Sorprendidos se vieron los habitantes de la vereda La Gualí, en zona rural del municipio de Amagá, Suroeste antioqueño, cuando en medio de sus labores encontraron a una niña, de aproximadamente 10 años, deambulando sola, aterrorizada, sin documentos y con aparentes signos de violencia física.
Los campesinos alertaron a las autoridades al percatarse de la presencia de la menor en la zona y señalaron que ésta presentaba un aspecto delgado, con ropa sucia, visibles laceraciones y heridas en sus manos. Además, se mostraba reacia a recibir ayuda, afirmando que no tenía familia, que carecía de papá y mamá, y vivía en la calle, en la zona selvática cercana al municipio.
Según el alcalde de esta localidad, Wilser Molina, la Policía de Infancia y Adolescencia intervino para rescatarla y la trasladó de inmediato al Hospital San Fernando de Amagá. Paralelamente, la administración municipal y la Gobernación de Antioquia activaron todos los protocolos de atención.
"Una vez dimos con la niña, pues activamos todos los protocolos a través de la comisaría, la línea de la mujer, pusimos a disposición todos los equipos médicos de ese hospital San Fernando, el equipo de psicólogos del centro atención psicológico, CAP, de nuestro municipio", afirmó el mandatario.
La menor fue remitida a Medicina Legal y evaluada por equipos de psicólogos y médicos, quienes descartaron abusos sexuales graves, aunque se investigan posibles tocamientos e infracciones asociadas a maltrato físico.
La niña manifestó llamarse Deisy Yurani Sepúlveda Valencia, pero aseguró no saber su edad exacta y no portaba ningún documento que permitiera lograr su plena identificación. Ante la gravedad de los hechos, la Sijín y la Fiscalía asumieron la investigación para esclarecer el caso, determinar quiénes son los responsables y dar con el paradero de sus familiares.
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"Serán las autoridades judiciales competentes quienes continúen con el proceso. Nosotros, toda la institucionalidad, estamos al frente del caso. Policía de infancia y adolescencia, la SIJIN, la fiscalía, y la niña está bajo nuestra protección y del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar", señaló.
Por ahora, la menor permanece bajo estricta protección en un hogar de paso municipal a cargo de la Secretaría de Gobierno, mientras las autoridades avanzan en las indagaciones para revelar de dónde proviene y restablecer plenamente sus derechos.