El casco urbano de Jericó logró una notable distinción ambiental al ser formalmente reconocido como Área Libre de Fauna Silvestre en Cautiverio (ALFSC) por parte de Corantioquia. Esto se logró en colaboración con la administración municipal, que une al municipio a una red compuesta por 167 áreas protegidas que operan bajo un enfoque educativo y de conservación.
Desde marzo de este año, la corporación ambiental priorizó esta estrategia en cuatro municipios clave: Jardín, Santa Rosa de Osos, Andes y Jericó, elegidos por estar ubicados en rutas críticas del tráfico ilegal de especies y por su fuerte trabajo en programas de conservación.
"Esta iniciativa tan valiosa y tan significativa que va a aportar al desarrollo sostenible, a la responsabilidad por el cuidado y la conservación de la casa común, de nuestros bosques, de nuestro recurso hídrico, para decir no a la fauna silvestre en cautiverio", manifestó Liliana María Taborda, directora Corantioquia.
Y es que las cifras respaldan este esfuerzo: entre 2024 y 2026, la Corporación ha logrado rescatar y atender a 82 animales silvestres, entre ellos especies tan emblemáticas como el tigrillo y la martucha. Ahora, el gran reto es mantener este estatus, por lo que Corantioquia y la Policía Nacional intensificarán los operativos de control y las jornadas de pedagogía en todo el territorio.
La iniciativa Corantioquia: conectada por la vida, es una apuesta por la educación, orientada a empoderar a la comunidad sobre la importancia vital de las especies en el equilibrio de los ecosistemas; para prevenir el tráfico ilegal de fauna silvestre, y por el bienestar animal, para así garantizar el retorno seguro de los animales a su hábitat natural.