La mañana de este lunes estuvo marcada por una fuerte tensión en el centro administrativo de Medellín luego de que un grupo de indígenas realizara una toma en La Alpujarra, sede de la Gobernación de Antioquia y de la Alcaldía de Medellín. La situación provocó bloqueos en los accesos al complejo y obligó a varias dependencias públicas a adoptar la modalidad de teletrabajo, debido a las dificultades para ingresar al lugar.
El gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, se refirió a la situación en entrevista con Néstor Morales en Mañanas Blu, donde aseguró que el departamento amaneció con una “arremetida” relacionada con movilizaciones y presiones políticas.
“Amanecimos con una arremetida de los amigos del crimen, de las movilizaciones y de la política de Petro. Pero aquí estamos, no nos vamos a doblegar”, afirmó el mandatario departamental. Según las autoridades, cerca de 500 personas, entre niños, jóvenes y mujeres, provenientes de resguardos indígenas del Urabá antioqueño, se movilizaron hasta Medellín para exigir cambios en el sistema educativo dentro de sus territorios.
La disputa por profesores en resguardos indígenas
De acuerdo con el gobernador Rendón, el origen del conflicto está relacionado con el nombramiento de docentes indígenas en varios resguardos, particularmente en zonas de San Pedro de Urabá y Arboletes.
El mandatario explicó que meses atrás se designaron profesores indígenas en concertación con autoridades tradicionales anteriores. Sin embargo, tras un cambio en la dirigencia indígena, los nuevos líderes buscan reemplazar a esos docentes por otros cercanos a su administración: “Ellos creen que esto se maneja como una tienda y que entonces, al haber cambio de gobierno indígena, pueden disponer de unos nuevos profesores. Eso no funciona así”, sostuvo Rendón durante la entrevista.
La Gobernación de Antioquia recordó que es la entidad encargada de administrar el servicio educativo en el departamento, salvo en los municipios con autonomía educativa certificada, lo que incluye la designación formal de docentes.
Impacto en la educación de niños indígenas
Uno de los puntos que más preocupa a la administración departamental es el impacto que el conflicto ha tenido en el acceso a la educación en las comunidades. Según explicó Rendón, en algunos resguardos los estudiantes llevan varias semanas sin clases, ya que no se permite el ingreso de los docentes designados por el gobierno departamental.
Se llevan varias semanas sin que los niños puedan recibir clases porque no dejan ingresar a los niños a la sede, y en consecuencia tampoco recibir el programa de alimentación escolar
señaló.
El gobernador calificó la situación como “difícil”, y aseguró que el problema responde a disputas internas de gobernanza dentro de los resguardos, donde algunos sectores no reconocen resultados electorales de sus propias autoridades.
Condición para el diálogo con los manifestantes
Frente a la toma indígena en La Alpujarra, el mandatario fue enfático en que la Gobernación solo iniciará una mesa de diálogo cuando se levanten los bloqueos. El gerente indígena del departamento ya mantiene contactos preliminares con los líderes de la movilización, pero Rendón insistió en que las conversaciones formales dependen de que se restablezca el acceso al centro administrativo.
Mientras mantengan bloqueado el acceso a La Alpujarra, no puede haber concertación, negociación ni diálogo alguno
”afirmó.
El bloqueo ha afectado el funcionamiento normal de varias oficinas públicas, lo que llevó a que empleados de entidades municipales, departamentales y nacionales recibieran instrucciones para trabajar de manera remota durante la jornada.
Antioquia enfrenta además paro minero
La crisis en Medellín ocurre en paralelo con otra situación compleja para el departamento: el inicio de un paro minero en subregiones como el Bajo Cauca y el nordeste antioqueño. El gobernador señaló que la fuerza pública ha adelantado operativos contra estructuras ilegales que operan alrededor de la minería, lo que habría generado reacciones de distintos grupos.
“La fuerza pública ha hecho un esfuerzo muy grande por contrarrestar esa otra renta criminal que está habilitando más riqueza y un accionar delictivo muy riguroso por parte de distintos delincuentes”, explicó. Este panorama coloca al departamento en un momento de alta tensión social y política al comenzar la semana.
Polémica política en medio de la crisis
Durante la entrevista también surgió una discusión relacionada con declaraciones recientes del senador Iván Cepeda, quien calificó a Antioquia como “cuna del paramilitarismo y de la narcoeconomía”, comentarios que generaron rechazo entre varios sectores del departamento.
Aunque Rendón evitó referirse directamente al senador o a campañas políticas, reiteró su postura frente a lo que calificó como presiones políticas contra su administración. “Yo le respondí al país en general sobre la discusión que estaba tomando lugar. Aquí no nos vamos a doblegar”, afirmó.