Sigue enredado acuerdo de nuevas mesas directivas del Congreso
En esta oportunidad, los conservadores se levantaron de la negociación.
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Este viernes se posesionará un nuevo Congreso de la República y aún los partidos de la coalición del gobierno entrante, que obtuvieron además las mayores votaciones el pasado 11 de marzo, no se ponen de acuerdo sobre la repartición de las mesas directivas para los próximos cuatro años.
Hace dos días La U y Cambio Radical amenazaban con retirarse de la negociación al considerar que no estaban recibiendo un “trato digno” por parte de quienes lideraban hasta ese entonces la discusión y hoy parece que los inconformes son los conservadores que sienten que les quitaron lo que tenían para “complacer” al bloque.
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En principio, el Partido Conservador iba a recibir la presidencia del Senado en el tercer año y la de la Cámara en el cuarto, sin embargo, La U pedía al menos una presidencia en cualquiera de las dos corporaciones, con lo cual los godos terminaron quedando con el liderazgo en el Senado en último año del cuatrienio y sin nada en la Cámara. Esa situación generó la molestia de los congresistas que anunciaron reunión de bancada para este viernes donde tomarán una decisión al respecto.
La definición obedece a que piden entonces que La U entregue la Dirección Administrativa de la Cámara que maneja un importante presupuesto y se mantiene por cuatro años y pone a dudar sobre la conveniencia de renunciar a ella por la cabeza de una corporación que se limita a un año.
Es un hecho que el partido de Gobierno, el Centro Democrático, necesita del mayor respaldo posible, razón por la cual trata de complacer a La U y Cambio Radical ante las versiones de una supuesta disidencia que podría, incluso, aliarse con la oposición para elegir un presidente de Senado en el primer año que no sea del uribismo, desarmando así la estrategia para impulsar la agenda legislativa de Iván Duque.
Mientras tanto, avanzan las conversaciones con el tiempo en contra. Lo cierto es que la saliente oposición hoy convertida en bancada del gobierno Duque no podrá tener contentos a todos los sectores y, al final, tendrá que sumar y restar y ponderar a quiénes dará gusto para intentar mantener las mayorías.
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