En medio de las audiencias por presunta corrupción en el Área Metropolitana del Valle de Aburrá y el Cuerpo de Bomberos de Itagüí se conocieron dos hechos que enlodan aún más a Sebastián Ortega y Miguel Quintero, quienes aparecen vinculados, según testimonios y documentos, a presuntas maniobras relacionadas con contratación y manejo de negocios públicos.
En el caso de Ecopetrol, el nombre de Sebastián Ortega aparece en las denuncias presentadas por Luis Enrique Rojas, expresidente de Hocol. Según el testimonio citado durante una audiencia, Rojas recibió en julio de 2025 un mensaje enviado desde un número de España en el que se mencionan supuestas reuniones en Madrid e Italia entre Ricardo Roa, Julián Caicedo, Juan Guillermo Mancera, Santiago Vargas y Ortega.
El apoderado del AMVA, Majer Abushihab, quien entregó esta información para evidenciar que los dos involucrados continuaban con su supuesta actividad delictiva, habló sobre una presunta negociación relacionada con la planta regasificadora de Chuchupa, así como supuestos pagos para influir en decisiones del CNE y la Procuraduría.
"Los señores Ricardo Roa, Julián Caicedo, Juan Guillermo Mancera, Santiago Bardas y Sebastián Ortega, con delegados de varios magistrados del CNE para comprar el próximo fallo del CNE, uno de estos los de uno de estos magistrados es Álvaro Hernán Prada, arreglaron dar diez millones de dólares a cada magistrado, más participación, en la planta de regasificación de Chuchupa. Además, se reunieron con delegados de la Procuraduría para tocar a su favor los fallos en esa entidad", expuso.
Aunque entregó la exposición se destacó que los registros migratorios ubicaron a Ortega en Europa entre el 28 de junio y el 14 de julio de 2025, días en los que se habría gestado la reunión, las acusaciones continúan bajo investigación y Hocol ha rechazado públicamente señalamientos formulados por su antiguo presidente.
El segundo episodio corresponde al Hospital General de Medellín y tiene como protagonista a Miguel Quintero, hermano del exalcalde Daniel Quintero. El testigo Misael Cadavid declaró ante la Fiscalía General de la Nación que en 2020, Miguel Quintero le habría ofrecido la gerencia del hospital y le habría planteado que, desde ese cargo, debía intervenir en la contratación de diferentes servicios. Sin embargo, la decisión tomó otro rumbo por la supuesta orden del exmandatario.
Publicidad
"En una reunión posterior, allí el señor Miguel Quintero me manifiesta que desafortunadamente no iba a ser yo el gerente del hospital general, que Daniel Quintero le había entregado todo lo inherente al señor Esteban Restred, quien era el secretario de gobierno, quien era pareja de la señora Andrea Uribe, quien fungió como secretaría de salud de la ciudad de Medellín. Me manifestó que le entregaría el hospital general metro salud, hospital consejo de Medellín, y la misma secretaría de salud, que es la que maneja todos los temas de salud en el Distrito", detalló el abogado.
Cadavid también relató que posteriormente fue enviado a reunirse con el entonces concejal de Medellín, Álex Flórez. Según su versión, durante ese encuentro le escribieron en un papel la cifra de $1.000 millones como condición relacionada con el nombramiento.
De momento, las versiones de testigos y documentos están siendo utilizadas por la Fiscalía General de la Nación para reconstruir presuntas redes de influencia alrededor de contratos, cargos y negocios públicos.