Creciente súbita arrastra a dos campesinos cuando intentaban cruzar a caballo en Córdoba
Los jóvenes que transitaban por la zona rural de San Pelayo están desaparecidos desde la tarde de este lunes.
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Dos jóvenes campesinos desaparecieron entre las aguas que mantienen inundado al departamento de Córdoba, cuando intentaban cruzar a caballo el tramo vial entre La Madera y Bongamella para evacuar, pero fueron sorprendidos por una creciente súbita del arroyo El Barroso en esta zona rural del municipio de San Pelayo.
El caballo blanco en el que viajaban los jóvenes fue avistado a la deriva, atascado entre la maleza y el lodo que rodea la corriente, pero de sus dueños aún no se tiene rastro desde la tarde de este lunes, cuando el arroyo los arrastró y los desapareció.
Para hallarlos cuanto antes, las comunidades de la zona y organismos de socorro alternan las labores de evacuación con una exhaustiva búsqueda entre las aguas y desde el aire, informó Raúl Gómez, director de la Defensa Civil en Córdoba.
"Son campesinos del lugar que seguramente estaban tratando de sacar algún ganado y cayeron, al parecer, en una zona donde en este momento se encuentran desaparecidos. No estamos seguros de que estén precisamente cerca de ese sitio donde ocurrió el incidente, pero ya se encuentra sobrevolando un dron para tratar de ubicarlos", dijo Gómez.
La comunidad en la zona denuncia que esta nueva creciente no solo sería consecuencia de las lluvias, sino del actuar de algunos particulares que habrían construido barreras de contención para proteger sus predios, bloqueando el paso de una corriente que hoy solo busca recuperar su cauce.
En Córdoba ya son cuatro los desaparecidos en medio de las inundaciones, pues al reciente caso se suma el de otro par de personas que fueron arrastradas por una creciente cuando se movilizaban en un camión en la ruta Puerto Escondido - Montería.
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Las inundaciones en Córdoba mantienen en una grave crisis humanitaria a 24 municipios del departamento, donde se contabilizan más de 45.000 familias damnificadas, para un total de más de 120.000 personas a la intemperie.