Desde la Lonja de Propiedad Horizontal del Atlántico hicieron un llamado a edificios y conjuntos residenciales para que los planes de emergencia y evacuación no sean simplemente un requisito, sino que los residentes sepan cómo actuar ante una emergencia. Igualmente alertaron que muchas construcciones en Barranquilla no cumplen con la normatividad sismorresistente.
Al respecto, Silvia Padilla, presidenta de la Lonja de Propiedad Horizontal en el Atlántico, sostiene que según las visitas que vienen realizando a edificaciones en la ciudad, han detectado que el plan de emergencia en muchos edificios de la ciudad permanece archivado, se queda en el papel y las personas no saben cómo actuar ante un evento catastrófico como el terremoto que azotó el lunes varias regiones de Colombia.
Destacó la dirigente gremial que también han detectado que muchas construcciones no cumplen con la normatividad sismorresistente, no cuentan con puertas cortafuego, escaleras de evacuación o peor aún, presentan fallas estructurales que no se corrigen y se archivan, incluso con la complacencia de administradores.
“Hemos detectado también que en la propiedad horizontal cuando los proyectos se reciben, algunos no cumplen con la normatividad sismorresistente, encontramos deficiencias en el sistema de emergencia, en las instalaciones que se requieren, en la infraestructura. No se trata de recibir un proyecto en propiedad horizontal sino corregir las fallas y no archivar los dictámenes sin investigar y no reclamar a las constructoras para que solucione lo que dejó inconcluso. No se puede poner en riesgo la vida de las familias”, comentó Padilla sobre las dos observaciones principales que le han manifestado a las autoridades y al gremio de propiedad horizontal en el Atlántico.
Agrega Silvia Padilla que desde la Lonja se ha venido articulando con la Oficina de Gestión de Riesgo y Desastres de Barranquilla y la Defensa Civil, visitas a varios edificios para encender las alarmas de los residentes y hacerle el llamado de que tener un plan de emergencia no es un requisito, sino la posibilidad de reaccionar en buena forma ante un hecho calamitoso y salvar vidas.