A los cuestionamientos que se han tenido por las irregularidades que se evidenciaron con la fiesta popular y vallenata, licor, mujeres y hasta estupefacientes, además de los lujos a los cabecillas de la paz urbana en la cárcel de Itagüí, ahora el Inpec, tomó la decisión de trasladar a cuatro reclusos de la cárcel Yarumito a este penal de máxima seguridad en el sur del Valle de Aburrá.
Entre estos, se encuentra el cacique político de Bello, Óscar Andrés Pérez, condenado por corrupción, condenado por el delito de contrato sin cumplimiento de requisitos legales y peculado por apropiación.
El proceso de traslado se cumplió donde también afectó al exalcalde de Hispania, Juan David Benjumea, al ex juez primero del circuito de Bello, Jairo Giraldo Naranjo y Javier Mauricio Sabogal Jaramillo, exvicepresidente financiero de la extinta EPS Saludcoop, que, junto a Carlos Gustavo Palacino Antia, expresidente, el Tribunal Superior de Bogotá, los condenó a 15 años de prisión, por su participación en una serie de recobros ilegales al Fondo de Solidaridad y Garantía -Fosyga.
La decisión fue adoptada por el Inpec bajo la resolución 002832 de este pasado 20 de abril y se ejecutó este martes con el argumento de que, una vez realizada la verificación por parte del Grupo de Seguridad Penitenciaria del Inpec, se pudo establecer que las personas privadas de la libertad, no cumplen las condiciones para ser ubicadas en un pabellón de especial seguridad.
Ante el riesgo que puede correr estas personas, especialmente el exalcalde de Bello, Óscar Andrés Pérez, debido a que fueron dejados en el pabellón donde están los voceros de la mesa de paz, algunos de ellos capturados en su administración, instauraron una acción constitución de tutela, para proteger su integridad.
Mientras tanto, en la cárcel de Yarumito solo quedaron siete de los once presos que se encontraban allí, de ellos dos sindicados y los restantes que pagan su pena por delitos relacionados con corrupción.