En los operativos que reforzó la Policía en contra de la extorsión han sido sorprendidos varios jóvenes, al parecer, miembros de bandas delincuenciales, portando artefactos explosivos para amenazar a la ciudadanía y presionar el pago de las mal llamadas ‘vacunas’.
Un primer caso ocurrió en el barrio El Oasis, suroriente de Barranquilla, donde la Policía venía realizando labores de patrullaje, cuando notaron la presencia de un joven sospechoso que intentó escapar apenas vio a los uniformados.
Cuadras más adelante, este individuo, de 22 años, fue detenido y, tras revisarlo, le hallaron una granada en su poder y un paquete de panfletos extorsivos.
Momentos después se reportó un caso en Malambo, donde capturaron en flagrancia a otro joven, de 19 años, que también portaba una granada oculta entre sus pertenencias y merodeaba con ella por las calles del municipio.
Al notar la presencia de la Policía, este joven intentó huir, pero fue alcanzado por los uniformados, quienes lo requisaron y descubrieron el artefacto explosivo.
Ambos jóvenes fueron trasladados a las instalaciones de la URI, donde deberán responder por el delito de porte ilegal de armas, municiones de uso restringido o uso privativo de las fuerzas armadas o explosivos.
Como si fuera poco, previo a esto también se produjo otra importante captura en el suroriente de Barranquilla, donde un presunto integrante de la banda Los Costeños fue sorprendido con alto material explosivo escondido en su casa del barrio Las Palmas, cantidad suficiente para detonar, por ejemplo, cualquier negocio que se niegue a pagar extorsiones.
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Precisamente, las autoridades reportaron que el inmueble donde estaba el explosivo, al parecer, es utilizado para la comercialización de armas de fuego y estupefacientes, al servicio del grupo criminal Los Costeños.