De acuerdo con el Ejército, la intervención impidió la continuidad de actividades de extracción de oro a gran escala que estarían al servicio del Clan del Golfo en zona rural de Zaragoza.
Como resultado operativo, se estima que la destrucción de la maquinaria evitaría la extracción de más de 12.000 gramos de oro mensuales, lo que representa pérdidas superiores a los 6.000 millones de pesos en rentas criminales.
El operativo fue ejecutado por tropas del Batallón de Selva N.° 57, adscritas a la Décima Primera Brigada, con apoyo de la Brigada contra la Explotación Ilícita de Yacimientos Mineros del Ejército Nacional y coordinación de la Fiscalía General de la Nación.
Las intervenciones se concentraron en la vereda El Naranjal, donde fueron identificadas las seis unidades mineras que operarían sin permisos ambientales vigentes. Según las autoridades, estas estructuras sostenían la extracción ilegal de oro en la zona rural del municipio.
Durante la operación fueron inutilizadas cuatro dragas tipo buzo, dos excavadoras, cuatro motores y cuatro clasificadoras, además de 600 galones de ACPM y cerca de 200 metros de manguera industrial.
El material intervenido tendría un valor estimado superior a los 800 millones de pesos, según información oficial del Ejército Nacional. La infraestructura destruida era clave para el funcionamiento de la operación minera ilegal en la región.
El Ejército Nacional reiteró que estas acciones también buscan reducir el impacto ambiental generado por la minería ilegal en el Bajo Cauca antioqueño. Agregaron que entre los efectos que se buscan mitigar están, además, la deforestación, la degradación de suelos y la contaminación de fuentes hídricas.