Publicidad

Reciba notificaciones de Blu Radio para tener las principales noticias de Colombia y el mundo.
No activar
Activar

Publicidad

Escultor de Medellín convierte el patio de su casa en un museo dedicado al maestro Fernando Botero

El artista local creó una galería al aire libre bajo la premisa de 'menos violencia y más arte', rindiendo homenaje al ícono de la plástica antioqueña.

escultor buenos aires
Foto cortesía

¿Se imagina caminar por una calle de barrio y encontrarse de frente con el universo del maestro Fernando Botero? Detrás de este proyecto está José Hernán González, un artista de 56 años que, tras iniciar estudios de pintura en los años noventa y ver interrumpida su formación universitaria por falta de recursos, aprendió el oficio de las vallas publicitarias y los murales junto a un primo.

Con los años, y tras estudiar las obras del maestro Botero y otros pintores, perfeccionó de manera empírica las técnicas de la escultura para levantar este particular espacio cultural en la urbanización Los Cerros, en el barrio Buenos Aires.

La iniciativa nació en familia, impulsada por una tarea escolar de su hijo menor. Ante la dificultad de que los jóvenes visiten frecuentemente la Plaza Botero debido a las restricciones de los padres y los problemas de seguridad en el centro de la ciudad, decidieron crear sus propias réplicas para llevarlas a los colegios y exhibirlas en el sector. Entre las piezas destacan un tierno gato redondo y un guitarrón inspirado en la etapa del maestro en México.

"Yo tengo una que inclusive es de una colección que es privada, porque no está como muy al público, es un gatico que es como una bolita así muy gordito. No es como la otra escultura del gato, que es más en toda la figura que se le ven las paticas. No se le ve sino la carita nomás, es todo muy hermoso", relató González.

Para fabricar las obras, el proceso es completamente artesanal: primero tallan la estructura en icopor, la recubren con malla metálica y la afirman con cemento. Luego aplican una mezcla de materiales cálcicos para simular la textura de la cerámica, rematando con un acabado color bronce y una capa de barniz protector que garantiza su durabilidad a la intemperie.

Publicidad

"Sería espectacular que en todas partes tengamos ese privilegio de que la juventud, los nuevos que vienen, los viejos que admiramos esas cosas, que la ciudad se vuelva algo algo bonito, algo hermoso, que no se hable de violencia, que hablemos en cada esquina, hablemos de arte", señaló González.

Más allá de la exhibición, el propósito de este museo barrial es evitar que las nuevas generaciones olviden la monumental obra que Botero le regaló al país. José sueña con replicar la iniciativa en otras comunas de Medellín, buscando que cada esquina de la ciudad cambie las narrativas de violencia por conversaciones sobre el arte, la memoria y la cultura.

Publicidad

Publicidad

Publicidad