Tras culminar su agenda en Cartagena, que incluyó un consejo de seguridad departamental y un empalme regional con alcaldes municipales de Bolívar y el gobernador Yamil Arana, el presidente Abelardo De La Espriella anunció que la sede principal de la Dirección General Marítima (Dimar) será trasladada precisamente a la capital de Bolívar.
El presidente aseguró que el Estado colombiano es tan disfuncional que hoy la sede de la Dimar queda en Bogotá, donde no hay mar, por lo que su decisión es trasladarla a una ciudad del Caribe.
“(...) hemos tomado, o he tomado, una decisión, porque el Estado colombiano es tan disfuncional que la Dimar queda en Bogotá, en donde no hay mar. La Dimar se viene por orden presidencial para Cartagena. Aquí va a estar”, dijo durante su declaración a medios de comunicación.
Sobre la seguridad en el departamento, el presidente aseguró que se fortalecerán las operaciones no solo contra los cabecillas de los grupos narcoterroristas que delinquen en Bolívar, sino también contra todas sus economías ilegales.
“He ordenado fortalecer las operaciones contra los objetivos de alto valor y golpear no solo a los cabecillas, sino sus redes financieras y las economías ilegales que los sostienen. Vamos a incrementar la presión contra el narcotráfico, la minería ilegal, el contrabando y la extorsión”, afirmó.
Asimismo, el presidente envió un ultimátum a los cabecillas del ELN, las disidencias de las Farc y el Clan del Golfo en este departamento.
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“Del ELN, los alias Omar o Casinga y Francisco, y los alias Gonzalo o Chalo de la Segunda Marquetalia, y alias John Mechas del Estado Mayor de Bloques. Y a los narcoterroristas alias Jony y Jefferson, están advertidos: o se entregan o tienen fecha de expiración. Vamos a liberar, con la ayuda de Dios y de la Fuerza Pública, a Bolívar de la delincuencia”, advirtió.
El primer mandatario también anunció un listado de proyectos que contarán con el respaldo del Gobierno en materia de agua, salud y vías, entre ellos, la segunda fase del Gran Malecón del Mar en Cartagena.
“Y todo esto en una crisis fiscal tremenda. Lo que yo recibí es apocalíptico, pero Dios le entrega sus mejores batallas a sus mejores soldados y estoy dispuesto a poner toda la voluntad, todo el esfuerzo, toda la determinación y la ardentía por ayudar a esta tierra que está en mi corazón. No quiero un Gobierno que responda con oficios, quiero un Gobierno que responda con soluciones”, concluyó.