A menos de dos semanas de las elecciones legislativas y de las consultas presidenciales, el presidente Gustavo Petro continúa con la peligrosa narrativa de sembrar dudas sobre la transparencia de los resultados electorales del próximo domingo 8 de marzo.
La más reciente arremetida del presidente contra el sistema electoral se concentró en un fallo del Consejo de Estado de hace más de diez años, que, según él, le ordenó a la Registraduría, cambiar el software de cómputo de votos, tras confirmarse su manipulación para perjudicar entre otros al partido político MIRA.
Petro dijo que “durante estos últimos diez años la Registraduría ha desacatado el fallo, porque no ha cambiado el software vulnerable que contrató con Thomas Greg And Sons” y agregó que “hoy la misma forma controla las elecciones en Colombia y no cambió el software”.
Desde la Registraduría aclaran que lo que dice el presidente no es cierto: aseguran que el software de escrutinio que consolida los resultados a nivel nacional fue cambiado hace cuatro años y fue encargado a la multinacional española Indra, controlada mayoritariamente por el gobierno de España. Es decir, que Thomas Greg and Sons no es el propietario ni el creador del software de escrutinio a nivel nacional.
La Registraduría además informó que a diferencia de lo que dice el presidente Petro, todos los softwares relacionados con el proceso electoral, es decir los software de jurados de votación, preconteo, escrutinio, consolidación y divulgación de resultados, son auditados desde diciembre del año pasado por el Centro de Asesoría y Promoción Electoral CAPEL, entidad internacional adscrita al Instituto Interamericano de Derechos Humanos.
Como hay dos niveles en el sistema de conteo electoral, la primera etapa del proceso, que es la del preconteo, se consolida por medio de un software municipal y departamental, que es el que recibe los datos iniciales vía telefónica de los jurados de votación de cada mesa. En ese caso, ese software lo provee la Unión Temporal Disproel, uno de cuyos accionistas efectivamente es Thomas Greg And Sons.
En cualquier caso, es muy improbable que haya un fraude masivo, porque toda la información de las votaciones, entre ellos todos los formularios E-14 serán subidos a la página web de la Registraduría, abriendo la posibilidad para que cualquier ciudadano pueda ver si hubo o no fraude. Además y esto es lo más importante, los resultados de las elecciones los declaran los jueces de la República en la comisión escrutadora y no lo hace el software.
El presidente Petro también afirmó que “el problema no está en los tachones sino en los algoritmos. Por algo, la Registraduría no entrega a los partidos el código fuente de Thomas and Greg, verdadero registrador de las elecciones”.
De nuevo: Thomas Greg no es la empresa encargada del software de escrutinio a nivel nacional y adicionalmente esta madrugada la Registraduría informa que a partir del próximo miércoles y durante tres días, expondrá el Código Fuente del software de escrutinio ante los partidos políticos, auditores y entes de control, para que todos los interesados puedan realizar las pruebas correspondientes y entreguen sus observaciones sobre el funcionamiento de estos.
Con sus declaraciones de los últimos días, el presidente Gustavo Petro cruzó un peligroso límite al atacar a todas las instituciones, que, según su teoría, están incursas en un supuesto e imaginario complot en su contra para hacer fraude electoral. Los colombianos necesitan que el jefe de Estado brinde garantías y tranquilidad para ir a las urnas no solo el próximo 8 de marzo, sino también en las elecciones presidenciales del mes de mayo.