"¡Ya está bueno de obras chambonas!", editorial de Ley del Montes
Editorial de Óscar Montes en Vive Barranquilla del 3 de mayo, a propósito de los daños registrados en la obra del Túnel de Crespo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
El flamante túnel de Crespo –inaugurado con bombos y platillos por el presidente Juan Manuel Santos el pasado 20 Abril- no aguantó el primer aguacero que cayó sobre Cartagena. Es decir, la obra duró apenas 12 días. Una verdadera vergüenza para la ingeniería nacional. Ayer el trancón en Cartagena fue monumental, justo cuando se pensaba que la megaobra –que tuvo un valor de 133 mil millones de pesos- serviría para descongestionar las vías del Corralito de Piedra.
Los voceros del Consorcio Vía al Mar –responsables de la obra- salieron a decir que las intensas lluvias afectaron las canaletas y que ello produjo las filtraciones que inundaron el túnel. Puras excusas. Si una obra de ingeniería no es capaz de resistir un aguacero, entonces que sus constructores devuelvan o quemen sus títulos profesionales. Buena parte de la plata del túnel de Crespo salió de los bolsillos de los cartageneros, que son quienes hoy se sienten atracados y con toda razón.
Si en Cartagena llueve, en Barranquilla no escampa en materia de obras chambonas, llamadas de forma rimbombante megaobras. Así sucedió con la llamada Avenida del Río –que costó cerca de 50 mil millones de pesos- también inaugurada con toda la fanfarria, pero que tampoco resistió el “tráfico de vehículos pesados”, como explicó uno de los voceros de la Unión Temporal Barranquilla Hacia el Futuro, que estuvo al frente de su diseño y construcción.
Es decir, así como el Túnel de Crespo se inundó por cuenta de las lluvias, la Avenida del Río se agrietó por cuenta de los camiones que la transitan. Al parecer, la megaobra sólo resiste el tráfico liviano, es decir bicicletas, motos y burros, algunos de ellos con títulos de ingenieros.
Ante estos mamarrachos surgen varias preguntas: ¿Dónde están los organismos de control, empezando por la Fiscalía y siguiendo con la Contraloría y la Procuraduría? ¿Dónde están los interventores de las obras? ¿Dónde estudiaron los genios que hicieron esas chambonadas? ¿Tienen títulos profesionales?