La crítica situación por la que atraviesa el municipio de Segovia en el Nordeste antioqueño debido a un operativo contra la minería ilegal que terminó en desmanes y bloqueos, generó que autoridades locales tomaran varias medidas restrictivas para tratar controlar a la población civil.
Según los reportes oficiales, las manifestaciones dejaron un saldo de una persona muerta, dos heridas y seis vehículos incinerados, razón por la que se hizo un Consejo Extraordinario de Seguridad en donde se llegó a un compromiso con la Fuerza Pública de reforzar el accionar en el casco urbano.
Además, la Alcaldía de Segovia decretó el toque de queda y la restricción de venta de licor al público entre las 8:00 p. m. y las 5:00 a. m., medida que comenzará a regir desde este momento hasta el próximo miércoles 15 de julio.
Asimismo, la Administración Municipal decidió prohibir durante tres días consecutivos el parrillero en motocicleta, esto con el fin de poder controlar la movilidad en el territorio y así evitar acciones violentas contra la fuerza pública, como ya ocurrió en las últimas horas.
Por su parte y buscando solucionar la situación de manera rápida, se hará diariamente un Consejo de Seguridad Municipal en el que se evaluará la situación de orden público y así poder coordinar las acciones correspondientes para mantener la tranquilidad en el municipio de Segovia.
Dentro de las medidas acordadas con autoridades departamentales, también se acordó tener un corredor humanitario para que los servicios de salud primarios no se vean interrumpidos, así como la atención de cualquier emergencia que pueda ocurrir en el Nordeste antioqueño.
Finalmente, se espera tener un espacio de diálogo con los mineros informales, que según la Gobernación de Antioquia están siendo instrumentalizados por el Clan del Golfo, para tratar de disminuir las tensiones y buscar una solución definitiva al conflicto.