profundamente doloroso, involucra a personas que acampan a la intemperie frente a sus casas destruidas o marcadas con riesgo alto en los peritajes sísmicos. Muchos se niegan a abandonar el lugar por temor a perder sus terrenos y pertenencias. Ballesta citó el testimonio de una mujer afectada que reflejaba el drama colectivo: "Bueno, pero es que a mí me van a mandar a dónde, a vivir dónde y mi terreno y mi casita".Riesgo de violaciones a derechos humanos y la respuesta de la diásporaAmnistía Internacional hizo un llamado urgente al gobierno venezolano para que actúe con transparencia y aplique políticas imparciales orientadas a proteger a poblaciones vulnerables, entre ellas niños, adultos mayores y mujeres embarazadas. La vocera alertó que, mientras no se implementen medidas serias, "la población solo va a caer en una espiral de violaciones de derechos humanos en su contra".Finalmente, la investigadora destacó el papel de la población en el exterior, indicando que "las réplicas emocionales y psicológicas del terremoto llegaron a toda la diáspora". Ante el vacío dejado por el Estado, la comunidad venezolana en el extranjero se ha movilizado de manera masiva para enviar asistencia y mitigar el impacto de la catástrofe.
Una profesora fue atacada con un cuchillo dentro de un salón de clases por una de sus estudiantes, en un episodio que quedó registrado por las cámaras de seguridad del colegio. La docente terminó en el piso durante el forcejeo, pero consiguió salir del aula y pedir ayuda pese a las heridas.El caso ocurrió el viernes 11 de septiembre en la escuela pública Dr. Gerson dos Santos Peres, en Cametá, ciudad del estado de Pará, en el noreste de Brasil. La profesora fue identificada como Betânia Almeida Prestes y la agresora es una adolescente que estudiaba en la institución.La escena se desencadenó después de una evaluación académica. Según la información conocida por medios locales, la estudiante había presentado un examen y posteriormente recibió la corrección de la docente. Poco después, cuando ambas permanecían solas en el salón, la menor sacó un cuchillo de caza que llevaba escondido.Las imágenes de seguridad muestran el momento en que la joven se acerca a la profesora y comienza la agresión. Betânia intentó evitar que la atacara y logró bloquear el primer movimiento de la estudiante.La docente también trató de contenerla físicamente y la llevó hasta una de las paredes del aula. Sin embargo, durante el enfrentamiento perdió el equilibrio y terminó en el suelo, donde recibió una herida por la espalda.Aun en esas condiciones, la profesora consiguió continuar con la resistencia hasta encontrar una oportunidad para escapar. Una vez fuera del salón, pidió auxilio y alertó a otros integrantes de la comunidad educativa sobre lo ocurrido.La explicación que entregó la estudianteLa Policía fue llamada al colegio y encontró a la adolescente en las instalaciones. Los agentes procedieron con su detención y posteriormente iniciaron el interrogatorio para establecer qué había provocado la agresión.De acuerdo con los reportes de medios locales, la estudiante aseguró que no existía un motivo concreto detrás del ataque. Su explicación fue que la profesora simplemente “no le caía bien”.Durante las diligencias, además, la adolescente señaló que había arrojado el cuchillo utilizado en la agresión dentro de una caneca de basura de la institución. Los uniformados encontraron el arma en ese lugar y procedieron a incautarla.La menor quedó posteriormente a disposición de los Servicios de Protección Infantil, mientras las autoridades notificaron a su madre y trasladaron a la adolescente a la Comisaría de la Policía Civil de Cametá para continuar con el procedimiento correspondiente.¿Qué pasó con la profesora?Tras conseguir salir del salón, Betânia fue atendida por los servicios médicos y trasladada al Hospital Regional de Cametá. Allí recibió puntos de sutura por las lesiones que sufrió durante el ataque.Según los reportes conocidos sobre el caso, las heridas no fueron consideradas de gravedad. La docente permaneció algunas horas en observación médica antes de continuar con su recuperación.El episodio generó una respuesta de la institución educativa, que expresó públicamente su rechazo a la violencia contra la profesora y manifestó su solidaridad con ella.“Es inaceptable que el ámbito escolar se haya convertido en escenario de semejante violencia”, señaló la escuela en un comunicado.En el mismo pronunciamiento, la institución resaltó el trabajo de Betânia Almeida Prestes como docente y sostuvo que lo ocurrido también representa una preocupación para el resto de los profesores.“La violencia contra la profesora Betânia no es solo contra ella, sino contra todos los docentes que sufrimos violencia en las escuelas de este país”, manifestó el colegio, que cerró su mensaje cuestionando hasta cuándo los profesores tendrán que enfrentar situaciones de violencia e irrespeto dentro de las instituciones educativas.
La Oficina en Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos pidió garantizar las condiciones de funcionamiento de la Jurisdicción Especial para la Paz, para que pueda continuar cumpliendo su mandato de investigar graves crímenes del conflicto armado y luchar contra la impunidad.El pronunciamiento se conoció luego de una diligencia en el cementerio San Antonio de Padua, en Pitalito, Huila, donde exjefes de las FARC y máximos responsables de la fuerza pública participaron conjuntamente en labores de búsqueda humanitaria de víctimas del conflicto, como parte del cumplimiento de las sanciones propias impuestas por la JEP.El organismo destacó la participación de las víctimas y reconoció su papel central dentro del proceso de justicia transicional.Asimismo, calificó estas sanciones como un hito histórico para la justicia transicional colombiana y mundial.De acuerdo con el organismo, la implementación de estas medidas combina restricciones efectivas de libertades y derechos, mecanismos de monitoreo y supervisión y proyectos restaurativos orientados a reparar a las víctimas y a las comunidades afectadas por el conflicto.Para la ONU, estas actuaciones muestran la capacidad de la JEP para establecer patrones relacionados con graves crímenes, determinar responsabilidades e imponer sanciones a los máximos responsables.En ese contexto, la organización señaló que, tanto en esta etapa como en las siguientes, es fundamental garantizar las condiciones de funcionamiento de la JEP, con el propósito de que la Jurisdicción pueda cumplir sus objetivos frente a los graves crímenes cometidos durante el conflicto.