Un comerciante del municipio de Caldas denunció que fue víctima de un procedimiento irregular de las autoridades, por lo que decidió encadenarse a una baranda en la escalera de acceso de la alcaldía, ya cumple seis días de protesta.
Encadenado a una baranda en la escalera de acceso de la Alcaldía Municipal de Caldas, durmiendo a la intemperie y alimentándose únicamente con agua, permanece desde el pasado sábado 27 de junio John James Parra Monsalve, un comerciante de repuestos para motos.
El comerciante, propietario de un negocio dedicado a la venta de repuestos para motocicletas en ese municipio del sur del Valle de Aburrá, asegura que el pasado viernes, cuando funcionarios de Espacio Público y agentes de la policía llegaron hasta su establecimiento para realizar una inspección y solicitar la documentación del negocio, se encontraba en Medellín.
Al enterarse de lo que ocurría, emprendió el regreso hacia Caldas, pero cuando llegó a su negocio el procedimiento de cierre ya estaba en marcha, sin importar a las autoridades, según cuenta, que el propio John James presentó los documentos con los que demostró que se encontraba al día con los requisitos legales para operar.
Pese a la evidencia, los funcionarios continuaron con el procedimiento y ordenaron el cierre temporal del negocio durante 10 días.
El comerciante sostiene que durante el procedimiento se cometieron varias irregularidades administrativas, como la que el acta habría sido diligenciada con los datos de una persona diferente y no con los de él, que figura como propietario del establecimiento.
Además, que las autoridades identificaron como responsable del local a una mujer que, según él, no tiene ninguna relación jurídica con el negocio. Es precisamente por esta razón que considera que el procedimiento podría carecer de validez y pide que sea revisado por las autoridades.