El 24 de junio se cumplirá un año del devastador deslizamiento de tierra que dejó a 27 personas muertas en la vereda Granizal del municipio de Bello y, por ello, los estudios de la falla que provocó la emergencia avanzan para poder tener un plan de contingencia ante posibles nuevas emergencias.
Hay que recordar que, durante ese trágico evento, más de 60.000 metros cúbicos de tierra sepultaron a decenas de viviendas de varios asentamientos dejando a cerca de 500 familias sin un techo donde dormir, por ello, la Gobernación dejando Antioquia, el Área Metropolitana y las autoridades de Bello y Medellín se hace el estudio para buscar reducir los riesgos.
La inversión está en cerca de 4.200 millones de pesos y está liderada por expertos de la Universidad Nacional que hasta ahora tienen un avance del 40 % como aseguró la directora del Dagran, Vanessa Paredes.
"Lleva un avance alrededor del 40% de ejecución, se desprenden obras de estabilización y diseños de estabilización específicamente para Granizal. Una vez se culmine, digamos que esta primera fase del estudio general, nos adentraremos en el diseño específico de las obras de estabilización", detalló la funcionaria.
Hay que mencionar que, durante estas primeras fases de la investigación, los equipos recopilaron y analizaron la información que existía sobre las condiciones del terreno y luego hicieron perforaciones y muestreos en campo.
Con el pasar del tiempo, en esta zona del Nororiente del Valle de Aburrá los expertos han podido usar los datos recolectados para definir futuros escenarios de riesgo y así proyectar el diseño de las obras de estabilización necesarias para mitigar otro posible deslizamiento de grandes proporciones.