La emergencia en la Vía al Llano, causada por el derrumbe en el kilómetro 18, no solo ha afectado la movilidad de pasajeros y el comercio regional, sino que ahora amenaza directamente a la cadena de abastecimiento de alimentos.
El Ministerio de Agricultura advirtió que los cierres han elevado considerablemente los costos de transporte del arroz, dificultando su distribución hacia los principales centros de consumo del país.
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La alerta fue planteada durante la sesión del Consejo Nacional del Arroz, celebrada el pasado 17 de septiembre, en la que participaron productores, industriales y entidades del sector. Allí, la cartera de Agricultura reconoció que la crisis vial representa un riesgo inmediato para la estabilidad del mercado, en momentos en que el grano es esencial para el consumo de millones de hogares colombianos.
Ante esta situación, se convocó a un Puesto de Mando Unificado sectorial, con la participación del Ministerio de Transporte, la Unidad de Planificación Rural Agropecuaria (UPRA) y Fedearroz. En este espacio se adoptaron tres medidas de urgencia:
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1. Revisar el alto costo de los fletes que deben asumir los transportadores.
2. Habilitar corredores de carga en horarios nocturnos, entre las 8 de la noche y las 6 de la mañana.
3. Realizar un censo de los vehículos represados para priorizar su paso por la zona del derrumbe.
De igual forma, el Ministerio de Agricultura anunció que el próximo 6 de octubre se instalará una mesa de trabajo con todos los actores de la cadena para socializar el Acuerdo Nacional del Arroz y avanzar en la construcción del Plan de Ordenamiento Productivo, con el objetivo de garantizar estabilidad en la producción y comercialización del grano.
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El Gobierno reconoció que la situación en la Vía al Llano exige coordinación interinstitucional y medidas extraordinarias, pues se trata de una de las rutas más estratégicas del país, no solo para el transporte de arroz, sino para el flujo de alimentos y bienes entre el centro y el oriente colombiano.